El Ferial Plaza Guadalajara abre la Liga Ribésalat con la ambición de volver a pelear por el ascenso

13/10/2026 - 13:39 Alberto Moreno Pérez

El conjunto de Sole Merino visita este sábado al Albacete Basket (19.15 horas) después de conquistar el Trofeo de la Junta y con el objetivo de alcanzar la Final Four en una temporada marcada por las lesiones y la renovación de la plantilla.

El Ferial Plaza Guadalajara levanta el telón de una nueva temporada en la Primera Nacional femenina de baloncesto, la Liga Ribésalat, con ilusión, ambición y el reto de volver a situarse entre los equipos protagonistas de la competición. El conjunto alcarreño inicia el campeonato este sábado, a partir de las 19.15 horas, con una exigente visita al Club Baloncesto Albacete, en un estreno que permitirá empezar a medir el potencial de una plantilla que aspira a competir por los puestos de privilegio.

El equipo dirigido por Sole Merino afronta el nuevo curso con el recuerdo de una pasada campaña que dejó el listón muy alto. Los resultados cosechados entonces invitan a mantener la ambición, aunque el cuerpo técnico es consciente de que cada temporada presenta sus propias dificultades y de que será necesario trabajar para consolidar las aspiraciones del grupo.

“Llegamos al principio de la liga con ilusión y muchas ganas”, explica la entrenadora, que, sin embargo, reconoce que la preparación no ha sido sencilla. Las lesiones han condicionado el trabajo del equipo durante la pretemporada, hasta el punto de afectar a siete jugadoras. La situación ha mejorado en las últimas semanas y, a las puertas del comienzo de la competición, solo quedan dos por recuperarse.

“Con ilusión y trabajo todo volverá a la normalidad”, confía Merino, que espera que el equipo pueda recuperar progresivamente la continuidad necesaria para afrontar con garantías una competición exigente. La prioridad será que las jugadoras alcancen su mejor estado físico y que las nuevas incorporaciones terminen de integrarse en los mecanismos colectivos.

El impulso del Trofeo de la Junta
Uno de los principales argumentos para afrontar el estreno liguero con confianza es el triunfo en el Trofeo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El Ferial Plaza Guadalajara se proclamó campeón tras superar al CB Albacete en la final, un resultado que permitió al conjunto alcarreño sumar un título a su preparación y comprobar que puede competir ante rivales de entidad.

Más allá del trofeo, la victoria ha servido para reforzar la confianza de la plantilla y ofrecer una primera referencia sobre el nivel que puede alcanzar durante la temporada. La entrenadora concede un valor especial a ese éxito, tanto por su repercusión anímica como por las conclusiones que se pueden extraer de lo ocurrido sobre la pista. “Ganar el Trofeo de la Junta no solo nos da impulso moral, también nos da una visión de dónde podemos estar esta temporada”, señala Merino. La preparadora destaca, además, la capacidad del equipo para sacar adelante un encuentro complicado, en el que tuvo que trabajar hasta el final para conseguir la victoria.

Ese sufrimiento también forma parte de las conclusiones positivas que deja el torneo. En una competición en la que las diferencias pueden ser reducidas, saber resolver los partidos igualados será un factor importante para mantener la regularidad y llegar a los momentos decisivos con opciones de éxito.

El título regional, en cualquier caso, no garantiza nada de cara a la Liga Ribésalat. Sí supone una inyección de confianza para un equipo que ha demostrado que dispone de argumentos para competir, aunque deberá confirmar esas sensaciones desde la primera jornada.

Cuatro incorporaciones para elevar el potencial
El Ferial Plaza Guadalajara presenta novedades en su plantilla, con cuatro incorporaciones que están llamadas a aportar recursos diferentes y ampliar las alternativas de Sole Merino. La entrenadora prefiere centrar la atención en las posibilidades que ofrecen las nuevas jugadoras y en lo que pueden sumar al funcionamiento colectivo.

Raquel Fernández (base, 25 años) aportará dirección de juego, capacidad defensiva y amenaza desde el lanzamiento exterior. A esas cualidades añade verticalidad para atacar el aro, una característica que puede resultar importante para generar ventajas y ofrecer diferentes soluciones en ataque.

Rebeca Ruano (escolta, de 18 años), la jugadora más joven del equipo, llega con descaro y capacidad para asumir responsabilidades. Merino espera que contribuya especialmente en defensa y en la producción ofensiva, con puntos generados de distintas maneras. Su energía y su disposición para asumir protagonismo pueden convertirse en recursos interesantes para el conjunto alcarreño.

Rocío Cortés (escolta, 23 años), por su parte, destaca por su especialidad en el tiro. Su capacidad para abrir el campo y castigar las defensas rivales desde el perímetro ofrecerá una alternativa más en el juego ofensivo del Ferial Plaza, que buscará combinar distintas vías de anotación para no depender de una única referencia.

La cuarta incorporación es Sofía Martínez (ala-pívot, 20 años), que se ha sumado al equipo más recientemente después de pasar un año sin competir. La entrenadora considera que su aportación irá creciendo a medida que recupere el ritmo y la condición física necesarios para afrontar la exigencia de la competición. Cuando alcance ese punto, el equipo espera encontrar en ella una jugadora capaz de ayudar tanto en ataque como en el rebote.

El objetivo: regresar a la lucha por el ascenso
La ambición del Ferial Plaza Guadalajara no se esconde, aunque Sole Merino prefiere plantear la temporada desde la prudencia. Los resultados del pasado ejercicio elevan las expectativas y obligan a mantener un nivel competitivo alto, pero también aconsejan no establecer objetivos que puedan convertirse en una presión añadida desde el primer momento.

“Este año es difícil ponerse objetivos por lo que conseguimos el año pasado, que fue brutal”, reconoce la entrenadora. Aun así, el equipo tiene una meta definida: luchar por un puesto en la Final Four y mantener abierta la posibilidad de pelear por el ascenso a la Liga Femenina 2.

La clasificación para la fase decisiva del campeonato supondría un primer paso para confirmar que el conjunto alcarreño sigue instalado entre los aspirantes. A partir de ahí, el equipo tendría la oportunidad de competir por dar un salto de categoría, una posibilidad que constituye uno de los grandes alicientes de la temporada.

Para alcanzar esa meta, el Ferial Plaza deberá encontrar el equilibrio entre ambición y regularidad. La recuperación de las lesionadas, el acoplamiento de las nuevas jugadoras y la capacidad para resolver los encuentros igualados serán factores determinantes en una liga en la que cada jornada puede tener consecuencias importantes para la clasificación.

El primer examen llegará este sábado en Albacete. El estreno lejos de Guadalajara exigirá concentración desde el inicio y permitirá comprobar cómo responde el equipo después de una pretemporada complicada. Comenzar con una victoria supondría un respaldo importante para un proyecto que quiere volver a mirar hacia los puestos de cabeza.

Un proyecto que va más allá de la pista
En ese camino, el Ferial Plaza Guadalajara también cuenta con el respaldo de una entidad que, según destaca Sole Merino, mantiene una implicación que va más allá de su condición de patrocinador. La entrenadora valora especialmente el acompañamiento durante toda la temporada y la participación en actividades que contribuyen a motivar a las jugadoras.

“Ferial Plaza es un proyecto que me encanta. No es un patrocinador y ya está, nos acompañan durante todo el año en muchas actividades que motivan e ilusionan a mi equipo”, explica. Merino agradece también los mensajes de ánimo, las felicitaciones y la presencia de sus representantes en los partidos. “La verdad es que es un placer que cada año nos ayuden un poquito más”, añade.

Con ese respaldo, el impulso del Trofeo de la Junta y una plantilla que espera recuperar efectivos conforme avance la competición, el Ferial Plaza Guadalajara se dispone a iniciar una nueva aventura en la Liga Ribésalat. El reto pasa por transformar la ilusión en resultados, superar las dificultades físicas de las últimas semanas y demostrar que el equipo tiene argumentos para volver a competir por los objetivos más ambiciosos.