El francés Chavanel gana el pulso a su compatriota Roy en el último suspiro
01/10/2010 - 09:45
El ciclista francés Sylvain Chavanel (Cofidis), uno de los más combativos del pelotón mundial, encontró el merecido premio a su habitual valentía con el triunfo en la decimonovena etapa del Tour de Francia, en la víspera de la crono decisiva para lucir el maillot amarillo en el podio de París. Cahavanel a punto estuvo de perder la etapa al levantar los brazos antes de cruzar la línea de meta, con su compatriota Roy, a escasos centímetros. Por delante no hay cambios y Sastre sigue manteniendo el maillot amarillo.
Sylvain Chavanel consiguió su primera victoria en el Tour, la segunda de su equipo en la presente edición y la tercera de un francés. Su explosión de alegría le llevó incluso a levantar los brazos con su compatriota Jeremy Roy (Francaise des Jeux) a escasos centímetros.
El ciclista del Cofidis, que había protagonizado la fuga buena de la jornada con Roy durante casi cien kilómetros, había abandonado el pasado año la ronda gala y perseguía desde hacia tiempo este triunfo. Tres veces campeón francés de contrarreloj, Chavanel ejecutó su autoridad ante un joven Roy que lo intentó en el sprint a falta de doscientos metros de la línea de meta.
Ambos colaboraron a la perfección para abrir hueco con un pelotón dormido durante muchos kilómetros y que despertó demasiado tarde para darles caza. Al final su intentó frustrado se quedó a un minuto y 13 segundos, con Óscar Freire (Rabobnk) guardando posiciones de cara a este prestigioso maillot verde que lucirá en París.
Ajeno a esta batalla el español Carlos Sastre (CSC), protegido por su equipo y que seguramente pasó cierto tiempo pensando en la gran oportunidad de su vida, la que tendrá mañana en la crono de 53 kilómetros entre Cerilly y Saint Amand Montrond.
El momento de Sastre
Las vidas de Carlos Sastre, líder de este Tour, y la de Cadel Evans, que está a 1:34 del maillot amarillo, no serán igual a partir de hoy. Se juegan el primer puesto en una carrera que después de pasar por los Pirineos y los Alpes tiene a cinco corredores en 2:39, unas diferencias que hablan por si solas de la igualdad que ha presidido una prueba en la que la montaña sólo ha servido para descartar algunos de los hombres que tenían ansias de triunfos. Ha sido un cedazo. Ha hecho descartes, pero nadie ha sido capaz de ganar la carrera en los Alpes, con unas etapas duras, selectivas, que se subieron a ritmo la mayoría de ellas. Quien no quiera verlo, que no lo vea. Estamos ante un ciclismo bastante más plano que el de hace unos años, en el que los ataques, en montaña han brillado por su ausencia. El único corredor que se ha movido a conciencia ha sido Carlos Sastre. Lo hizo en Alpe D´Huez, donde se vistió de amarillo, pero donde probablemente no ganó la carrera.
¿Que más le podemos pedir? Nada. No se le puede pedir nada porque Sastre es uno de esos ciclistas que da lo que tiene. Por eso su vida, gane o pierda, estará marcada por el Tour de Francia 2008. Si rompe todos los pronósticos y gana, habrá entrado en un selecto grupo de ciclistas españoles que conocen lo que es el Tour. Su nombre se unirá al de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado, Miguel Indurain, Óscar Pereiro y Alberto Contador. En los últimos años ha aumentado esa relación de nombres que durante mucho tiempo se mantuvo quieta.
Sastre tiene la inteligencia de Perico Delgado y la visión en carrera de Alberto Contador. Luis Ocaña son palabras mayores en este selecto grupo. Miguel Induráin ni se pronuncia, Federico Martín Bahamontes abrió un camino que parecía vetado y Óscar Pereiro es un ciclista sagaz. Si Sastre pierde el primer puesto, lo más normal, habrá tocado la gloria, el cielo y subirá al podio de los Campos Elíseos, un lugar que ha tenido muy cerca pero que siempre se le ha resistido.
Cadel Evans sí que haría historia de verdad. En los 105 años que tiene de vida el Tour, ningún corredor australiano ha subido al podio, ni por supuesto ha ganado el Tour. Para los organizadores supondría el abrir un mercado importante. Todo cuenta en este deporte donde el dinero, el sudor y la sangre, está la suelen poner los ciclistas, van muy unidos.
Sastre: Ahora recojo el sacrificio de una vida
El ciclista español Carlos Sastre (CSC) afronta con tranquilidad la decisiva contrarreloj de hoy, que decidirá el portador del maillot amarillo en el podio de París, y asegura que mientras llega el momento está disfrutando de ser el primero de la general. Sastre está convencido de que esta experiencia le está sirviendo para recoger parte del sacrificio hecho durante toda su vida y cree que ese es el motivo de su relajación, pese a la importancia de lo que se pone en juego mañana entre Cerilly y Saint Amand Montrond sobre 53 kilómetros.El español sabe que no será fácil, pero nada lo es en la vida, y además esboza una sonrisa cuando aduce, de Perogrullo, que Cadel Evans (Silence-Lotto), su principal rival, tendrá que ir más deprisa si quiere ganarle. Estoy relajado, disfrutando de este momento, ya me presionaré cuando esté encima de la bicicleta, comentó Sastre en declaraciones a Televisión Española, en las que aseguró que hoy irá a ver el recorrido mientras que ayer lo hicieron sus directores para tener las primeras referencias del mismo. Lo más importante es que me prometí a ir día a día y dar el máximo. Sabía que tenía una oportunidad y quería luchar por ella. Estoy recogiendo parte del sacrificio de mi vida, agregó el madrileño afincado en El Barraco.
El ciclista del Cofidis, que había protagonizado la fuga buena de la jornada con Roy durante casi cien kilómetros, había abandonado el pasado año la ronda gala y perseguía desde hacia tiempo este triunfo. Tres veces campeón francés de contrarreloj, Chavanel ejecutó su autoridad ante un joven Roy que lo intentó en el sprint a falta de doscientos metros de la línea de meta.
Ambos colaboraron a la perfección para abrir hueco con un pelotón dormido durante muchos kilómetros y que despertó demasiado tarde para darles caza. Al final su intentó frustrado se quedó a un minuto y 13 segundos, con Óscar Freire (Rabobnk) guardando posiciones de cara a este prestigioso maillot verde que lucirá en París.
Ajeno a esta batalla el español Carlos Sastre (CSC), protegido por su equipo y que seguramente pasó cierto tiempo pensando en la gran oportunidad de su vida, la que tendrá mañana en la crono de 53 kilómetros entre Cerilly y Saint Amand Montrond.
El momento de Sastre
Las vidas de Carlos Sastre, líder de este Tour, y la de Cadel Evans, que está a 1:34 del maillot amarillo, no serán igual a partir de hoy. Se juegan el primer puesto en una carrera que después de pasar por los Pirineos y los Alpes tiene a cinco corredores en 2:39, unas diferencias que hablan por si solas de la igualdad que ha presidido una prueba en la que la montaña sólo ha servido para descartar algunos de los hombres que tenían ansias de triunfos. Ha sido un cedazo. Ha hecho descartes, pero nadie ha sido capaz de ganar la carrera en los Alpes, con unas etapas duras, selectivas, que se subieron a ritmo la mayoría de ellas. Quien no quiera verlo, que no lo vea. Estamos ante un ciclismo bastante más plano que el de hace unos años, en el que los ataques, en montaña han brillado por su ausencia. El único corredor que se ha movido a conciencia ha sido Carlos Sastre. Lo hizo en Alpe D´Huez, donde se vistió de amarillo, pero donde probablemente no ganó la carrera.
¿Que más le podemos pedir? Nada. No se le puede pedir nada porque Sastre es uno de esos ciclistas que da lo que tiene. Por eso su vida, gane o pierda, estará marcada por el Tour de Francia 2008. Si rompe todos los pronósticos y gana, habrá entrado en un selecto grupo de ciclistas españoles que conocen lo que es el Tour. Su nombre se unirá al de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado, Miguel Indurain, Óscar Pereiro y Alberto Contador. En los últimos años ha aumentado esa relación de nombres que durante mucho tiempo se mantuvo quieta.
Sastre tiene la inteligencia de Perico Delgado y la visión en carrera de Alberto Contador. Luis Ocaña son palabras mayores en este selecto grupo. Miguel Induráin ni se pronuncia, Federico Martín Bahamontes abrió un camino que parecía vetado y Óscar Pereiro es un ciclista sagaz. Si Sastre pierde el primer puesto, lo más normal, habrá tocado la gloria, el cielo y subirá al podio de los Campos Elíseos, un lugar que ha tenido muy cerca pero que siempre se le ha resistido.
Cadel Evans sí que haría historia de verdad. En los 105 años que tiene de vida el Tour, ningún corredor australiano ha subido al podio, ni por supuesto ha ganado el Tour. Para los organizadores supondría el abrir un mercado importante. Todo cuenta en este deporte donde el dinero, el sudor y la sangre, está la suelen poner los ciclistas, van muy unidos.
Sastre: Ahora recojo el sacrificio de una vida
El ciclista español Carlos Sastre (CSC) afronta con tranquilidad la decisiva contrarreloj de hoy, que decidirá el portador del maillot amarillo en el podio de París, y asegura que mientras llega el momento está disfrutando de ser el primero de la general. Sastre está convencido de que esta experiencia le está sirviendo para recoger parte del sacrificio hecho durante toda su vida y cree que ese es el motivo de su relajación, pese a la importancia de lo que se pone en juego mañana entre Cerilly y Saint Amand Montrond sobre 53 kilómetros.El español sabe que no será fácil, pero nada lo es en la vida, y además esboza una sonrisa cuando aduce, de Perogrullo, que Cadel Evans (Silence-Lotto), su principal rival, tendrá que ir más deprisa si quiere ganarle. Estoy relajado, disfrutando de este momento, ya me presionaré cuando esté encima de la bicicleta, comentó Sastre en declaraciones a Televisión Española, en las que aseguró que hoy irá a ver el recorrido mientras que ayer lo hicieron sus directores para tener las primeras referencias del mismo. Lo más importante es que me prometí a ir día a día y dar el máximo. Sabía que tenía una oportunidad y quería luchar por ella. Estoy recogiendo parte del sacrificio de mi vida, agregó el madrileño afincado en El Barraco.