El fútbol sigue en deuda con el Azuqueca

13/10/2013 - 17:17 Rubén Martínez

Octava jornada de Liga y el Azuqueca continúa sin dar con la tecla para despegar en la clasificación. Parece como si se hubiera perdido de repente la magia del San Miguel, ese miedo escénico que antaño atenazaba a los rivales. Ahora los rojinegros sufren de lo lindo para sacar adelante sus partidos pese a realizar méritos suficientes para ello. Y para colmo el divorcio con la suerte es flagrante.
Así las cosas, el Pedroñeras supo sacar tajada de la crisis azudense. Salió al césped sin complejos y merced a un juego básico e inteligente se hizo con el control del juego. Los primeros 45 minutos fueron claramente para los conquenses que gozaron de hasta tres oportunidades serias para haber roto el cerocerísmo. Pero unas veces, la falta de puntería y otras el acierto del cancerbero debutante Sergio Sánchez lo evitaron. Por cierto, la ausencia de Javi Alonso bajo los palos tiene su explicación. El habitual guardián del portal azudense tuvo que ver el encuentro desde la grada tras sufrir un esguince de tobillo en el entrenamiento del jueves. Estará en el dique seco entre dos y tres semanas. El caso es que los rojinegros entraron al campo con el pie izquierdo.
 
 
Faltaba fluidez y sobraba precipitación.
Voluntad había de jugar al fútbol, de combinar y de ensanchar el campo pero ni David Moreno entraba en contacto con el cuero ni los balones de Tena servían para contrarrestar la pegajosa presión pertrechada por José Luis Sepúlveda. El bando foráneo, con más cuajo, se fue al descanso lamentando un par de ocasiones falladas, sobre todo una chilena de Neme en el primer cuarto de hora y un disparo de Gustavo que se perdió en el limbo. El Azuqueca se había limitado a sobrevivir pero tras la reanudación fue de menos a más. La estrategia también empezaba a dar sus frutos. Córner botado por David Moreno y remate de cabeza de Miguelón repelido al alimón por Juli y el travesaño. Fue el preámbulo del primer tanto ya que a la jugada siguiente, nuevo córner lanzado por David y mano de Dani dentro del área. El colegiado no lo dudó ni un instante y señaló la pena máxima. En el posterior lanzamiento desde los once metros, Esaú no falló ante Juli y el 1-0 subió al marcador.
 
A renglón seguido, el cuadro de Miguel López pudo hacer leña del árbol caído. Xabi Blas, un delantero espectacular en el derroche físico, enfilaba directo hacia la meta pedroñera pero era derribado por el último defensor. El trencilla miró para otro lado y no señaló la falta –al borde del área– y la consiguiente expulsión. Sin embargo a la jugada siguiente no le pasó por alto un derribo de Miguelón a Pedro dentro del área de castigo. Así pues, solo once minutos después de obtener ventaja el Azuqueca, ésta se desvanecía tras igualar la contienda Gustavo desde el punto de penalti. Fue un mazazo para el cuadro azudense, que tuvo una fase de incertidumbre pero poco después sacó la raza y se cogió el toro por los cuernos.
 
Los de Miguel López aumentaron su intensidad defensiva, mención especial para el partidazo de Olcina, y con la salida de Charly mejoraron un mundo. El centrocampista otorgó ese punto de garra, criterio y rapidez en las transiciones. El Pedroñeras desapareció del mapa y los azudenses se volcaron sobre el área de Juli desde el minuto 65 ya hasta el final. Las aproximaciones del cuadro local se hacían cada vez más seguidas y más claras. Kike Ureña marcó el 2-1 a falta de ocho minutos pero el gol fue anulado por fuera de juego. Ello no aplacó al Azuqueca que siguió buscando el triunfo pero el cronómetro jugaba en su contra y el Pedroñeras supo cerrar los espacios en el tiempo extra. Al final, los locales tuvieron que resignarse con el empate y con dejar escapar otros dos puntos del San Miguel, puntos que ya no vuelven.