El Gestesa se queda sin su crack por motivos personales
01/10/2010 - 09:45

Por: JORGE SÁNCHEZ. GUADALAJARA
FÚTBOL SALA DIVISIÓN DE HONOR
Ver para creer. Hace dos meses en el mismo escenario se anunciaba una de las noticias bomba del año. Los Reyes Magos unían casi de por vida a Anderson con Guadalajara. Según aquel acuerdo, el crack hispano-brasileño seguiría ligado al Gestesa no sólo hasta final de temporada sino dos más.
Anderson, radiante y con una sonrisa de oreja a oreja, comentaba que seguiré por mucho tiempo en Guadalajara, la gente me tendrá que aguantar.
Pues bien, esa misma gente a la que se refería el futbolista no le verá al menos hasta mayo, fecha en la que probablemente volvería a Guadalajara, siempre que el club lo considerase oportuno, como anunciaba el presidente Santiago Ranz. Recibí una llamada de Anderson después del Trofeo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en la que me contó que estaba pasando por un mal momento personal y deportivo que le estaba perjudicando. Buscamos una posibilidad para solucionar el problema y el daño que estaba haciendo al equipo. Valoramos la situación y lo mejor para todos era que saliese del club al menos hasta mayo. Luego veremos dónde está el club y si interesa que vuelva Anderson. El club es el único que puede tener la opción de repesca, si no rescindiremos el contrato, explicaba el máximo mandatario alcarreño, que no escondía su pasión por el crack. Yo soy uno de los que más ha luchado para que Anderson continuase en Guadalajara y sinceramente espero que vuelva a estar con nosotros en agosto. Pido disculpas al patrocinador, a la afición y toda la gente del fútbol sala, apuntó.
Por motivos personales
El futbolista Anderson que compareció ayer ante los medios de comunicación no tiene nada que ver con aquel jugador feliz y sonriente que anunciaba a bombo y platillo su continuidad en Guadalajara. En definitiva, el brasileño, aquella vez, fue él mismo. Ayer quien explicó su nueva situación era su fantasma. Triste, nada hablador, cabizbajo y con un semblante más que serio. Sinceramente, no era para menos. Es una situación difícil y triste para mí. Estoy viviendo un momento personal complicado. No estoy tranquilo para jugar los partidos. Tenía mucha ilusión de seguir aquí. Mi proyecto de la pizzería, que era un valor de futuro para mi familia, no ha salido como yo pensaba. Esto me preocupaba y es uno de los motivos de mi bajo rendimiento. No estaba jugando como debía hacerlo y perjudicaba al equipo. Buscamos una salida y me marchó a Italia (Nápoles). Es mejor marcharse antes que perjudicar más al equipo. Con mis 32 años no podía seguir haciendo cosas como la expulsión en casa ante Tuco Muebles. Es duro y llevo días sin dormir. Eternamente agradecido a Guadalajara, a Gestesa, a la afición, a la directiva, a los entrenadores, a todos. Guardo grandes amistades de estos cinco años. Nunca olvidaré Guadalajara, indicó el crack hispano-brasileño, que el próximo sábado vestirá la elástica del Nápoles con el que jugará los últimos siete partidos de Liga en Italia.
¿Para siempre?
Por las palabras de Anderson sonaba a despedida para siempre pero el futbolista remarcaba que me gustaría tener una segunda oportunidad. Me voy por cuestiones personales. En la cancha estaba intranquilo y nervioso y el equipo lo estaba pagando. Trabajaré por volver a ser yo mismo y por supuesto, jugar en Guadalajara pero ya no depende de mí. Espero que mi salida no afecte a mis compañeros porque más que ya ha afectado no puede ser con tres partidos de sanción y dos puntos que perdimos frente al Tuco por mi culpa, confesaba el deportista.
Anderson confía plenamente en la salvación del Gestesa Guadalajara. Estamos igualados a puntos con el DKV Seguros Zaragoza y quedan 27 puntos en juego. Dependemos de nosotros. Estaré muy pendiente de lo que haga el equipo desde Italia porque me llevo a Guadalajara en el corazón, concluía el ya nuevo jugador del Nápoles.
Pues bien, esa misma gente a la que se refería el futbolista no le verá al menos hasta mayo, fecha en la que probablemente volvería a Guadalajara, siempre que el club lo considerase oportuno, como anunciaba el presidente Santiago Ranz. Recibí una llamada de Anderson después del Trofeo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en la que me contó que estaba pasando por un mal momento personal y deportivo que le estaba perjudicando. Buscamos una posibilidad para solucionar el problema y el daño que estaba haciendo al equipo. Valoramos la situación y lo mejor para todos era que saliese del club al menos hasta mayo. Luego veremos dónde está el club y si interesa que vuelva Anderson. El club es el único que puede tener la opción de repesca, si no rescindiremos el contrato, explicaba el máximo mandatario alcarreño, que no escondía su pasión por el crack. Yo soy uno de los que más ha luchado para que Anderson continuase en Guadalajara y sinceramente espero que vuelva a estar con nosotros en agosto. Pido disculpas al patrocinador, a la afición y toda la gente del fútbol sala, apuntó.
Por motivos personales
El futbolista Anderson que compareció ayer ante los medios de comunicación no tiene nada que ver con aquel jugador feliz y sonriente que anunciaba a bombo y platillo su continuidad en Guadalajara. En definitiva, el brasileño, aquella vez, fue él mismo. Ayer quien explicó su nueva situación era su fantasma. Triste, nada hablador, cabizbajo y con un semblante más que serio. Sinceramente, no era para menos. Es una situación difícil y triste para mí. Estoy viviendo un momento personal complicado. No estoy tranquilo para jugar los partidos. Tenía mucha ilusión de seguir aquí. Mi proyecto de la pizzería, que era un valor de futuro para mi familia, no ha salido como yo pensaba. Esto me preocupaba y es uno de los motivos de mi bajo rendimiento. No estaba jugando como debía hacerlo y perjudicaba al equipo. Buscamos una salida y me marchó a Italia (Nápoles). Es mejor marcharse antes que perjudicar más al equipo. Con mis 32 años no podía seguir haciendo cosas como la expulsión en casa ante Tuco Muebles. Es duro y llevo días sin dormir. Eternamente agradecido a Guadalajara, a Gestesa, a la afición, a la directiva, a los entrenadores, a todos. Guardo grandes amistades de estos cinco años. Nunca olvidaré Guadalajara, indicó el crack hispano-brasileño, que el próximo sábado vestirá la elástica del Nápoles con el que jugará los últimos siete partidos de Liga en Italia.
¿Para siempre?
Por las palabras de Anderson sonaba a despedida para siempre pero el futbolista remarcaba que me gustaría tener una segunda oportunidad. Me voy por cuestiones personales. En la cancha estaba intranquilo y nervioso y el equipo lo estaba pagando. Trabajaré por volver a ser yo mismo y por supuesto, jugar en Guadalajara pero ya no depende de mí. Espero que mi salida no afecte a mis compañeros porque más que ya ha afectado no puede ser con tres partidos de sanción y dos puntos que perdimos frente al Tuco por mi culpa, confesaba el deportista.
Anderson confía plenamente en la salvación del Gestesa Guadalajara. Estamos igualados a puntos con el DKV Seguros Zaragoza y quedan 27 puntos en juego. Dependemos de nosotros. Estaré muy pendiente de lo que haga el equipo desde Italia porque me llevo a Guadalajara en el corazón, concluía el ya nuevo jugador del Nápoles.