El Gestesa tuvo en su mano el empate ante el Barça pero no tuvo suerte y perdió 1-2
01/10/2010 - 09:45
Por: A. MORENO. GUADALAJARA
Fútbol Sala- División de Honor
El Gestesa sigue siendo fiel a sus costumbres. El equipo vive constantemente en el alambre, al filo del infarto, tanto para bien como para mal. Ayer, era un partido en el que los morados tenían poco que perder y sí mucho que ganar ante uno de los grandes favoritos de la competición. De hecho, tal y como se estaba desarrollando el choque se pensaba que el sufrimiento no iba a estar presente en el David Santamaría. El Barça, de dos zarpazos puso rápidamente un 0-2, lo que dejaba casi sentenciado el encuentro. Sin embargo, el Gestesa nunca se dio por vencido, volvió a vivir en ese alambre e insufló a su afición unas gotas de ilusión que hicieron que estuviese a punto de sorprender al millonario equipo blaugrana.
El Gestesa sigue siendo fiel a sus costumbres. El equipo vive constantemente en el alambre, al filo del infarto, tanto para bien como para mal. Ayer, era un partido en el que los morados tenían poco que perder y sí mucho que ganar ante uno de los grandes favoritos de la competición.
De hecho, tal y como se estaba desarrollando el choque se pensaba que el sufrimiento no iba a estar presente en el David Santamaría. El Barça, de dos zarpazos puso rápidamente un 0-2, lo que dejaba casi sentenciado el encuentro. Sin embargo, el Gestesa nunca se dio por vencido, volvió a vivir en ese alambre e insufló a su afición unas gotas de ilusión que hicieron que estuviese a punto de sorprender al millonario equipo blaugrana.
Salvo los segundos iniciales, en los que el Barça salió en tromba, la primera parte tuvo color morado. El Gestesa se desmelenó y se lanzó descaradamente al ataque. Emerson, como quinto hombre creaba claras ocasiones de gol. En su primer intento como portero jugador, el balón terminó con remate de José Ruiz que obligaba a Paco Sedano a despejar con muchos problemas.
Era sólo un aviso de lo que seguiría ofreciendo el Gestesa. A los cinco minutos, el propio Emerson iniciaba un contraataque y el pase final no encontró acierto en Wender. Tres minutos más tarde llegaría la oportunidad más clara, con un jugadón de Keny, que hallaba su apoyo en Isi, cuyo remate moría en la intervención de Sedano. Aún había tiempo para más. Ahora era el turno de Carlos Anós. Aprovechándose del bloqueo de José Ruiz iniciaba una acción individual por la banda derecha que concluía en corner.
La fiesta estaba siendo completa. La afición morada se estaba divirtiendo y el Barça bastante tenía con quitarse el acoso de los alcarreños. El nuevo internacional, Fernandao, apenas inquietaba, con un sensacional José Ruiz en defensa, con la ayuda de Isi.
Sin embargo, en la acción más inocente llegaba el primer zarpazo catalán. Fernandao, sólo al segundo palo anotaba mansamente un pase de Chico. Fue un auténtico mazazo para un público que enmudeció y para un equipo, el morado, que veía cómo su dominio no estaba teniendo premio.
De ahí al final de la primera parte poco más que reseñar. Lo mejor era espera al intermedio y que el descanso relajase a unos y otros y también a unos árbitros que se mostraban excesivamente contemplativos cuando aparecían los codos de jugadores como Chico o Fernandao cerca del área.
Segundo mazazo
El 0-1 era totalmente salvable. El Gestesa había plantado cara y sólo le había faltado acierto en su definición. Sin embargo, los alcarreños se encontraron con otro problema inesperado: el segundo gol blaugrana. Chico robaba un balón, se apoyaba en Jordi Sánchez y el propio Chico ponía el 0-2.
Con ese marcador, el Gestesa se vio obligado a adelantar su presión. El impulso de los morados provocaba dificultades a los catalanes en su línea de creación de juego, pero no era suficiente.
Andreu Plaza probaba incluso con el joven Kiki debutó en el minuto 26, pero no llegaba ese gol que metiese de nuevo en el partido al Gestesa.
El Guadalajara lo intentaba, casi en todas las acciones con el portero jugador, pero el Barcelona se tenía bien estudiado el trabajo alcarreño. La defensa culé, muy retrasada y abierta, dejaba el hueco a Emerson. El italo-brasileño agradecía la concesión probando fortuna desde lejos.
El Barça se mostraba muy cómodo con el resultado y al Gestesa le seguía costando crear en ataque. Alguna acción aislada de Carlos Anós, algún molinillo de Keny, pero sin llegar a poner en dificultados a Paco Sedano.
En el minuto 30 Keny remataba un balón tras concluir una jugada dentro del área azulgrana, aunque sin ver gol; cuatro minutos después era Wender el que pegaba el zapatazo tras un lanzamiento de falta. Y hablando de faltas, el Barcelona se encontraba en ese instante con la cuarta en su casillero mientras que el Gestesa sólo contaba con dos.
Después llegó el gol de Charlie un golazo, de auténtico pívot, pisando el balón y girando en el borde del área. La ilusión volvía al David Santamaría, una ilusión que se convertía en esperanza cuando llegaron la quinta y la sexta falta del Barça.
Charlie disparó desde los diez metros, el portero Sedano se adelantó y paró el balón con la cara, pero la acción se invalidó y los árbitros brindaron al Gestesa una nueva oportunidad. Ahora era el turno de Wender. El empate estaba cerca, el sueño podía convertirse en realidad. El brasileño tomó carrerilla, disparó... pero el balón lo despejó el guardameta internacional.
Hubiese sido la guinda a una buena segunda mitad. Sin embargo, el premio se marchó a tierras catalanas. Y este martes espera el Cartagena.
De hecho, tal y como se estaba desarrollando el choque se pensaba que el sufrimiento no iba a estar presente en el David Santamaría. El Barça, de dos zarpazos puso rápidamente un 0-2, lo que dejaba casi sentenciado el encuentro. Sin embargo, el Gestesa nunca se dio por vencido, volvió a vivir en ese alambre e insufló a su afición unas gotas de ilusión que hicieron que estuviese a punto de sorprender al millonario equipo blaugrana.
Salvo los segundos iniciales, en los que el Barça salió en tromba, la primera parte tuvo color morado. El Gestesa se desmelenó y se lanzó descaradamente al ataque. Emerson, como quinto hombre creaba claras ocasiones de gol. En su primer intento como portero jugador, el balón terminó con remate de José Ruiz que obligaba a Paco Sedano a despejar con muchos problemas.
Era sólo un aviso de lo que seguiría ofreciendo el Gestesa. A los cinco minutos, el propio Emerson iniciaba un contraataque y el pase final no encontró acierto en Wender. Tres minutos más tarde llegaría la oportunidad más clara, con un jugadón de Keny, que hallaba su apoyo en Isi, cuyo remate moría en la intervención de Sedano. Aún había tiempo para más. Ahora era el turno de Carlos Anós. Aprovechándose del bloqueo de José Ruiz iniciaba una acción individual por la banda derecha que concluía en corner.
La fiesta estaba siendo completa. La afición morada se estaba divirtiendo y el Barça bastante tenía con quitarse el acoso de los alcarreños. El nuevo internacional, Fernandao, apenas inquietaba, con un sensacional José Ruiz en defensa, con la ayuda de Isi.
Sin embargo, en la acción más inocente llegaba el primer zarpazo catalán. Fernandao, sólo al segundo palo anotaba mansamente un pase de Chico. Fue un auténtico mazazo para un público que enmudeció y para un equipo, el morado, que veía cómo su dominio no estaba teniendo premio.
De ahí al final de la primera parte poco más que reseñar. Lo mejor era espera al intermedio y que el descanso relajase a unos y otros y también a unos árbitros que se mostraban excesivamente contemplativos cuando aparecían los codos de jugadores como Chico o Fernandao cerca del área.
Segundo mazazo
El 0-1 era totalmente salvable. El Gestesa había plantado cara y sólo le había faltado acierto en su definición. Sin embargo, los alcarreños se encontraron con otro problema inesperado: el segundo gol blaugrana. Chico robaba un balón, se apoyaba en Jordi Sánchez y el propio Chico ponía el 0-2.
Con ese marcador, el Gestesa se vio obligado a adelantar su presión. El impulso de los morados provocaba dificultades a los catalanes en su línea de creación de juego, pero no era suficiente.
Andreu Plaza probaba incluso con el joven Kiki debutó en el minuto 26, pero no llegaba ese gol que metiese de nuevo en el partido al Gestesa.
El Guadalajara lo intentaba, casi en todas las acciones con el portero jugador, pero el Barcelona se tenía bien estudiado el trabajo alcarreño. La defensa culé, muy retrasada y abierta, dejaba el hueco a Emerson. El italo-brasileño agradecía la concesión probando fortuna desde lejos.
El Barça se mostraba muy cómodo con el resultado y al Gestesa le seguía costando crear en ataque. Alguna acción aislada de Carlos Anós, algún molinillo de Keny, pero sin llegar a poner en dificultados a Paco Sedano.
En el minuto 30 Keny remataba un balón tras concluir una jugada dentro del área azulgrana, aunque sin ver gol; cuatro minutos después era Wender el que pegaba el zapatazo tras un lanzamiento de falta. Y hablando de faltas, el Barcelona se encontraba en ese instante con la cuarta en su casillero mientras que el Gestesa sólo contaba con dos.
Después llegó el gol de Charlie un golazo, de auténtico pívot, pisando el balón y girando en el borde del área. La ilusión volvía al David Santamaría, una ilusión que se convertía en esperanza cuando llegaron la quinta y la sexta falta del Barça.
Charlie disparó desde los diez metros, el portero Sedano se adelantó y paró el balón con la cara, pero la acción se invalidó y los árbitros brindaron al Gestesa una nueva oportunidad. Ahora era el turno de Wender. El empate estaba cerca, el sueño podía convertirse en realidad. El brasileño tomó carrerilla, disparó... pero el balón lo despejó el guardameta internacional.
Hubiese sido la guinda a una buena segunda mitad. Sin embargo, el premio se marchó a tierras catalanas. Y este martes espera el Cartagena.