El 'Kun' Agüero sacó los colores a la defensa de un flojo Barça

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: COLPISA
Agüero, la gran esperanza del Atlético, no defraudó y se bastó él solo para capitanear una clara victoria de los colchoneros que se sobrepusieron al gol inicial de Ronaldhinho y a la sensación de superioridad azulgrana. Dos goles de Agüero, uno de Maxi y uno de Forlán de penalty destrozaron a un equipo culé que hizo agua en defensa con un Puyol y un Milito, desconocidos. Eto'o maquilló el resultado con un tanto en el minuto 73.
ATLÉTICO DE MADRID: Abbiati, Valera, Perea, Pablo, Antonio López, Camacho (Cléber Santana min.68), Raúl García, Maxi (Reyes min.84), Simao, Agüero (Jurado min.89) y Forlán.

FC BARCELONA: Valdés, Zambrotta, Puyol, Milito, Abidal, Edmilson (Gudjohnsen min.62), Xavi, Iniesta, Ronaldinho, Henry (Messi min.56) y Eto’o.

GOLES: 0-1 Ronaldinho (min.29), 1-1 Agüero (min.35), 2-1 Maxi (min.41), 3-1 Forlán de penalti (min.61), 4-1 Agüero (min.71), 4-2 Eto’o (min.73).
ÁRBITRO: Fernández Borbalán (colegio andaluz). Amonestó a los locales Camacho, Agüero, Antonio López y Abbiati y a los visitantes Iniesta, Puyol, Zambrotta y Eto’o.

ESTADIO: Vicente Calderón.

El ‘Kun’ Agüero se bastó para capitanear la clara victoria del Atlético de Madrid por 4-2 ante un Barcelona la que se le fundieron los plomos después de la primera media hora. Los azulgrana parecían infinitamente superiores al conjunto rojiblanco hasta que la diosa fortuna se alió con los locales para levantarles un ánimo que tenían por los suelos. Después, el jugador argentino se la lío a unos desconocidos Puyol y Milito.
El Atlético partió temeroso. Acobardado ante la impronta de su rival. El Barça lo afrontó con coherencia aunque carente de verticalidad. Se pasó casi media hora dominando el percal. Sus triangulaciones carecían de pegada pero el Vicente Calderón estaba desesperando ante la impotencia colchonera.

Un estadio que no tendría más remedio que aplaudir un espectacular vuelo de Ronaldinho cerrado con una chilena imparable para Abbiati. El Barça le ponía acento brasileño a su incuestionable superioridad. Parecía que los azulgrana sólo necesitaban apretar la maquinaria para derrocar la endeble zaga local.

Ese escenario cambió por completo por culpa de la fortuna. El Atlético estaba desperado cuando el ‘Kun’ dejó clavado a Milito y probó un disparo que ni por asomo iba a inquietar a Valdés hasta que el talón de Puyol compareció en la trayectoria del balón para superar al portero azulgrana.

El empate rojiblanco desconectó al Barça. Los azulgrana quedaron extrañamente fundidos ante un Atlético al que un golpe de suerte le devolvió la moral. Una tesitura aprovechada por Agüero para propiciar la remontada. Zambrotta la evitaría sacando bajo los palos un taconazo del argentino. En la siguiente acción, el argentino se sacaría de la manga una asistencia de lujo para que Maxi batiese a un Valdés demasiado estático.
El Barça divagaba por el césped esperando el descanso. Todavía le quedaba la carta de Messi y sobretodo la sensación de que aumentando la marcha de su juego podía recuperar el mando del partido.

Festival del diez rojiblanco
La pausa tampoco le devolvió el control al Barça. Todavía peor. Agüero tuvo la sentencia en sus botas pero prefirió chutar antes de cederle el gol a Maxi. Viendo que su equipo era incapaz de reaccionar, Rijkaard intentó romper la apatía azulgrana con la entrada de Messi. No le dio tiempo al holandés para comprobar si su jugador cambiaba el sino del partido. Otra empanada de la zaga azulgrana aumentó la ventaja local tras convertir Forlán un claro penalti cometido por Puyol sobre Agüero.
El argentino no tenía suficiente con aparecer en los tres primeros goles locales. En el cuarto se merendó a un desconocido Milito dejándolo sentando para batir a Valdés de certero disparo.
Al Barça ya no le quedó tiempo para milagros. Quiso ponerle corazón y logró marcar un tanto obra de Eto’o que sólo le sirvió para alargar su agonía.