El Quabit no consigue salir del pozo

22/10/2011 - 23:17 Geca Sport

El Quabit pudo haber sumado el primer punto de la temporada pero no pudo ser. Pese a desarrollar una importante reacción en el tramo final del partido que incluso pudo haberle llevado el empate, el Quabit Guadalajara terminó cayendo con justicia por 28-26 ante un Naturhouse La Rioja que exhibió una mayor calidad y seguridad en un intenso encuentro disputado en el Palacio de los Deportes de La Rioja.
El comienzo del choque tuvo un arranque extraño. Esperamos cinco minutos para ver el primer gol. Lo hizo el Naturhouse La Rioja, que picó en punta y se hizo con el mando de la contienda, llegando incluso a alcanzar un abultado marcador de 5-0 ante un oponente que tan solo vino a anotar su primer tanto a los 11 minutos de juego. Situación que le llevó a jugar a remolque toda la tarde. Su juego estuvo marcado por continuos desaciertos, erráticas entregas y fallos clamorosos en la definición.
Tal y como lo manifestó luego su entrenador, Fernando Bolea, el Quabit Guadalajara no entró concentrado al envite dándole margen a su rival que, sin ser brillante, pero sí muy efectivo en diversas fases, supo llevar la manija del compromiso. Sustentó su trabajó el equipo riojano en varias individualidades claves como Alexander Tioumentsev, que se convirtió a veces en un valor clave en defensa con varias coberturas providenciales y entrando por ambas bandas, en ataque para anotar hasta cuatro tantos que valieron para mantener a los suyos arriba en el tanteador. Al igual que Timountsev, los titulares Ruben Garabaya y Nicola Perce contribuyeron a que el Naturhouse La Rioja tuviese el control del juego con varios tantos logrados sorprendiendo desde atrás.
La defensa alcarreña fue a lo largo de la primera mitad una gelatina ya que permitió una y otra vez la facilidad ofensiva de su contrincante. Para colmo su ataque fue errático, con continuos lanzamientos a los palos y con providenciales atajadas de una de las grandes figuras del encuentro, Jorge Martínez, que realizó paradas de mérito que incluso evitaron que el marcador fuera ajustado en la primera mitad.
Con el 12-8 en el luminoso se inició un segundo periodo intenso y movido en el que los riojanos continuaron mandando con sus mismas armas: juego rápido y combinativo y efectividad y precisión en ataque, aunque con ciertas lagunas en retaguardia, algo que supo aprovechar mediada la segunda mitad el Quabit Guadalajara para acercarse en el marcador para llenar de angustia a los aficionados locales, que creían absolutamente en la superioridad de los suyos.
Sin embargo, fue en este instante cuando emergió la estela de Rubén Garabaya para desatascar el juego con varios puntos consecutivos que le devolvieron la tranquilidad a un anfitrión que, sorpresivamente, en la recta final del partido, quizás confiado en la victoria, se vio sorprendido por una reacción tenue y cada vez más creciente de los de verde, liderados por la dupla Sergio de la Salud y Alen Blazevic, quienes con nueve tantos remontaban la situación.
El dramatismo cundió en el Palacio de los Deportes de La Rioja. Naturhouse perdió los papeles y el control del juego en un final de película donde, a falta de un minuto, el Quabit, siempre a cinco o seis de diferencia, se puso a tan solo uno. Con la esperanza de igualar y remontar se lanzó decididamente al ataque y esta circunstancia fue aprovechada por el cerebro local, García Vega, para anotar el tanto decisivo que finalmente le dio el triunfo a su equipo, eso sí, con un ajustado marcador (28-26), impensable teniendo en cuenta el transcurso del partido.
Al Quabit no le bastó para conseguir el empate. Su intento de reacción fue su valor más importante teniendo en cuenta su condición de colista del campeonato, en el que no ha logrado una victoria. Y encima Mateu Castellá regresa a Guadalajara lesionado en el cuadriceps. El diagnóstico es una incógnita hasta que no se le realicen las pruebas médicas oportunas.