El Rayet, a la final por la puerta grande
01/10/2010 - 09:45
Por: PEDRO M. SANZ
BALONCESTO TROFEO JUNTA
Los de Román Peinado recuperaron la alegría en su juego superando al Illescas con claridad
El Rayet Guadalajara calmó anoche las penas de sus últimas actuaciones en la Liga con un triunfo en las semifinales del Trofeo de la Junta de Comunidades que le permite acceder a la final que se disputará el próximo miércoles, día 24, en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), en la que se medirá al anfitrión, el Fundación Adepal Alcázar.
Los de Román Peinado se impusieron al vigente campeón regional en un duelo marcado por la necesidad que tenían ambos equipos de recuperar la dinámica positiva de resultados después de una mala racha en la segunda fase de la LEB-Plata, tropiezos que les han alejado de la lucha por los play-off de ascenso a LEB-Oro.
El Rayet recuperó las buenas sensaciones que había transmitido hasta que las lesiones mermaron su potencial, con una demostración de baloncesto ante un Illescas que continúa cuesta abajo y sin frenos, sumando su octava derrota seguida y ofreciendo una pobre imagen en los dos últimos cuartos cuando bajaron los brazos y se dejaron llevar ante la avalancha de los morados desde el perímetro.
Con las ausencias por lesión de Roberto Núñez y Diego Pérez, los de Román Peinado volvieron a realizar un esfuerzo extra sobre la pista del San José para superar a un Illescas que sólo ofreció resistencia hasta el descanso. Durante los dos primeros cuartos, el choque se mantuvo igualado. Incluso en el primero daba la sensación de que el Illescas complicaría mucho el pase a la final del Rayet (6-11 en el minuto 5). Sin embargo, los morados remontaron gracias a su intensidad defensiva, algo de lo que adoleció el Illescas, y a un soberbio Joe Alonso (10 puntos en el primer cuarto) y un acertado Matt Witt (8 puntos). El Rayet endosó un parcial de 13-2 para colocarse con 19-13 y dominar la situación.
Los morados sufrieron un bajón en el inicio del segundo cuarto. La ausencia de puntos por parte de Witt y Alonso permitió al Illescas ponerse por delante (33-34) pero el despertar de Joe, y la llamada a filas de Peinado para que sus jugadores volvieran a defender con intensidad, fue suficiente para abrir una nueva brecha (42-34) después de otro elocuente parcial de 9-0 y llegar al descanso con esa ventaja.
Pero tras el paso por los vestuarios el Illescas desapareció de la pista y el Rayet no tuvo piedad. Emergieron hombres como Mugica, Serrano o Arjonilla para romper definitivamente el partido en el tercer cuarto, abriendo distancias de 16 puntos (58-42 y 60-44).
Con un Illescas totalmente hundido, el Rayet pudo disfrutar del baloncesto, repartiendo sus puntos y minutos entre todos los jugadores disponibles incluidos los más jóvenes Jorge Barra, Adrián Sánchez y Eduardo Sousa en un último cuarto cuyo único alicente era conocer si los morados podrían alcanzar la centena de puntos.
El Rayet está en la final, y con la presencia en la misma, el club se asegura 2.000 euros que otorga la organización para el finalista. No obstante, los jugadores intentarán ganar el título para, por un lado, recuperar la hegemonía en el baloncesto de Castilla-La Mancha que tuvo el club hasta hace un lustro y que perdió precisamente ante el Illescas, una entidad que vivió por encima de sus posibilidades durante los últimos años aprovechando la bonanza económica. Por otro lado, el otro gran objetivo es conseguir el premio en metálico que está fijado para el ganador 6.000 euros, que serían muy bien recibidos en las arcas del club en estos tiempos de austeridad. Además, los jugadores salen muy reforzados de cara al inicio de la segunda vuelta de competición en la segunda fase de la Liga. El sábado visitan la cancha del River Andorra con la meta de luchar hasta el final por las plazas de play-off por el ascenso, de las que tan sólo les separan una victoria.
El Rayet recuperó las buenas sensaciones que había transmitido hasta que las lesiones mermaron su potencial, con una demostración de baloncesto ante un Illescas que continúa cuesta abajo y sin frenos, sumando su octava derrota seguida y ofreciendo una pobre imagen en los dos últimos cuartos cuando bajaron los brazos y se dejaron llevar ante la avalancha de los morados desde el perímetro.
Con las ausencias por lesión de Roberto Núñez y Diego Pérez, los de Román Peinado volvieron a realizar un esfuerzo extra sobre la pista del San José para superar a un Illescas que sólo ofreció resistencia hasta el descanso. Durante los dos primeros cuartos, el choque se mantuvo igualado. Incluso en el primero daba la sensación de que el Illescas complicaría mucho el pase a la final del Rayet (6-11 en el minuto 5). Sin embargo, los morados remontaron gracias a su intensidad defensiva, algo de lo que adoleció el Illescas, y a un soberbio Joe Alonso (10 puntos en el primer cuarto) y un acertado Matt Witt (8 puntos). El Rayet endosó un parcial de 13-2 para colocarse con 19-13 y dominar la situación.
Los morados sufrieron un bajón en el inicio del segundo cuarto. La ausencia de puntos por parte de Witt y Alonso permitió al Illescas ponerse por delante (33-34) pero el despertar de Joe, y la llamada a filas de Peinado para que sus jugadores volvieran a defender con intensidad, fue suficiente para abrir una nueva brecha (42-34) después de otro elocuente parcial de 9-0 y llegar al descanso con esa ventaja.
Pero tras el paso por los vestuarios el Illescas desapareció de la pista y el Rayet no tuvo piedad. Emergieron hombres como Mugica, Serrano o Arjonilla para romper definitivamente el partido en el tercer cuarto, abriendo distancias de 16 puntos (58-42 y 60-44).
Con un Illescas totalmente hundido, el Rayet pudo disfrutar del baloncesto, repartiendo sus puntos y minutos entre todos los jugadores disponibles incluidos los más jóvenes Jorge Barra, Adrián Sánchez y Eduardo Sousa en un último cuarto cuyo único alicente era conocer si los morados podrían alcanzar la centena de puntos.
El Rayet está en la final, y con la presencia en la misma, el club se asegura 2.000 euros que otorga la organización para el finalista. No obstante, los jugadores intentarán ganar el título para, por un lado, recuperar la hegemonía en el baloncesto de Castilla-La Mancha que tuvo el club hasta hace un lustro y que perdió precisamente ante el Illescas, una entidad que vivió por encima de sus posibilidades durante los últimos años aprovechando la bonanza económica. Por otro lado, el otro gran objetivo es conseguir el premio en metálico que está fijado para el ganador 6.000 euros, que serían muy bien recibidos en las arcas del club en estos tiempos de austeridad. Además, los jugadores salen muy reforzados de cara al inicio de la segunda vuelta de competición en la segunda fase de la Liga. El sábado visitan la cancha del River Andorra con la meta de luchar hasta el final por las plazas de play-off por el ascenso, de las que tan sólo les separan una victoria.