El Rayet Guadalajara pierde y se complica la tercera plaza

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Robert Jhonson luchó pero fue insuficiente.
El Rayet Guadalajara cayó estrepitosamente frente al Real Madrid en la penúltima jornada de liga regular por 92-72, complicándose un tanto su objetivo de finalizar tercero. Los alcarreños llegaban a Madrid buscando la mejor posición posible de cara a los playoffs y se encontraron con un filial blanco arrollador. El Rayet echó demasiado de menos a los bases Roberto Núñez y Rubén Iñigo, y además se sumó un espléndido segundo cuarto local, que a la postre sería clave para el resto del choque.
El Rayet Guadalajara cayó estrepitosamente frente al Real Madrid en la penúltima jornada de liga regular por 92-72, complicándose un tanto su objetivo de finalizar tercero. Los alcarreños llegaban a Madrid buscando la mejor posición posible de cara a los playoffs y se encontraron con un filial blanco arrollador, que presentó sus credenciales como equipo a tener muy en cuenta de cara a las eliminatorias. El Rayet echó demasiado de menos a los bases Roberto Núñez y Rubén Iñigo, y además se sumó un espléndido segundo cuarto local, que a la postre sería clave para el resto del choque.
El encuentro comenzó tranquilo, con ambos equipos tanteándose. El Madrid basó su juego de inicio en la defensa, presionando ya desde los primeros minutos, tratando de forzar errores para buscar el contraataque. El Rayet, no obstante, logró contrarrestar la presión saliendo con pases y encontró una poderosa arma en el perímetro, encadenando tres triples seguidos que le dieron su primera ventaja de consideración (4-13) . Pero no fue todo positivo para los visitantes en este cuarto, ya que el base Michael Nurse tuvo que abandonar la cancha tras acumular tres faltas en apenas cinco minutos. Los madrileños consiguieron recomponerse y, sin renunciar a su juego, volvieron a sumar para frenar la escapada alcarreña. Así el cuarto finalizó con una primera ventaja favorable, aunque no abultada, para el Rayet (16-22).
En el segundo cuarto los numerosos fallos tontos cometidos por los de Guadalajara dieron alas a un Real Madrid en alza que lograba a los seis de juego empatar el encuentro (30-30) y, segundos después, darle la vuelta (37-33) en unos minutos arrolladores, que obligaron a Joaquín Prado a pedir tiempo muerto para imponer orden en sus filas. Pero de poco sirvió porque los jóvenes jugadores de Tirso Lorente ya habían logrado meter al rival en su juego de intensidad física. Gustándose en la cancha, los blancos ofrecieron en tres minutos un espectacular recital de intensidad y efectividad que arrolló a los de Guadalajara, dejando el marcador de cara al descanso con un inesperado 53-37.

Vuelve Nurse
Tras el paso por vestuarios el Rayet recuperó a Nurse en un intento de volver a organizar al equipo, pero el duro golpe recibido se reflejaba en las caras de todos los visitantes y no tardó en hacerse notar sobre el parquet, donde el Madrid superaba la veintena de diferencia, mientras el Guadalajara se centraba en la actuación arbitral, técnica a Prado incluida por protestar.
Sin embargo los jugadores de Prado se centraron, alargaron sus ataques frenando el juego y buscaron el juego interior y las penetraciones, forzando así las faltas. Pero el Madrid, a pesar de haber relajado su juego, conservaba su momento dulce manteniendo el acierto anotador y la ventaja, 20 puntos que se antojaban un mundo, con algo más de un cuarto para recuperar. El Rayet creyó en la remontada y recortó diferencias, mientras en la grada los seguidores incrementaban la presión. Finalizaba así el cuarto con un 69-57 que daba pie a la esperanza.
El Rayet apelaba a la épica y el Madrid a la cabeza. No es que el equipo morado jugara mal los últimos diez minutos, pero la diferencia era grande, el tiempo escaso y los esfuerzos alcarreños insuficientes frente a un Madrid que supo jugar los últimos compases con aplomo para cerrar el partido con autoridad.