El Rayet se reencuentra con su anhelada defensa y la victoria

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Roberto Núñez, intenta la jugada ante dos defensores visitantes. (Foto: LYDIA LÓPEZ)
Por: A. MORENO. GUADALAJARA
BALONCESTO LIGA LEB BRONCE
El Rayet se había planteado la visita del Valdemoro con dos claros objetivos. El primero, el más importante, lograr la victoria para romper con esa ‘mini-racha’ de dos derrotas consecutivas; el segundo, y no menos importante, era reencontrarse con esa defensa que tan buen resultado le había dado en citas anteriores y que parecía haberse escondido en la recta final de 2008 y también en el comienzo de este 2009.
Y los de Javier Muñoz cumplieron ambos retos. Además, lo hicieron ante un rival que llegaba como la revelación de esta LEB Bronce y que demostró que nadie le ha regalado ese puesto en la zona noble de la tabla. No obstante los madrileños –que llegaron al San José en tren, al no poder desplazarse en autocar por la nevada– se encontraron con un Rayet algo errático en ataque –21 pérdidas de balón–, pero que sobre todo, en el tramo final del partido demostró la garra de antaño y mejoró notablemente su defensa.
No tuvo el encuentro un dominador claro en ninguno de los aspectos del juego. El Valdemoro inició él choque con un 0-5, que fue rápidamente contrarrestado con un parcial de 6-0. Ambos equipos se intercambiaban la ventaja en el marcador, para firmar un abierto 22-19 al final del primer cuarto, con un buen Roberto Núñez por parte morada.
En la segunda manga, el escolta madrileño tomó el mando del partido y a los 14 minutos ya firmaba 16 puntos. Estaba haciendo números de NBA, aunque se quedara estancado en esa anotación casi hasta el final del encuentro. El Rayet llegó a ponerse con un 33-26 tras un triple de Duncan Ogilvie que ayer, ante las ausencias de Marino Rodríguez –por lesión– y de Sergio Fernández –no pudo desplazarse por el temporal de nieve– tuvo que desdoblarse tanto fuera como dentro de la zona.
Sin embargo, lo que trabajaba el Rayet en ataque, lo perdía en defensa y dejaba pasillo inmensos para entrar a canasta a los madrileños. El Valdemoro recortaba diferencias, aunque en este cuarto nunca llegó a estar por delante.
En el tercer periodo el Rayet anduvo algo más triste en ataque. Bien, por la defensa visitante, o bien por la ansiedad de querer llevarse el triunfo, los morados perdían innumerables balones y erraban canastas, a priori sencillas. Un ejemplo claro de ello fue el fallo de Manu Ruiz en una bandeja, sin oposición cuando sonaba la bocina. El balón no entró y el marcador dejaba ventaja madrileña (58-61).
En el último cuarto es donde se vio esa garra morada. Esa lucha por cada balón y esas intenciones claras de no dejar escapar la séptima victoria de la temporada. Ogilvie mantenía en el partido a los suyos y era ayudado por Roberto Núñez y Anton Savitsky, en el triple. De dos ‘zarpazos’ desde el 6.25, los de Javi Muñoz se pusieron con nueve arriba (70-79). El Rayet estaba volcado, mientras que el Valdemoro se vio sorprendido por la gran recta final de los morados, que acertaron a jugar con el marcador a favor, con el tiempo y con los nervios de los jugadores visitantes.