El sacrificio del Gestesa Guadalajara
05/01/2011 - 19:57
Foto: José Luis Algara
Ranz confirma que están buscando un portero y un fichaje de calidad
Aprovechando la presentación de Chino y la primera comparecencia ante los medios del año, el presidente del club, Santiago Ranz, quiso repasar el pasado, el presente y el futuro de la entidad. Muchos frentes abiertos y un objetivo cumplido: sanear las debilitadas cuentas del club sacrificando incluso la parcela deportiva.
La respuesta en la primera vuelta quizá haya sido la esperada porque sabíamos el equipo que teníamos. Nuestro objetivo era que en noviembre todos los jugadores hubieran cobrado y lo han hecho. La perspectiva económica es buena. Por tanto, el balance es negativo a nivel deportivo y muy positivo en el económico. Mantener la categoría está muy difícil, comenta el mandatario alcarreño, que se ha fijado como plazo hasta el próximo 20 de enero para saber qué tipo de jugador fichar. Todo está a expensas de un posible patrocinador que pudiera entrar. Si así fuera el club buscaría un jugador que diera un salto de calidad ya sea español o extranjero jugadores que están en Italia y que atesoran experiencia en España o futbolistas que no están cobrando. El plazo de fichajes se cierra el próximo día 31.
Tras las bajas de Carlos Anós, la más sensible según Ranz, Paulo Ferreira y Sergio Arriero, y el fichaje de Chino cedido por Caja Segovia el club se centra en la incorporación de un jugador más un portero.
El mejor colocado ahora mismo es Kikillo. El veterano cierre que milita en el Puertollano está de acuerdo con la oferta alcarreña. Hemos hablado con él y tiene muchas ganas de venir. Además está de acuerdo con la propuesta que le haríamos, pero primero debe solucionar sus problemas con el Puertollano, aunque no nos vamos a precipitar. No tenemos prisa. Lo que sí queremos es dar un salto de calidad al equipo, destaca Ranz.
Además desde el pasado lunes está entrenando a las órdenes de Sánchez Rozas el ala-pívot gaditano Sergio Roldán. Un chaval joven que viene con muchas ganas, tiene calidad, pero le falta experiencia. Está probando y también vendrá un joven portero ya que finalmente Alejandro Romero Coquito Canario, con el que se habló para entrenar y probar no se ha presentado, así que creo que no va a venir, puntualiza el máximo mandatario morado, Santiago Ranz, que además avanzó que se mirará lo que hay en casa, es decir, en el filial.
Sobre el futuro de la entidad admite sentirse muy orgulloso por la salvajada de dinero que hemos invertido Jesús Fuentes y yo para luchar por el fútbol sala. Más creo que no se puede hacer, apuntó y mandó un recadito a las instituciones: Excepto el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Guadalajara, Eladio Freijo, a los demás les da igual estar en División de Honor o desaparecer. Es así de real. Es en la élite cuando se debe ayudar más para mantenerlo y no dejarte tirado ahora que has llegado a lo más alto. En estos once años se ha mantenido el fútbol sala gracias al esfuerzo de Jesús Fuentes, Grupo Gestesa y yo. El futuro es únicamente luchar y sanear las cuentas del club, pagar las deudas del pasado con jugadores algunos continúan esperando y otros han acudido al juzgado. Sinceramente, habría que pensarse, si mantuviéramos la categoría, salir en Honor porque es un locura volver a buscar 60.000 euros. Intentaríamos hacer un proyecto puntero de División de Plata. Aunque queda mucho hasta el 30 de mayo, sí considero que hace falta un cambio en la directiva o de presidente. Las puertas de este club están abiertas a gente que intente ayudar sin ánimo de lucro porque en esta directiva nadie cobra. Todo lo que sea para ayudar será bienvenido, apunta.
Ranz nunca ha escondido su buena sintonía con Carlos Sánchez Rozas y ante los medios lo volvió a dejar patente. Tenemos un cuerpo técnico excepcional. Carlos es un pilar muy importante de este proyecto y traer a Carlos Corona como ayudante ha sido un acierto. Están haciendo un trabajo muy interesante y en ningún momento se especuló con su marcha. Hemos plantado cara en algunas canchas y lo único que ha faltado es calidad, concluye.