El Tourmalet, los Pirineos y una crono larga serán las claves del Tour de Francia 2010
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
CICLISMO TOUR DE FRANCIA
Ayer se presentó en París el trazado de la Grande Boucle para la próxima edición
Amaury Sport Organisation (ASO) apostó en 2009 porque fuese un coloso alpino, el Mont Ventoux, el que decidiese el ganador, apartando la habitual contrarreloj larga del penúltimo día de anteriores ediciones. Sin embargo, para el año que viene, los favoritos pelearán nuevamente contra el crono antes de llegar a los Campos Elíseos. Serán 51 kilómetros desde Burdeos a Pauillac para aclarar lo que no hayan aclarado los Pirineos, verdaderos protagonistas y que celebrarán su centenario en la carrera 2010.
Y es que las cumbres pirenaicas cogen el protagonismo montañoso en lugar de los Alpes, situados entre el final de la primera semana y el inicio de la segunda. Por encima de todos los colosos de la cadena, destaca el mítico Tourmalet, que se subirá en dos ocasiones.
Primero, en la etapa 16, por el lado de la Mongie, y que, pese a no acabar en alto, será la etapa reina ya que 41 años después de que el belga Eddy Merckx se exhibiese, los corredores subirán también el Peyrosourde, el Aspin y el Aubisque, más el Soulour.
Posteriormente, tras el segundo día de descanso, el Tourmalet será nuevamente protagonista, pero esta vez como gran final de etapa y por el lado contrario (Barèges) a la anterior etapa, donde también estará el Marie-Blanque, por su cara dura, y el Soulour nuevamente. Anteriormente, los Pirineos aparecerán en la decimoquinta etapa, con tres puertos, el último, de Balès, de casi 20 kilómetros y que se coronará a 20 de meta.
Con todo, el Tour 2010 se presenta favorable a los escaladores, que tendrán más de 20 puertos (23), tres llegadas en alto (Morzine, Ax-3 Domaines y la citada del Tourmalet) y que únicamente tendrán una contrarreloj, aparte del prólogo de 8 kilómetros por Rotterdam y su puente Erasmus. La crono por equipos desaparece, lo mismo que las bonificaciones.
La ciudad holandesa dará el pistoletazo de salida a la Grande Boucle el 3 de julio, y el pelotón pasará en sus primeros días por Holanda y Bélgica, con el peligro de los tramos de pavés, sobre todo los 13,2 kilómetros que hay en la jornada con final en Arenberg. El Jura y el Macizo Central están en la primera semana, antes de los Alpes, cuyo protagonismo puede ser menor, como sucediese en 2009 con los Pirineos.
El recorrido me gusta, será más para escaladores que para contrarrelojistas, opinó Alberto Contador, presente en el Palacio de Congresos de París. Para el madrileño, actual doble ganador de la carrera, nunca se sabe lo que puede suceder en la prueba, pero opina que el año que viene será más duro que el de 2009.
Primero, en la etapa 16, por el lado de la Mongie, y que, pese a no acabar en alto, será la etapa reina ya que 41 años después de que el belga Eddy Merckx se exhibiese, los corredores subirán también el Peyrosourde, el Aspin y el Aubisque, más el Soulour.
Posteriormente, tras el segundo día de descanso, el Tourmalet será nuevamente protagonista, pero esta vez como gran final de etapa y por el lado contrario (Barèges) a la anterior etapa, donde también estará el Marie-Blanque, por su cara dura, y el Soulour nuevamente. Anteriormente, los Pirineos aparecerán en la decimoquinta etapa, con tres puertos, el último, de Balès, de casi 20 kilómetros y que se coronará a 20 de meta.
Con todo, el Tour 2010 se presenta favorable a los escaladores, que tendrán más de 20 puertos (23), tres llegadas en alto (Morzine, Ax-3 Domaines y la citada del Tourmalet) y que únicamente tendrán una contrarreloj, aparte del prólogo de 8 kilómetros por Rotterdam y su puente Erasmus. La crono por equipos desaparece, lo mismo que las bonificaciones.
La ciudad holandesa dará el pistoletazo de salida a la Grande Boucle el 3 de julio, y el pelotón pasará en sus primeros días por Holanda y Bélgica, con el peligro de los tramos de pavés, sobre todo los 13,2 kilómetros que hay en la jornada con final en Arenberg. El Jura y el Macizo Central están en la primera semana, antes de los Alpes, cuyo protagonismo puede ser menor, como sucediese en 2009 con los Pirineos.
El recorrido me gusta, será más para escaladores que para contrarrelojistas, opinó Alberto Contador, presente en el Palacio de Congresos de París. Para el madrileño, actual doble ganador de la carrera, nunca se sabe lo que puede suceder en la prueba, pero opina que el año que viene será más duro que el de 2009.