Epeldegui, el imprescindible capitán del Rayet BM Guadalajara
01/10/2010 - 09:45
Por: JORGE SÁNCHEZ. GUADALAJARA
BALONMANO DIVISIÓN HONOR PLATA
Ante el Teucro anotó 12 goles y fue decisivo en el triunfo alcarreño
Confiesa estar destrozado después de la paliza del pasado domingo para ganar al Teucro (30-27). Fue un partido muy intenso, pesado, cargante y hubo que pegarse muchísimo.
Estoy destrozado, ahora mismo me duele todo, comenta el capitán del Rayet BM, Andrés Epeldegui, que sin duda fue uno de los baluartes del equipo alcarreño, tanto arriba porque marcó 12 goles y fue un referente en el juego ofensivo, como abajo donde el tándem que formó con Mateu Castellá fue muy efectivo para frenar a gigantes como Dasilva, Benaches o Rajic.
No sé jugar de otra manera. Intento darlo todo en cada partido y éste era una final para nosotros donde no podíamos fallar. Eran dos puntos que valían doble, indica el madrileño, elogiado por su entrenador Fernando Bolea, quien al ser preguntado por un calificativo para su capitán respondió: Me sucede como a Guardiola con Messi, no sé que calificativo le podría poner, pero quizá sea imprescindible. El jugador que más estrés tiene debido a su trabajo y siempre se deja la piel y lo da todo. Al respecto, Epel matiza, entre risas, que ya me gustaría a mí ser como Messi.
Imprescindible es el mejor calificativo que define al capitán madrileño, basta con ver dos gestos que sucedieron en el choque contra el Teucro que demuestran la competitividad de Epel y lo que supone para el equipo. Por un lado, el pivote recibió un golpe en el codo que le hizo sangrar, los árbitros pararon el juego y le pidieron que saliera de la cancha. El madrileño voló en busca del esparadrapo, que arrebató de las manos al médico del club para ponérselo él mismo. Le pedí perdón después, fueron los nervios del partido quería seguir en la pista y ayudar a mi equipo en un momento decisivo, indica el pivote.
El otro gesto competitivo lo protagonizó Mateu Castellá, que al ver a su capitán fuera de la cancha se tiró al suelo para solicitar la entrada de la mopa y así ganar algo de tiempo. Ese tipo de detalles demuestran que Mateu está siempre súper concentrado, estuvo rápido y listo para ganar tiempo, explica.
Concentrados y responsables
La última victoria en casa supone la octava consecutiva antes de afrontar dos duelos decisivos ante Puerto Sagunto 10 de abril y el aplazado contra Anaitasuna en el San José 18 de abril.
El equipo está en su momento más concentrado de la temporada. La plantilla es consciente de lo que nos estamos jugando esta temporada. Ahora todos somos más responsables para depender de nosotros mismos. El partido contra Puerto Sagunto será decisivo porque no creo que haya muchas más sorpresas, todos nos estamos jugando mucho, comenta, al mismo tiempo que invita a la afición a viajar a la localidad levantina. Va a ser un partido precioso. Animo a todos a viajar con el equipo y mantener la ilusión. Será el partido clave para ascender siendo primero. No nos conformamos con jugar el play-off de ascenso.
Sobre su futuro en el club reconoce que se me acaba el contrato en unos meses, pero cuando uno vive este equipo es difícil desvincularse, y añade con humor si hace falta ayudaré de vicepresidente con Adolfo Aragonés.
No sé jugar de otra manera. Intento darlo todo en cada partido y éste era una final para nosotros donde no podíamos fallar. Eran dos puntos que valían doble, indica el madrileño, elogiado por su entrenador Fernando Bolea, quien al ser preguntado por un calificativo para su capitán respondió: Me sucede como a Guardiola con Messi, no sé que calificativo le podría poner, pero quizá sea imprescindible. El jugador que más estrés tiene debido a su trabajo y siempre se deja la piel y lo da todo. Al respecto, Epel matiza, entre risas, que ya me gustaría a mí ser como Messi.
Imprescindible es el mejor calificativo que define al capitán madrileño, basta con ver dos gestos que sucedieron en el choque contra el Teucro que demuestran la competitividad de Epel y lo que supone para el equipo. Por un lado, el pivote recibió un golpe en el codo que le hizo sangrar, los árbitros pararon el juego y le pidieron que saliera de la cancha. El madrileño voló en busca del esparadrapo, que arrebató de las manos al médico del club para ponérselo él mismo. Le pedí perdón después, fueron los nervios del partido quería seguir en la pista y ayudar a mi equipo en un momento decisivo, indica el pivote.
El otro gesto competitivo lo protagonizó Mateu Castellá, que al ver a su capitán fuera de la cancha se tiró al suelo para solicitar la entrada de la mopa y así ganar algo de tiempo. Ese tipo de detalles demuestran que Mateu está siempre súper concentrado, estuvo rápido y listo para ganar tiempo, explica.
Concentrados y responsables
La última victoria en casa supone la octava consecutiva antes de afrontar dos duelos decisivos ante Puerto Sagunto 10 de abril y el aplazado contra Anaitasuna en el San José 18 de abril.
El equipo está en su momento más concentrado de la temporada. La plantilla es consciente de lo que nos estamos jugando esta temporada. Ahora todos somos más responsables para depender de nosotros mismos. El partido contra Puerto Sagunto será decisivo porque no creo que haya muchas más sorpresas, todos nos estamos jugando mucho, comenta, al mismo tiempo que invita a la afición a viajar a la localidad levantina. Va a ser un partido precioso. Animo a todos a viajar con el equipo y mantener la ilusión. Será el partido clave para ascender siendo primero. No nos conformamos con jugar el play-off de ascenso.
Sobre su futuro en el club reconoce que se me acaba el contrato en unos meses, pero cuando uno vive este equipo es difícil desvincularse, y añade con humor si hace falta ayudaré de vicepresidente con Adolfo Aragonés.