Foto: LOF
El Quabit Guadalajara obtuvo un empate en la pista del Balonmano Toledo y lo tuvo que hacer de forma agónica, sobre la bocina, con una diana del capitán Epeldegui.
El empate se puede considerar un resultado justo con un primer tiempo de superioridad visitante, aunque en la segunda mitad los toledanos le echaron garra al asunto y pudieron incluso llevarse la victoria. Se jugaba mucho el BM Toledo en este envite frente al Quabit Guadalajara, aún así no se llenó el Pabellón Javier Lozano Cid, quizá porque las esperanzas de evitar el descenso de categoría son muy efímeras. El partido empezó con ventaja local de dos goles, aunque rápidamente Sergio Valles frenaba el ímpetu local.
De nuevo, el cuadro de la capital regional se adelantaba con dos dianas, pero a partir de ahí se produjo un punto de inflexión importante, ya que los alcarreños consiguieron un parcial de 0-6 que golpeó de forma un tanto sorprendente el luminoso, que reflejaba un resultado de 4-8.
Este estirón visitante fue producto de una gran defensa de los discípulos de Fernando Bolea y además de ciertas imprecisiones del ataque local. Sin embargo, tras pasar por un 5-8 y un 5-9, los toledanos se acercaron al 9-11, como consecuencia de tres lanzamientos desde los siete metros de Ángel Pérez, lo que llevó a poner en el marcador un 10-12, contando con la colaboración de Strazdas, que por fin realizó un buen partido para su equipo. Pero un postrero gol de Basmalis amplió la ventaja para el cuadro visitante al final de los primeros 30 minutos de este decepcionante derbi regional.
Tras el paso por vestuarios, de nuevo el equipo local apretó en defensa y, haciéndolo casi al límite, fue limando diferencias hasta dejarlas en 14-15 y 16-17, hasta que por fin llegó el ansiado empate (20-20), ante la euforia del publico local, que veía la posibilidad de conseguir una victoria muy necesaria.
Mucha tensión
Los últimos 15 minutos del partido fueron de mucha tensión en la pista y los respectivos banquillos, ya que se fueron sucediendo igualadas. Aquí apareció entonces la figura del pequeño y ágil Ángel Pérez, que amplió la ventaja para su equipo a 25-23 a falta de dos minutos para la conclusión del encuentro. No se sabe por qué, pero los nervios atentaron al cuadro toledano y esto ya ha sucedido en varias ocasiones a lo largo y ancho del campeonato.
Rudovic metió a su equipo en el partido con una diana excelente. La posesión pasaba por tanto al cuadro toledano y, en la figura de su extremo asturiano Guillermo Barbón, eligió la posibilidad e anotar el triunfo para su equipo, aunque no tuvo suerte y erró en su lanzamiento a falta de 10 segundos para la conclusión.
Todo lo contrario hizo Epeldegui, ya que sobre la bocina anotó la diana clave del encuentro, entre una alegría contenida visitante y una decepción local. De nuevo al Toledo se le había escapado la posibilidad de un triunfo y ya son varios los momentos similares vividos.
Quizá la fuerza física y la excelente voluntad de una defensa el límite y en ciertos momentos, junto con los contraataques muy bien llevados y realizados, produjeron la igualada. Por su parte, los visitantes no perdieron la calma en ningún momento del partido, donde la experiencia jugó a favor de la escuadra de Guadalajara.
LA FICHA:
TOLEDO: Mijatovic (p), Eitutis (1), Barbón (3), Jabato (1), Pesic (2), Pérez de Inestrosa (4), Tremps (3); Plaza (3), Strazdas (7), Ballesteros (p.s), Pedragosa (1), Vink.
QUABIT BM GUADALAJARA: Oliva (p), Mateu Castella (0), Reig (4), Fontenla (3), Epeldegui (2), Rudovic (5), Valles (2); Basmalis (1), Agustín Vidal (3), Sergio De la Salud (5).
ÁRBITROS: Dirigieron el encuentro los colegiados Antonio Merino Mori y Francisco Javier Moyano Prieto. Fueron excluidos los locales Vink, Plaza, Strazas, Tremps y Eitutis (2). Por parte del conjunto visitante también fueron excluidos Mateu Castella (2), Vidal y Epeldegui.
PARCIALES: 2/1, 4/3, 4/6, 5/9, 9/11, 10/13; 12/15, 14/15, 16/17, 20/20, 23/23, 25/25.
INCIDENCIAS: Javier Lozano. Buena entrada.