Fernando Alonso se instala en un tercer plano debido a la filosofía poco inversora de Renault
01/10/2010 - 09:45
Por: J.M. RUBIO. COLPISA
FÓRMULA UNO
Superado el ecuador del campeonato, el asturiano Fernando Alonso parece tener asumido que está instalado en un tercer o cuarto escalón que le deja el podio como un sueño inalcanzable.
El sábado, al lograr el tercer puesto de la parrilla, el asturiano veía factible ascender al cajón, pero la cruda carrera del domingo le permitió entrar en los puntos por los pelos. La realidad es terca y mucho tendrán que cambiar las cosas para ver al asturiano en el podio este año.
En casa a Renault se le torcieron las cosas más de lo habitual, ya que comenzar tercero y acabar octavo no es una tarjeta muy presentable para una escudería que trata de salir a flote. Una vez más vio cómo un Red Bull, con el motor Renault, se colocaba por delante. La demostración de que en el motor no está el problema es precisamente esa, que el cuarto equipo del campeonato está por delante y Renault sigue sumido en la pobre séptima plaza, en lucha con un equipo privado como Williams.
No es la congelación de motores lo que falla, sino la congelación de ideas en la fábrica de Inglaterra, que no parece que se vaya a solucionar con el despido del hasta ahora ingeniero aerodinámico, Dino Toso. Cuando un equipo se queda sin ideas tiene que dar un golpe de timón en su cúpula de ingenieros, pero eso no parece posible en Renault. Es el área que controla Briatore y siguen los mismos al frente pero han cambiado los creadores de escalas inferiores que aportan ideas y eso se ha dejado notar demasiado. Es sintomático que los ingenieros de Alonso en Renault, los que ganaron títulos con él, no sigan en sus puestos, y hayan emigrado a otras escuderías.
Bloqueado
Fernando no tiene ya a ninguno de sus mecánicos de confianza y la promoción de algunos especialistas, que han pasado de montar el motorhome a estar en el box, no parece que haya dado buen resultado. Briatore siempre ha dicho que un ingeniero cerebrón, que cobre 6 u 8 millones de euros, no aporta más al equipo que varios ingenieros jóvenes que son la base de los éxitos. Red Bull y Toyota han superado a Renault con claridad y están poniendo de manifiesto que no se puede bajar el listón de las inversiones para seguir en la élite.
En casa a Renault se le torcieron las cosas más de lo habitual, ya que comenzar tercero y acabar octavo no es una tarjeta muy presentable para una escudería que trata de salir a flote. Una vez más vio cómo un Red Bull, con el motor Renault, se colocaba por delante. La demostración de que en el motor no está el problema es precisamente esa, que el cuarto equipo del campeonato está por delante y Renault sigue sumido en la pobre séptima plaza, en lucha con un equipo privado como Williams.
No es la congelación de motores lo que falla, sino la congelación de ideas en la fábrica de Inglaterra, que no parece que se vaya a solucionar con el despido del hasta ahora ingeniero aerodinámico, Dino Toso. Cuando un equipo se queda sin ideas tiene que dar un golpe de timón en su cúpula de ingenieros, pero eso no parece posible en Renault. Es el área que controla Briatore y siguen los mismos al frente pero han cambiado los creadores de escalas inferiores que aportan ideas y eso se ha dejado notar demasiado. Es sintomático que los ingenieros de Alonso en Renault, los que ganaron títulos con él, no sigan en sus puestos, y hayan emigrado a otras escuderías.
Bloqueado
Fernando no tiene ya a ninguno de sus mecánicos de confianza y la promoción de algunos especialistas, que han pasado de montar el motorhome a estar en el box, no parece que haya dado buen resultado. Briatore siempre ha dicho que un ingeniero cerebrón, que cobre 6 u 8 millones de euros, no aporta más al equipo que varios ingenieros jóvenes que son la base de los éxitos. Red Bull y Toyota han superado a Renault con claridad y están poniendo de manifiesto que no se puede bajar el listón de las inversiones para seguir en la élite.