Gasol y los Lakers se despiden del anillo de campeones
01/10/2010 - 09:45
BALONCESTO NBA
Los Celtics de Boston consiguieron su decimoséptimo título de campeones de la NBA, 22 años después del último, tras aplastar (131-92) a Los Angeles Lakers en un partido sin historia, en el que se mostraron muy superiores al conjunto de Phil Jackson, y en el que Paul Pierce fue designado el jugador más valioso de las finales.
Los pupilos de Doc Rivers, con los tocados Rondo y Perkins en su quinteto inicial, salieron concentrados al parquet del Garden, y ya desde el inicio controlaron el ritmo de un choque en el que los Lakers se limitaban a aguantar el tirón, merced a un Bryant inspirado en el lanzamiento de larga distancia.
Clara superioridad
Sin embargo, a partir del segundo período, los locales, completos dominadores del rebote y mucho más intensos que los angelinos, pasaron por encima del conjunto de Phil Jackson, que desapareció totalmente de la cancha durante el segundo acto y se alejó definitivamente del sueño de darle la vuelta a la eliminatoria, ya que al descanso el electrónico reflejaba un 58-35 que hablaba por si solo.
Tras la reanudación, las numerosas pérdidas de los Lakers, el discreto encuentro de un Pau Gasol (11 puntos y 8 rebotes) totalmente superado por Kevin Garnett (26 puntos y 14 rebotes) y el ciclón en ambos lados de la cancha de los jugadores verdes con su big three a un altísimo nivel evitaron cualquier tipo de reacción, y los Celtics caminaron cómodos hacia su primer anillo en los últimos 22 años.
Final sin historia
El último cuarto del encuentro no tuvo historia, con los locales manejando rentas superiores a los 30 puntos y el aforo del Garden enloquecido y reviviendo los tiempos de los mejores Celtics, ante unos Lakers que, cansados y totalmente superados por la situación, bajaron los brazos y asumieron la dura derrota.
Así, de ese cruel modo para los Lakers, los Celtics pusieron fin a la temporada en la NBA, habiendo conseguido volver a reinar en la liga 22 años después, tras haber sido uno de los peores conjuntos de la competición el pasado año, y venciendo además a su máximo rival histórico, los Lakers, que también han vuelto a la élite, gracias a la llegada del español Pau Gasol, y que prometen dar guerra la temporada que viene.
El escolta Ray Allen (26 puntos con 7 triples), el ala-pívot Kevin Garnett (26 puntos y 14 rebotes) y el base Rajon Rondo (21 puntos), fueron los mejores, junto a Paul Pierce (17 puntos y 10 asistencias) de un encuentro en el que en los Lakers sólo destacó el hambre competitiva de Bryant (22 puntos).
Paul Pierce, natural de Los Angeles, y que lleva toda su carrera en los Celtics, fue designado al término del encuentro MVP de las finales, tras liderar a Boston durante toda la eliminatoria, a pesar de los problemas físicos que lastraron su rendimiento.
Siempre quise escribir mi propia historia, tener la oportunidad de ser considerado como uno de los mejores jugadores que hayan jugado con los Celtics, y lo que hemos hecho forma parte de ello, señaló el 34 de Boston.
Clara superioridad
Sin embargo, a partir del segundo período, los locales, completos dominadores del rebote y mucho más intensos que los angelinos, pasaron por encima del conjunto de Phil Jackson, que desapareció totalmente de la cancha durante el segundo acto y se alejó definitivamente del sueño de darle la vuelta a la eliminatoria, ya que al descanso el electrónico reflejaba un 58-35 que hablaba por si solo.
Tras la reanudación, las numerosas pérdidas de los Lakers, el discreto encuentro de un Pau Gasol (11 puntos y 8 rebotes) totalmente superado por Kevin Garnett (26 puntos y 14 rebotes) y el ciclón en ambos lados de la cancha de los jugadores verdes con su big three a un altísimo nivel evitaron cualquier tipo de reacción, y los Celtics caminaron cómodos hacia su primer anillo en los últimos 22 años.
Final sin historia
El último cuarto del encuentro no tuvo historia, con los locales manejando rentas superiores a los 30 puntos y el aforo del Garden enloquecido y reviviendo los tiempos de los mejores Celtics, ante unos Lakers que, cansados y totalmente superados por la situación, bajaron los brazos y asumieron la dura derrota.
Así, de ese cruel modo para los Lakers, los Celtics pusieron fin a la temporada en la NBA, habiendo conseguido volver a reinar en la liga 22 años después, tras haber sido uno de los peores conjuntos de la competición el pasado año, y venciendo además a su máximo rival histórico, los Lakers, que también han vuelto a la élite, gracias a la llegada del español Pau Gasol, y que prometen dar guerra la temporada que viene.
El escolta Ray Allen (26 puntos con 7 triples), el ala-pívot Kevin Garnett (26 puntos y 14 rebotes) y el base Rajon Rondo (21 puntos), fueron los mejores, junto a Paul Pierce (17 puntos y 10 asistencias) de un encuentro en el que en los Lakers sólo destacó el hambre competitiva de Bryant (22 puntos).
Paul Pierce, natural de Los Angeles, y que lleva toda su carrera en los Celtics, fue designado al término del encuentro MVP de las finales, tras liderar a Boston durante toda la eliminatoria, a pesar de los problemas físicos que lastraron su rendimiento.
Siempre quise escribir mi propia historia, tener la oportunidad de ser considerado como uno de los mejores jugadores que hayan jugado con los Celtics, y lo que hemos hecho forma parte de ello, señaló el 34 de Boston.