Golpe de mano para los Celtics, que están a un paso del anillo
01/10/2010 - 09:45
Por: AMADOR GÓMEZ. COLPISA
Los Celtics ya están a un solo paso del anillo de la NBA, tras imponerse a los Lakers en el Staples Center de Los Ángeles (91-97), para poner la final con 3-1 a su favor y alejar casi de forma definitiva al equipo de Pau Gasol del título. Los Lakers, agotados físicamente, se confiaron cuando ganaban por 24 puntos (45-21) mediado el segundo cuarto y ahora están al borde de la despedida.
Los Lakers deberían de ganar los tres próximos partidos, los dos últimos en Boston, para impedir que los Celtics se proclamen campeones 22 años después, una hazaña que se presume utópica para el conjunto angelino, víctima de una remontada histórica en el cuarto duelo.
Kobe Bryant, de quien dependen en exceso los Lakers, volvió a fracasar (17 puntos y 10 asistencias), Pau Gasol (17 puntos y 10 rebotes) debió sacrificarse en defensa y perdió presencia ofensiva en el segundo tiempo, y los californianos sucumbieron ante la ansiosa marea verde, liderada por el Big Three (Allen, Pierce y Garnett) y por el secundario Posey. Entre los cuatro sumaron 73 puntos para unos Celtics más poderosos física y mentalmente. Los Lakers, que arrollaron en un espectacular primer periodo (35-14), se hundieron tras el descanso, pagaron su relajación, y así entregaron más de medio anillo a Boston, que la madrugada del domingo al lunes dispondrá de su primer match ball para sentenciar la final al mejor de siete.
Más que ganarlo los Celtics, el partido lo perdieron los Lakers. Nos hemos confiado. Nos ha vuelto a pasar que nos hemos relajado cuando hemos visto el partido ganado cuando quedaban muchísimos minutos, lamentó Gasol, quien dijo estar rabioso por haber desaprovechado una ocasión inmejorable para empatar la lucha por la corona y meter presión a los favoritos. Aún más duro fue Bryant. No jugamos una mierda, sentenció el mejor jugador de la temporada regular, que se declaró herido y disgustado.
Un rebote ofensivo, y al final
Bryant sólo aportó tres puntos en la primera parte, pero los Lakers apenas lo acusaron. Sin embargo, cuando necesitaron a su gran estrella, no apareció. Estuvo fundido, al igual que Gasol, negado ante la defensa bostoniana. Ambos acusaron el cansancio, reflejado en sus números en ataque: Bryant acabó con 6 de 19 en tiros de campo (incluidos 0 de 2 triples) en casi 43 minutos y medio, y Gasol con 6 de 13 en 38 minutos. Los Lakers, que no perdían un partido en su cancha desde hace dos meses y medio, desde el 28 de marzo, recibieron un gran varapalo. Su tercer periodo (15-31 en contra) fue para olvidar.
Kobe Bryant, de quien dependen en exceso los Lakers, volvió a fracasar (17 puntos y 10 asistencias), Pau Gasol (17 puntos y 10 rebotes) debió sacrificarse en defensa y perdió presencia ofensiva en el segundo tiempo, y los californianos sucumbieron ante la ansiosa marea verde, liderada por el Big Three (Allen, Pierce y Garnett) y por el secundario Posey. Entre los cuatro sumaron 73 puntos para unos Celtics más poderosos física y mentalmente. Los Lakers, que arrollaron en un espectacular primer periodo (35-14), se hundieron tras el descanso, pagaron su relajación, y así entregaron más de medio anillo a Boston, que la madrugada del domingo al lunes dispondrá de su primer match ball para sentenciar la final al mejor de siete.
Más que ganarlo los Celtics, el partido lo perdieron los Lakers. Nos hemos confiado. Nos ha vuelto a pasar que nos hemos relajado cuando hemos visto el partido ganado cuando quedaban muchísimos minutos, lamentó Gasol, quien dijo estar rabioso por haber desaprovechado una ocasión inmejorable para empatar la lucha por la corona y meter presión a los favoritos. Aún más duro fue Bryant. No jugamos una mierda, sentenció el mejor jugador de la temporada regular, que se declaró herido y disgustado.
Un rebote ofensivo, y al final
Bryant sólo aportó tres puntos en la primera parte, pero los Lakers apenas lo acusaron. Sin embargo, cuando necesitaron a su gran estrella, no apareció. Estuvo fundido, al igual que Gasol, negado ante la defensa bostoniana. Ambos acusaron el cansancio, reflejado en sus números en ataque: Bryant acabó con 6 de 19 en tiros de campo (incluidos 0 de 2 triples) en casi 43 minutos y medio, y Gasol con 6 de 13 en 38 minutos. Los Lakers, que no perdían un partido en su cancha desde hace dos meses y medio, desde el 28 de marzo, recibieron un gran varapalo. Su tercer periodo (15-31 en contra) fue para olvidar.