Grave agresión a un árbitro en el Mandayona-Baides
01/10/2010 - 09:45
FÚTBOL
El espíritu olímpico no parece haber llegado a Mandayona, pueblo de Guadalajara de 470 habitantes situado a 57 kilómetros al nordeste de la capital de la provincia.
El principio de respeto al contrario, a las reglas de juego y al árbitro que las aplica han quedado por los suelos este último fin de semana en el campo de Los Tobares al ser brutalmente agredido un árbitro.
El peor final
El club local, el Mandayona, jugaba un verano más contra el Baides, equipo de un pueblo vecino situado a 12 kilómetros, al que el pasado año venció por penaltis en el Trofeo de Fútbol Alto Henares. Sin embargo, en esta ocasión el encuentro discurrió por un camino más violento y el partido, de carácter amistoso, no pudo finalizar como el año anterior con reparto de trofeos, celebración a base de cerveza y jamón y verbena hasta altas horas de la madrugada.
El particular calvario de este árbitro, de nombre William, se inició cuando el Baides remontó el resultado hasta entonces favorable del Mandayona. El trencilla expulsó después a un jugador del equipo local que no encajó bien la remontada del Baides por insultarlo. Este mismo jugador le dio a continuación varios cabezazos y fue entonces cuando saltó la chispa. Otros futbolistas se sumaron también a la caza del árbitro.
Tuvo que ir al hospital
Me zarandearon, me tiraron al suelo y después saltaron un par de personas del público que me dieron patadas en la cabeza y en el pecho, explicaba ayer lunes el colegiado. El resultado de la paliza fue una clavícula fracturada. Nada más salir del centro hospitalario, el árbitro del encuentro decidió presentar una denuncia contra cuatro personas por las agresiones sufridas.
A pesar de la dura experiencia vivida en este enfrentamiento, el colegiado del choque puede dar gracias de que nadie optara por lanzarlo desde las cascadas del río Dulce o desde los desfiladeros rocosos con que cuenta esta histórica villa alcarreña que debería mostrar más hospitalidad al formar parte de la Ruta Histórico-Cultural y Turística del Camino del Cid y del Camino de Santiago que parte de Levante en dirección a Burgos.
El peor final
El club local, el Mandayona, jugaba un verano más contra el Baides, equipo de un pueblo vecino situado a 12 kilómetros, al que el pasado año venció por penaltis en el Trofeo de Fútbol Alto Henares. Sin embargo, en esta ocasión el encuentro discurrió por un camino más violento y el partido, de carácter amistoso, no pudo finalizar como el año anterior con reparto de trofeos, celebración a base de cerveza y jamón y verbena hasta altas horas de la madrugada.
El particular calvario de este árbitro, de nombre William, se inició cuando el Baides remontó el resultado hasta entonces favorable del Mandayona. El trencilla expulsó después a un jugador del equipo local que no encajó bien la remontada del Baides por insultarlo. Este mismo jugador le dio a continuación varios cabezazos y fue entonces cuando saltó la chispa. Otros futbolistas se sumaron también a la caza del árbitro.
Tuvo que ir al hospital
Me zarandearon, me tiraron al suelo y después saltaron un par de personas del público que me dieron patadas en la cabeza y en el pecho, explicaba ayer lunes el colegiado. El resultado de la paliza fue una clavícula fracturada. Nada más salir del centro hospitalario, el árbitro del encuentro decidió presentar una denuncia contra cuatro personas por las agresiones sufridas.
A pesar de la dura experiencia vivida en este enfrentamiento, el colegiado del choque puede dar gracias de que nadie optara por lanzarlo desde las cascadas del río Dulce o desde los desfiladeros rocosos con que cuenta esta histórica villa alcarreña que debería mostrar más hospitalidad al formar parte de la Ruta Histórico-Cultural y Turística del Camino del Cid y del Camino de Santiago que parte de Levante en dirección a Burgos.