JJ.OO.- España mejora el número de triunfos de los dos últimos Juegos Olímpicos a falta de tres jornadas
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
España superó el número de oros olímpicos cosechados en Sidney y Atenas gracias al triunfo de Fernando Echávarri y Antón Paz en la clase Tornado de vela, victorias a las que el sábado podría sumarse el hockey hierba masculino, que selló su pase a la final en una jornada marcada por la tristeza del accidente aéreo de Madrid.
Con este nuevo triunfo, España suma ya cuatro oros (para un total de once medallas) en los Juegos Olímpicos de Pekín, superando de esta forma los tres alcanzados en las dos últimas citas, Sidney 2000 y Atenas 2004. El objetivo para las tres próximas jornadas será el de superar las cinco preseas de este preciado metal, hazaña que igualará la participación firmada en Atlanta 1996.
Echávarri y Paz cumplieron con el guión y mantuvieron la primera plaza con la que afrontaban la Medal Race de hoy. La pareja española mantuvo a raya a las embarcaciones de Australia, vigentes campeones del mundo, y de Argentina, principales rivales para conquistar la presea de oro en la categoría tornado, y se vio beneficiada por el vuelco de los alemanes.
Con el puesto en el podio asegurado, la principal preocupación fue la de asegurar la medalla de oro, presea que cosecharon tras pasar en cuarta posición por la línea de meta. Esta medalla supone la decimoséptima para la vela española y podría ser la última en la categoría Tornado, puesto que esta prueba no ha sido incluida en el programa olímpico para Londres 2012.
Este metal confirma a la vela como una de las disciplinas que más alegrías proporciona al deporte español en las citas olímpicas. No en vano, a este triunfo hay que sumar la plata de Iker Martínez y Xabi Fernández, que podría convertirse en un nuevo oro en caso de que la resolución del TAS el sábado sea favorable, y el cuarto puesto de Marina Alabau en RS:X.
Fue, sin embargo, un oro empañado por el trágico accidente aéreo en el aeropuerto de Barajas. En señal de duelo, Paz y Echávarri decidieron subir al podio a recoger la presea que acababan de conquistar con un brazalete negro.
La otra gran victoria del deporte español la protagonizó la selección española de hockey hierba, que se metió en la final de la competición tras remontar un 0-2 ante Australia. Un gol de Santi Freixa en un penalti-corner a falta de dos minutos sirvió para culminar una remontada épica que comenzó Edi Tubau con dos goles en un espacio de apenas cinco minutos.
En la final, los de Maurits Hendriks se verán las caras con Alemania, único verdugo de España en la fase de grupos. De esta forma, el equipo español se aseguró un nuevo metal para el medallero. El sábado, frente a la campeona del mundo, tocará decidir el color de la medalla.
La final alcanzada ante Australia supone la culminación a la impecable participación de la selección masculina de hockey hierba en Pekín, que suma cinco victorias en los seis partidos disputados hasta el momento. Vengarse de Alemania en la final, sería la guinda al excepcional campeonado firmado por los de Hendricks.
EL ATLETISMO ESPAÑOL SIGUE LUCHANDO POR SU MEDALLA
En atletismo, María Vasco terminó en quinta posición en la prueba de los 20 kilómetros marcha. Un diploma olímpico que resultó amargo, pues mantuvo opciones de bronce hasta el final. La falta de fuerzas en los últimos 2 kilómetros de la carrera, apeó a la española del podio, que se quedó de esta forma sin la que hubiera sido su segunda medalla olímpica tras la conquistada en Sidney.
Con la prueba dominada por una intratable Olga Kanyskina, la catalana tuvo que conformarse casi desde el inicio por estar en la lucha por el podio. Vasco se aferró al metal y mantuvo opciones hasta el final, pero su desfallecimiento en el último tramo le costó acarbar en quinto puesto.
A pesar de todo, la marchadora catalana firmó un nuevo récord de España, parando el crono en 1:27:25. Por su parte, Beatriz Pascual protagonizó la sorpresa más agradable, finalizando la prueba en un meritorio sexto puesto.
En la prueba de medio fondo masculino disputada hoy, la de los 800 metros, Manuel Olmedo y Antonio Reina quedaron fuera de la final tras finalizar cuarto y séptimo en sus respectivas semifinales. Los atletas españoles pagaron su flojo inicio y no pudieron remontar para alcanzar los dos primeros puestos, que daban derecho a un puesto en la lucha por las medallas.
Mientras tanto, Jackson Quiñónez finalizó en la última posición de la final de 110 metros vallas. El atleta de origen ecuatoriano, que logró de forma sorprendente su clasificación para esta última carrera, no pudo por tanto superar la séptima posición firmada en los Mundiales de Osaka 2007.
ESPAÑA ESTARÁ EN LAS FINALES DE SALTO DE ALTURA FEMENINO Y 1.500
Ruth Beitia alcanzó la final en el salto de altura tras superar la fase clasificatoria con una impecable actuación, en la que superó las cuatro alturas establecidas al primer intento. Así, la cántabra luchará por estar en un podio en el que oro parece reservado para la saltadora croata Blanka Vlasic, gran favorita para la prueba.
Por su parte, las mediofondistas Natalia Rodríguez, plusmarquista nacional, e Iris Fuentes-Pila, campeona de España en 2007, que lograron el billete para la final de los 1.500 metros tras finalizar en la segunda posición de sus mangas de semifinales.
Las españolas sólo se vieron superadas por la atleta de Bahrain Maryam Yusuf Jamal y por la ucraniana Iryna Lishchynska y afrontarán la final de la prueba de medio fondo con serias posibilidades de medalla, aspirando por tanto a un objetivo que no pudo alcanzar el equipo masculino español.
En gimnasia rítmica, el equipo español terminó la jornada en séptima posición, mientras que Almudena Cid, que comenzó su andadura en los que son sus cuartos Juegos Olímpicos, ocupa la décima posición tras las dos primeras rotaciones y mantiene opciones de clasificarse para la final.
No será así en el caso del K-2 formado por Beatriz Manchón y Sonia Molanes, que se quedaron a las puertas de la final. Las piragüistas españolas firmaron la cuarta posición en la primera semifinal, pero no podrán sumarse a las otras cuatro embarcaciones nacionales que pelearán por las medallas en las finales de piragüismo.
Por su parte, María Teresa Portela se quedó fuera de la final de los 500 metros en K-1 tras finalizar su manga de semifinales en una discreta sexta posición. La gallega completó la primera parte del recorrido en puestos de finalista, pero se vino abajo en la segunda mitad y perdió tres puestos que le costaron la lucha por los metales.
Fue una jornada marcada por la tristeza que reinó en la delegación española tras el trágico accidente aéreo en Barajas. La Casa de España guardó un minuto de silencio por las 153 víctimas, aunque el COI impidió que la bandera española ondeara a media asta en la Villa Olímpica.
Así mismo, atletas como Ruth Beitia o María Vasco que participaron al comienzo de la jornada llevaron también pequeños motivos de luto en señal de duelo. Sin embargo, la organización de los Juegos impidió que el resto de deportistas españoles llevaran crespones negros en sus equipaciones.
Echávarri y Paz cumplieron con el guión y mantuvieron la primera plaza con la que afrontaban la Medal Race de hoy. La pareja española mantuvo a raya a las embarcaciones de Australia, vigentes campeones del mundo, y de Argentina, principales rivales para conquistar la presea de oro en la categoría tornado, y se vio beneficiada por el vuelco de los alemanes.
Con el puesto en el podio asegurado, la principal preocupación fue la de asegurar la medalla de oro, presea que cosecharon tras pasar en cuarta posición por la línea de meta. Esta medalla supone la decimoséptima para la vela española y podría ser la última en la categoría Tornado, puesto que esta prueba no ha sido incluida en el programa olímpico para Londres 2012.
Este metal confirma a la vela como una de las disciplinas que más alegrías proporciona al deporte español en las citas olímpicas. No en vano, a este triunfo hay que sumar la plata de Iker Martínez y Xabi Fernández, que podría convertirse en un nuevo oro en caso de que la resolución del TAS el sábado sea favorable, y el cuarto puesto de Marina Alabau en RS:X.
Fue, sin embargo, un oro empañado por el trágico accidente aéreo en el aeropuerto de Barajas. En señal de duelo, Paz y Echávarri decidieron subir al podio a recoger la presea que acababan de conquistar con un brazalete negro.
La otra gran victoria del deporte español la protagonizó la selección española de hockey hierba, que se metió en la final de la competición tras remontar un 0-2 ante Australia. Un gol de Santi Freixa en un penalti-corner a falta de dos minutos sirvió para culminar una remontada épica que comenzó Edi Tubau con dos goles en un espacio de apenas cinco minutos.
En la final, los de Maurits Hendriks se verán las caras con Alemania, único verdugo de España en la fase de grupos. De esta forma, el equipo español se aseguró un nuevo metal para el medallero. El sábado, frente a la campeona del mundo, tocará decidir el color de la medalla.
La final alcanzada ante Australia supone la culminación a la impecable participación de la selección masculina de hockey hierba en Pekín, que suma cinco victorias en los seis partidos disputados hasta el momento. Vengarse de Alemania en la final, sería la guinda al excepcional campeonado firmado por los de Hendricks.
EL ATLETISMO ESPAÑOL SIGUE LUCHANDO POR SU MEDALLA
En atletismo, María Vasco terminó en quinta posición en la prueba de los 20 kilómetros marcha. Un diploma olímpico que resultó amargo, pues mantuvo opciones de bronce hasta el final. La falta de fuerzas en los últimos 2 kilómetros de la carrera, apeó a la española del podio, que se quedó de esta forma sin la que hubiera sido su segunda medalla olímpica tras la conquistada en Sidney.
Con la prueba dominada por una intratable Olga Kanyskina, la catalana tuvo que conformarse casi desde el inicio por estar en la lucha por el podio. Vasco se aferró al metal y mantuvo opciones hasta el final, pero su desfallecimiento en el último tramo le costó acarbar en quinto puesto.
A pesar de todo, la marchadora catalana firmó un nuevo récord de España, parando el crono en 1:27:25. Por su parte, Beatriz Pascual protagonizó la sorpresa más agradable, finalizando la prueba en un meritorio sexto puesto.
En la prueba de medio fondo masculino disputada hoy, la de los 800 metros, Manuel Olmedo y Antonio Reina quedaron fuera de la final tras finalizar cuarto y séptimo en sus respectivas semifinales. Los atletas españoles pagaron su flojo inicio y no pudieron remontar para alcanzar los dos primeros puestos, que daban derecho a un puesto en la lucha por las medallas.
Mientras tanto, Jackson Quiñónez finalizó en la última posición de la final de 110 metros vallas. El atleta de origen ecuatoriano, que logró de forma sorprendente su clasificación para esta última carrera, no pudo por tanto superar la séptima posición firmada en los Mundiales de Osaka 2007.
ESPAÑA ESTARÁ EN LAS FINALES DE SALTO DE ALTURA FEMENINO Y 1.500
Ruth Beitia alcanzó la final en el salto de altura tras superar la fase clasificatoria con una impecable actuación, en la que superó las cuatro alturas establecidas al primer intento. Así, la cántabra luchará por estar en un podio en el que oro parece reservado para la saltadora croata Blanka Vlasic, gran favorita para la prueba.
Por su parte, las mediofondistas Natalia Rodríguez, plusmarquista nacional, e Iris Fuentes-Pila, campeona de España en 2007, que lograron el billete para la final de los 1.500 metros tras finalizar en la segunda posición de sus mangas de semifinales.
Las españolas sólo se vieron superadas por la atleta de Bahrain Maryam Yusuf Jamal y por la ucraniana Iryna Lishchynska y afrontarán la final de la prueba de medio fondo con serias posibilidades de medalla, aspirando por tanto a un objetivo que no pudo alcanzar el equipo masculino español.
En gimnasia rítmica, el equipo español terminó la jornada en séptima posición, mientras que Almudena Cid, que comenzó su andadura en los que son sus cuartos Juegos Olímpicos, ocupa la décima posición tras las dos primeras rotaciones y mantiene opciones de clasificarse para la final.
No será así en el caso del K-2 formado por Beatriz Manchón y Sonia Molanes, que se quedaron a las puertas de la final. Las piragüistas españolas firmaron la cuarta posición en la primera semifinal, pero no podrán sumarse a las otras cuatro embarcaciones nacionales que pelearán por las medallas en las finales de piragüismo.
Por su parte, María Teresa Portela se quedó fuera de la final de los 500 metros en K-1 tras finalizar su manga de semifinales en una discreta sexta posición. La gallega completó la primera parte del recorrido en puestos de finalista, pero se vino abajo en la segunda mitad y perdió tres puestos que le costaron la lucha por los metales.
Fue una jornada marcada por la tristeza que reinó en la delegación española tras el trágico accidente aéreo en Barajas. La Casa de España guardó un minuto de silencio por las 153 víctimas, aunque el COI impidió que la bandera española ondeara a media asta en la Villa Olímpica.
Así mismo, atletas como Ruth Beitia o María Vasco que participaron al comienzo de la jornada llevaron también pequeños motivos de luto en señal de duelo. Sin embargo, la organización de los Juegos impidió que el resto de deportistas españoles llevaran crespones negros en sus equipaciones.