Joachim Löw, el director de la factoría de fútbol germana

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
FÚTBOL EUROCOPA 2008
Le llaman Jogi (se pronuncia ‘yogui’). Es el diminutivo de Joaquín en alemán. Pero el apodo también alude a su gusto por el yoga y los juegos. Joachim Löw, el seleccionador de Alemania, es un bicho raro en una cultura de balones cuadrados. Nunca fue internacional, tiene pinta de ‘play-boy’ vividor y predica “la filosofía del juego” en un país donde sólo se piensa en ganar, su especialidad.
Heredero de la revolución a la americana impulsada por Jürgen Klinsman, su mentor y padrino, el ‘doctor Löw’ dirige una mini-factoría de alto rendimiento integrada por preparadores físicos, psicólogo, expertos en estadística y hasta un profesor de yoga que trabajó con Madonna y Sting.
El yoga de Jogi debe aportar “un suplemento de fuerza, de concentración y de vigilancia”, pregona Patrick Broome, el gurú que relajó a los internacionales alemanes en la concentración previa de Mallorca. Todos los candidatos a disputar la Eurocopa habían recibido un informe en el que se enumeraban los aspectos del juego y de su personalidad que podían mejorar. Cada jugador sabía, por tanto, lo que se esperaba de él y el grado de compromiso exigido para formar parte del proyecto ‘Bergtour’.
Con este nombre, evocador de las escaladas alpinas en Suiza y Austria, se ha bautizado una operación presupuestada en 20 millones de euros, cuatro más que los desembolsados para quedar en la tercera plaza de Mundial de Alemania-2006. El objetivo es hacer cumbre el domingo en Viena y que la bandera que ondee en lo alto no sea la española.
El campo base, instalado en un lujoso complejo hotelero de Ascona (Suiza italiana), hasta dispone de camas dotadas con un colchón extrasensorial y ultra perfeccionado que, según su diseñador, recrea lo que siente el futuro bebé en el vientre de la madre. En ‘Bergtour 2008’ trabajan bajo la batuta de Mark Verstegen unos cuantos preparadores físicos, importados del baloncesto y del fútbol americanos, que elaboran programas informáticos a la carta distribuidos a los jugadores en DVD para que ejecuten las tablas de ejercicios personalizadas.
En la faceta científica del invento destaca el papel de Urs Siegenthaler, un ingeniero suizo que procesa vídeos y produce esquemas tácticos innovadores.