Jorge Gómez, satisfecho por “aportar” al equipo

25/10/2010 - 00:00 Laura Díez

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La octava jornada de Liga Asobal terminó el sábado con una derrota del Quabit ante Naturhouse La Rioja. Tras unos primeros minutos de desconcentración total de los locales, se vio una remontada épica en la primera mitad del segundo período. Sin embargo, los nervios visitantes no llegaron a acusarse en exceso, y los riojanos lograron llevarse los puntos del Santamaría. En medio de la remontada, un nombre inusual que destacaba en su silencio. Jorge Gómez, segundo portero, no tuvo mejor manera de aprovechar los minutos que le dio Bolea.
El portero maño del Quabit BM es consciente del mes de noviembre que tienen por delante
El sueño de cualquier profesional del deporte que ansía llegar a lo más alto es gozar de la oportunidad justa que le permita demostrar su valía. Unos no disponen siquiera de ella, y otros no saben sacarle partido cuando se les presenta. Sin embargo, existe una tercera opción, que es la de no sólo aprovecharla sino además dejar claro que tienes mucho que decir. De ésta última raza es Jorge Gómez el segundo portero del Quabit, que sin embargo, nunca se ha sentido suplente, y admite que no hay ningún problema en la portería alcarreña porque el técnico, Fernando Bolea, sabe gestionarla perfectamente, y además, porque su relación con su tocayo, Oliva, es estupenda. La satisfacción, por otra parte, no puede ser plena si el equipo ha perdido en casa. “No estuvimos muy finos porque comenzamos muy mal, se nos pusieron con 1-6 y a partir de ahí fuimos a remolque. La remontada fue difícil, pero a partir de la expulsión de Mateu perdimos gas. No es cuestión de culpar a los árbitros, pero es cierto que no nos ayudaron con sus decisiones, y se nos fue la fuerza. El Naturhouse supo no ponerse nervioso cuando nos pusimos 18-19 y lograron manejarnos bien. A ellos no les pesó la presión como ocurrió con otros rivales, y se llevaron la victoria”, comentaba Gómez el día después del partido. Bolea decidió hacer un cambio en la red cuando quedaba todo por decidir, y la jugada le dio buen resultado. El maño del Quabit mostró sus credenciales y resultó necesario para la remontada de la segunda mitad. El propio Bolea admitía en ruda de prensa posterior que su jugador había estado espectacular. Gómez estaba contento, “para un debutante siempre es una satisfacción jugar minutos, y me siento bien personalmente y por haber aportardo a mi equipo cuando lo ha necesitado. La felicidad no es plena porque terminamos perdiendo, pero estoy contento”, admitía el guardameta. Tras la semana de parón de que disfrutará el equipo, los alcarreños afrontan un complicado mes de noviembre, cuando se enfrentarán a cuatro de sus rivales directos (Antequera, Torrevieja, Arrate y Toledo), tiempo para trabajar las carencias del equipo, que también se vieron el sábado pasado. “Salimos demasiado dormidos y tenemos que dar más la cara desde el principio, no podemos regalar el choque en los primeros minutos. Hemos de concienciarnos de lo que nos jugamos”, sentenciaba Gómez. El tiempo decidirá si sus minutos del sábado tienen continuidad, y si el Quabit se beneficia.