La depresión morada se acentúa en Córdoba

04/11/2012 - 19:01 Optasports

El Deportivo Guadalajara mereció algo más que la derrota en su visita al Nuevo Arcángel de Córdoba. Pero el conjunto alcarreño encajó el único gol del partido en el minuto 88, dinamitando así el buen trabajo realizado a lo largo del encuentro y, además, con un hombre más sobre el césped del coliseo ribereño. Durante estos últimos días, el técnico alcarreño Carlos Terrazas vino alertando a sus pupilos del peligro que encerraba el Córdoba, un equipo que según él, juega muy bien al fútbol, venía de someter a todo un Primera en el torneo copero, pero desterraba el miedo porque “no era un equipo para asustarse”. Y con esa mentalidad saltaron sus hombres a la alfombra verde que se alza a orillas del Guadalquivir.
Porque casi cuando las iglesias cercanas repicaban a misa, el Deportivo Guadalajara pudo abrir el marcador con su mejor ocasión de todo el partido, un tiro al palo de Azkorra, que se fue de su marcador Kiko Olivas, pero que acabó estrellando su zapatazo en el palo izquierdo defendido por Alberto García. Esa circunstancia pudo variar sustancialmente el sentido del pleito entre cordobeses y morados, pero esta vez la suerte se alió con el cuadro anfitrión. La réplica la puso el Córdoba un minuto más tarde, en el seis, cuando Rennella probó los reflejos de Toño Ramírez, que detuvo sin problemas el disparo del ariete italiano.
Hasta el minuto 30, el partido entró en una fase de ida y vuelta, sin un claro dominador del juego, y con tímidas acometidas por uno y otro bando, pero sin atisbo de peligro en ninguna de las áreas, hasta que el Córdoba sacó del tedio a la parroquia cordobesista con una gran jugada de Dubarbier por la banda izquierda finalizada con un ‘zapatazo’ de Patiño que resolvió sin acierto el magnífico servicio del medio volante argentino. En plena ofensiva local, el cuadro andaluz dibujó la mejor jugada del encuentro en el minuto 34. López Silva se fue en velocidad, sorteó a Ramírez en su desacertada salida fuera del marco y le brindó un balón de gol a puerta vacía a Patiño, pero el madrileño estrelló el esférico en el cuerpo de Espín, que evitaba in extremis el gol bajo palos.
La respuesta alcarreña no se hizo esperar, y cinco minutos más tarde, en el 40, el Deportivo pudo de nuevo adelantarse en el marcador, en un balón envenenado que se paseó por el portal blanquiverde sin encontrar rematador ante el rechace de la zaga local.
 
Cambio de decoración
Con el luminoso sin estrenar, el olímpico Rafa Berges, técnico local, se encomendó a dos de sus hombres que mejor resultado le arrojaron frente a la Real Sociedad, y que de entrada había sacado del once inicial para darles un merecido descanso. La salida del internacional sub-19 Fede Vico y Caballero en la reanudación cambió la decoración del partido.
A partir de ahí, el Córdoba profundizó mucho más su ataque sobre el portal de un Guadalajara, que se defendía con orden y disciplina y que abortaba como podía la ofensiva local, eso sí lanzando tímidas contras sobre el portal cordobesista. En una de ellas, en el minuto 52, Susaeta intentó sorprender al meta Alberto García, que atajó en dos tiempos.
Sin embargo, un minuto después, era Rennella el que enviaba el balón a las nubes sólo ante Toño, tras un gran pase al hueco de Vico y cuando ya se cantaba el gol en la grada. El Córdoba insistía en su acoso sobre el portal visitante, y en el minuto 56 era el propio Fede Vico el que estuvo a punto de desnivelar la contienda con un tremendo zurdazo que se fue rozando el palo. La réplica al acoso blanquiverde la daba Vicente en el minuto 65, en un veloz contragolpe alcarreño, aunque su disparo se le fue por poco. Viendo el guarismo cosechado hasta ese momento ante el colista, Rafa Berges quemó sus naves y retiró del campo al lateral Fuentes, situando sobre el césped una defensa de tres hombres para así reforzar la vanguardia con la salida de Joselu.
 
Arreón final
El Córdoba aumentó así sus prestaciones ofensivas y puso cerco al portal alcarreño. Terrazas también movió ficha y viéndose con un valioso punto en su casillero, optó por reforzar la zaga y el medio campo, pretendiendo así amarrar el empate. Y eso que el pleito se le puso de cara al Deportivo en la recta final, cuando en el minuto 81 el central Gaspar, eje de la zaga local, se iba a la ducha por la segunda amonestación. El Córdoba se quedaba con una defensa de dos pero los alcarreños no supieron sacar tajada sino que en pleno arreón final recibieron la puntilla en una gran jugada de Dubardier finalizada por Rennella. No hubo tiempo para más.