La Federación no quiere más fallos en el San José

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
BALONMANO- DIVISIÓN DE HONOR B
En el luminoso del San José se paraba el crono en el 12:49 debido al tiempo muerto solicitado por Luja Chirosa, técnico del Ángel Ximénez. De repente una fase de los focos que afectaba a la portería defendida por Paco Chirosa se apagaba, dejando el pabellón a media luz. El marcador era contundente 22-9. Esa circunstancia según el presidente del club, Adolfo Aragonés, salvó el aplazamiento del partido.
“Fue otro accidente, otro disgusto que hace sufrir al club y que además nos deja a todos muy preocupados, los jugadores, los aficionados y los árbitros, que reflejaron el incidente en el acta y que creo que reanudaron el partido a media luz porque el marcador reflejaba un resultado holgado (22-9)”, comenta Aragonés, quien admite que la Federación Española de Balonmano ya le ha advertido que “no va a permitir ningún tipo de duda en este sentido si finalmente albergamos la fase de ascenso. Es un problema serio”.

“Tenemos un problema”
Un hipotético contratiempo en la fase sería fatal para los clubes, las aficiones y la Federación por ello no se quiere asumir ningún riesgo y el club, si finalmente termina la competición regular en el segundo puesto, puntuando en El Pandero de Palma del Río, debería buscar una alternativa al San José. “Tenemos un problema, pero vamos a esperar a que primero podamos albergar la fase y luego ya pensaremos en qué pabellón jugar. Quiero pedir perdón a las dos aficiones, tanto la nuestra como la de Ángel Ximénez, porque parte del público se marchó al comunicar por megafonía que el partido se aplazaba quince minutos hasta que los focos volvieran a iluminar en su totalidad –el motivo fue una bajada de tensión–. Si conseguimos ser el anfitrión de la fase debemos reunirnos y tenemos 48 horas de margen para elegir un pabellón, pero no adelantemos acontecimientos”, matiza el presidente Aragonés.

El ofrecimiento de Oliva
Nadie quería un nuevo aplazamiento como sucedió contra Anaitasuna y el propio Jorge Oliva comentó a Bolea que negociará con el entrenador andaluz y los árbitros para solicitar el cambio de campo y ser el sevillano quien se pusiera en la portería menos iluminada para evitar el aplazamiento. “Se lo propuse a Fernando porque no podíamos parar en ese momento, había que terminar el partido como fuera y a mí no me importaba jugar con menos luz”, matiza el sevillano sobre el incidente del San José, que en apenas unos minutos recuperó la iluminación total para concluir el partido. Pudo ser peor, pero sólo quedó en un nuevo toque de atención.