La Gineta castiga la debilidad defensiva del Marchamalo

25/01/2015 - 18:59 Ana G. Hernández

Saltó la sorpresa en La Solana. La Gineta se llevaba los tres puntos de Marchamalo, después de ahondar en la debilidad de un gran equipo que ayer empequeñeció ante un rival que tuvo las cosas más claras. Y es que, los amarillos prácticamente aprovecharon todas las ocasiones de las que dispusieron para mandar el balón a la red, mientras su rival, totalmente gafado, se empeñaba en luchar en una guerra de guerrillas en la que las individualidades no eran sinónimo de heroicidad, sino de imprecisión.

 

Así las cosas, el Marchamalo salió, literalmente, en tromba. Creían en su superioridad y confiaban en finiquitar el partido cuanto antes. Sin embargo, la falta de acierto en estos primeros diez minutos, en los que apenas La Gineta cruzó la divisoria, lastraron al cuadro de Nito Alonso, ayer en la grada, el resto del partido. Especialmente después de que los manchegos convirtieran la primera ocasión que tuvieron. Así, David Álvarez remachó en el área pequeña un córner dando ventaja a su equipo.

 

Los fantamas de principio de temporada en forma de balón parado regresaron a La Solana para no irse. Los gallardos intentaron reaccionar con Rafa Espada liderando el ataque, pero apenas fue un espejismo. El de ayer no era el día de ninguno de los jugadores que vestían la verde. En cambio, los amarillos insitían con el balón parado. Rafa salvó los muebles a la media hora tras una falta botada por Javi Lara, mientras Manu Monteagudo echaba fuera otra de similares características. Poco después, en el minuto 36, Pepico remató al fondo de las mallas un córner en el segundo palo, pero su gol fue anulado por el linier por falta previa.

 

Tras el susto, Cabanillas pudo poner la igualada antes del descanso, pero su testarazo se marchó lamiendo la escuadra izquierda. La previsible conjura en el descanso de los gallardos quedó en nada después de un contragolpe de libro que materializó, otra vez, David Álvarez, previo fallo calamitoso de Rafa Espada. Héctor respondió la ofensa dos minutos después, pero sin acierto, como todo el Marchamalo que ayer presentó batalla a La Gineta, sin acierto, impreciso y acelerado. Los locales tuvieron más ocasiones para recortar distancias en el marcador, pero lo único que se movió fue el casillero visitante al 3. Óscar García sellaba la victoria albaceteña al remachar una falta de Richard que paró Rafa hacia el larguero y se quedó muerta para que el delantero la empujara.