La ITF dice que la final se jugará en una ciudad que tenga pabellón con capacidad para 12.000 espectadores

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El vicepresidente de la Federación Internacional de Tenis (ITF) y presidente del Comité de la Copa Davis, Juan Margets, aseguró que la elección de la sede de la final de este año entre Argentina y España, del 21 al 23 de noviembre, se hará teniendo en cuenta las normas.
El vicepresidente de la Federación Internacional de Tenis (ITF) y presidente del Comité de la Copa Davis, Juan Margets, aseguró que la elección de la sede de la final de este año entre Argentina y España, del 21 al 23 de noviembre, se hará teniendo en cuenta las normas.

"Las reglas son claras. La sede que acoja una final de la Copa Davis debe tener capacidad para, al menos, 12.000 espectadores", afirmó al ser cuestionado sobre la posibilidad de que la localidad argentina de Córdoba sea la sede de dicho evento.

El dirigente español no quiso comparaciones entre Córdoba y Bratislava, escenario de la final de 2005 entre Eslovaquia y Croacia, y explicó las diferencias entre ambas ciudades.

"Hay un precedente, que es la final en Bratislava (República Eslovaca), que se disputó en un recinto con un aforo menor, pero es un caso excepcional porque es un país que no tiene ningún estadio que cumpla con los requisitos, apuntó.

Margets está convencido de que en el país sudamericano "la situación es diferente". "Argentina sí tiene estadios que cumplan los requisitos. De todos modos, tienen de plazo hasta el lunes para presentar sus propuestas", confirmó al tiempo que explicaba que una representante de la ITF estaba hoy en Córdoba visitando las instalaciones.

"La final va a ser una eliminatoria entre dos superpotencias. El comité quiere que la propuesta se ajuste a las normas. Buenos Aires es una ciudad puntera, y Córdoba no, pero eso no sería un problema para nosotros. La AAT no ha dicho que prefiera Córdoba, sólo he leído las opiniones de los jugadores", añadió.

El tenista albiceleste David Nalbandián había pedido que la final, la primera en suelo argentino, se dispute en Córdoba, su ciudad natal. La final podría disputarse en el estadio Orfeo, con capacidad para unos 10.000 espectadores.