La mala puntería y los árbitros privan del triunfo al Gestesa
11/12/2010 - 22:55
Foto: Rafa Martín
Las decisiones arbitrales fueron trascendentales en el resultado final
Y lo hizo, por desgracia, en contra de los de casa. Después de que los señores Arce Ruiz y De Juana González repartieran errores entre los dos bandos durante todo el choque, volcaron la balanza descaradamente en los cinco minutos finales, en los que se jugaba todo tras un partido vibrante. Con los dos equipos con cinco faltas, los colegiados no pitaron una clarísima sobre Blecua e inventaron dos en contra de los de casa. Fabián mandó al palo el primer doble penalti... pero Palomeque transformó el segundo, obrando a un minuto para la conclusión el tanto que supuso el 4-4 y que privó de una merecidísima victoria a los morados. Un triunfo, además, que necesitaba como agua de mayo un equipo que no había sumado ni un punto y que quería comenzar a salir del pozo ante un rival directo. El Gestesa logró puntuar, pero fue un empate con sabor a derrota. No se puede, de todas maneras, cargar las tintas sobre la actuación arbitral, ya que otro factor determinante condicionó el partido: la tremenda falta de puntería de los morados, que perdonaron a su rival numerosas ocasiones clarísimas. Con un poco más de acierto el duelo podía haber acabado 7-4 u 8-4, pero el que perdona la paga. Fue una lástima, ya que el equipo de Carlos Sánchez Rozas dominó el partido por completo: puso el juego y las ocasiones, pero sólo sacó un punto ante un rival cicatero, que afrontó todo el choque encerrado atrás y cuya única virtud fue la que le faltó al Gestesa: el acierto. Transformó cuatro de las ocho ocasiones claras que tuvo durante el enfrentamiento, mientras que el bloque alcarreño tuvo más del doble de opciones que su rival, la mayoría de las cuales se fueron al limbo. El encuentro arrancó con el Gestesa valiente, jugando como durante casi todo el partido en campo contrario. Agresivos y concentrados, los morados llegaban con claridad a la meta defendida por Fabio, pero no acertaban. Sí lo hizo el rival en sus dos primeras llegadas, poniéndose, en tan sólo un minuto, 0-2. El primer tanto fue en el lanzamiento de una falta de Cobeta. El balón, fuerte y raso, pasó por debajo del pie de Carlos Anós y sorprendió a Dani, acabando en la red; el segundo fue fruto de un contrataque vertiginoso llevado por Cobeta que culminó Fabián. Era injusto, pero era así. El Gestesa estuvo k.o. un par de minutos, pero fue capaz de reaccionar pronto. El dominio seguía siendo morado, aunque las ocasiones de los locales ya no eran tan claras y el bloque murciano amenazaba con hacer el tercero a la contra. Kensuke lanzó un balón al palo y Carlos Anós falló casi a puerta vacía. El descanso se acercaba, pero apareció Velasco, con un remate cruzado, para acortar la distancia y mantener la fe en la victoria de los suyos. El Gestesa se creció, comandado por un inconmensurable Carlos Anós, que estuvo en todas partes bajando a defender, cortando balones, organizando el juego, desbordando y asustando al rival con su brutal disparo, pero la campana salvó al Reale Cartagena. Al intermedio, 1-2. Tras la reanudación, más de lo mismo: dominio total del Gestesa, moviendo bien el balón y creando y fallando ocasiones, y resistencia numantina del contrario. Cerca del ecuador de la segunda parte, sin embargo, Anós empezó a hacer justicia agradeciendo a su rival que le dejaran libre de marca para batir a Fabio con un tiro cruzado. Muy poco, sin embargo, le duraría la alegría a los guadalajareños, ya que Palomeque aprovechó que Dani Cabezón estaba adelantado para, desde su campo y con un disparo que podría haber firmado un francotirador, poner de nuevo en ventaja a los suyos. Las ocasiones moradas se siguieron sucediendo y Carlos Anós puso de nuevo las tablas con otro disparo cruzado y sin oposición, muy similar al que había firmado poco tiempo antes. Quedaban ocho minutos y a partir de ahí comenzó la locura: carrusel de tarjetas, éxtasis morada gracias un golazo de Juanillo al que le vino el balón de espaldas para, en un espléndido gesto técnico, picar el balón al primer toque por encima de Fabio, que había salido a taparle y las ya mencionadas injusticias arbitrales, que acabaron premiando la racanería del Reale con un empate que no mereció. El vaso medio lleno nos hace ver que al fín se sumó y que queda mucha liga; el medio vacío, que se escaparon dos puntos trascendentales.