La pegada del Depor tumba al Oviedo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: RUBÉN MARTÍNEZ.
FÚTBOL- SEGUNDA DIVISIÓN B
El Depor vive tiempos felices. La victoria del Guadalajara ante un histórico como el Oviedo otorga moral a un equipo al que muchos tildan ya de favorito para estar en el ‘play off’ de ascenso a final de temporada. Y es que el conjunto morado no necesitó de buen juego para doblegar a los carbayones. El equipo asturiano dominó durante buenas fases del encuentro pero le faltaron dos cosas: pegada y ser práctico. Los chicos de Lucas dieron una lección de eficacia y adaptación al Oviedo, algo que aún le falta al equipo ovetense. Alain adelantó a los morados en el primer minuto de juego y Gustavo puso la sentencia a 20 para el final. El Depor ya es segundo.
Era el partido de la jornada y no decepcionó. No decepcionó el Depor, que sin brío pero con una gran pegada se llevó los tres puntos; y no decepcionó el Oviedo, que tuvo la desgracia de recibir un gol a los 30 segundos de partido pero demostró un gran criterio a la hora de jugar el balón y, por qué no decirlo, se fue del Escartín con un castigo demasiado severo. ¿Se acuerdan de la ‘flor’ de Salvachúa en el tramo final de la temporada pasada? Pues puede ser que este equipo haya heredado dicha fortuna.
Pero no sólo de fortuna vive el hombre y el Depor no sólo se encontró con un madrugador tanto de Alain a los 30 segundos, sino que supo defender ese tanto. De una manera poco ortodoxa, es cierto, pero no menos cierto es que el Oviedo no era ‘moco de pavo’ y el hecho de que el Depor haya refrendado la victoria de la semana pasada en Villanueva de la Serena, sumando los tres puntos ante los carbayones es un dato ilusionante y esperanzador. “En Segunda B no basta con tener el balón, hay que darle un sentido práctico al juego”, decía el entrenador del Real Oviedo y ello lo lleva a la perfección el equipo de Lucas. No fue mejor, pero si fue práctico y sobre todo, evidenció pegada.
Alain se otorgó todo el oportunismo del mundo para abrir el marcador con la mitad de la afición buscando su localidad. Ante un rival de tal entidad y con el marcador a favor, el Depor se echó arriba. Los morados tuvieron 15 minutos eléctricos, en los que embotellaron al equipo asturiano y a punto estuvieron de materializar el segundo tanto. Gustavo Souto, tras pase de Manzano e Iván Moreno lo intentaron, aunque sin suerte. Fue un inicio vertiginoso. Los de Félix Arnáiz Lucas sorprendieron por su verticalidad y juego directo, intensidad que no se mantuvo durante mucho tiempo.
Con el marcador a favor, los alcarreños sestearon y cedieron espacio y balón a los del Principado. Los ovetenses comenzaron a jugar con desparpajo después de encajar el primer golpe del Depor. Jandro era un auténtico peligro por la banda derecha pero sus numerosos centros no encontraron destinatario para alivio local.

La posesión, visitante
El balón era de los visitantes. Gonzalo avisó a Nuñez. La presión del equipo carbayón desquiciaba al Depor, que perdió el control del partido. Curro estuvo a punto de igualar la contienda tras una gran jugada de Jandro, pero su disparo lo rechazó Jorge.
Tras el córner, Pelayo llevaría el susto a la grada del Escartín con una espectacular chilena que se estrelló en el larguero. Otra oportunidad de Jandro supuso el final del primer tiempo.
Tras el descanso, el Depor juntó líneas y quiso tener controlado al Oviedo y lo consiguió. Aún así, un lanzamiento de falta de Curro se envenenó y se estrelló en la escuadra de Álvaro Nuñez.
El partido estaba abierto y podía pasar cualquier cosa. Las oportunidades se sucedían en ambos bandos –aunque más numerosas por parte alcarreña– y justo cuando más lo necesitaba el Depor, Gustavo Souto aplacó cualquier esperanza para los visitantes logrando el segundo tanto. Y de nuevo a la salida de un córner botado por Rubén Cuesta.
A partir de ahí, el Oviedo bajó los brazos y los morados empezaron a jugar por el piso. Debutó Marco Navas, que tuvo destellos de calidad y el Deportivo Guadalajara sumó tres puntos que adquieren aún más valor por el hecho de no haberlos conseguido sin la necesidad de haber cuajado un buen partido, y se coloca segundo en la tabla.