La selección descansa en Rustenburgo tras un largo día de viaje

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
FÚTBOL COPA CONFEDERACIONES
La selección española aterrizó en tierras sudafricanas alrededor de las 11.30 de la mañana de ayer, con casi dos horas de retraso y después de más de diez horas de vuelo, para participar en la Copa Confederaciones, donde se estrenará el próximo domingo (20.30 horas) ante Nueva Zelanda.
Mientras esperaban el momento del despegue los jugadores, técnicos y demás miembros de la delegación conocieron que el prolongado retraso se debió a que un utillero de la selección creía que su pasaporte estaba en una mochila ya facturada, por lo que fue necesario localizar de nuevo el equipaje ubicado en la bodega del avión.
Tras recuperar el mismo y comprobar que el documento tampoco se encontraba en la mochila, la Federación Española decidió que el utillero, que participa por primera vez en un viaje con la absoluta, se quedara en Baku, acompañado por una persona de la empresa que organiza el traslado del equipo, hasta la tramitación urgente de un nuevo pasaporte que le permita volar a Sudáfrica.
Solventado el incidente, el Airbus emprendió viaje a Johannesburgo, donde aterrizó tras diez horas de vuelo y sobrevolar el mar Caspio, Irán, Kuwait, Arabia Saudí, Yemen, Etiopía, Kenia, Tanzania, Mozambique y Zimbabue.
Durante el inicio de la travesía el centrocampista del Arsenal Cesc Fábregas fue objeto de alguna broma por el gran chichón que presenta en su frente por el golpe recibido en el partido contra Azerbaiyán, en el que necesitó siete puntos de sutura que cubre con una tirita.
Los doctores de la selección repartieron medicación para ayudar a conciliar el sueño a los integrantes de la delegación que lo necesitaron y la mayor parte del pasaje apenas aguantó los primeros quince minutos de la película Australia que se proyectó durante el vuelo, en el que los jugadores ocuparon la parte delantera del avión equipada con sillones transformables en camas.
Con un nuevo desfase horario, ya que Johannesburgo tiene la misma hora que España -tres menos que Azerbaiyán-, y otro retraso de hora y veinte minutos en la previsión de aterrizaje (09:45h), la selección llegó pasadas las 11.00 horas al aeropuerto sudafricano.
Tras el recibimiento oficial de la FIFA en la capital sudafricana, los internacionales tomaron un autobús que le trasladó, tras cuatro horas de viaje, a Rustenburgo, ciudad donde España hará su debut ante Nueva Zelanda.
Una vez en esta localidad, los jugadores tuvieron el resto del día libre y será hoy cuando los de Vicente Del Bosque se entrenen ya en doble sesión pensando en ese estreno del domingo.
En principio, el técnico salmantino podrá disponer de todos sus efectivos, a pesar de que Cesc y Riera acabaron ‘tocados’ el partido contra Azerbaiyán. También habrá que ver si Piqué, Puyol y Silva, que no participaron en el amistoso del martes, están ya recuperados de sus distintas molestias.
El seleccionador nacional, Vicente del Bosque, aseguró que las sensaciones son “inmejorables” antes del comienzo de la Copa Confederaciones después de que el equipo mostrara su buen nivel en el partido amistoso ante Azerbaiyán (0-6): “Hemos cumplido con el objetivo. Hemos rodado al equipo, concedido descanso a los que más lo necesitaban, han jugado jugadores como Cazorla que necesitaba minutos”, aseguró. Del Bosque, con el récord en su zurrón de ser el primer seleccionador que suma 10 triunfos seguidos desde su debut, se mostró satisfecho por el dato, pero sin darle mayor trascendencia.

El estadio del debú
La Copa Confederaciones revolucionará este mes la tranquila ciudad de Rustemburgo, 130 kilómetros al noroeste de Johannesburgo, donde España y Nueva Zelanda se enfrentarán en su primer partido dentro del grupo A de la competición intercontinental de fútbol el 14 de junio próximo. En el estadio de Rustembergo, el Royal Bafokeng, es uno de los cuatro en los que se jugará la Copa Confederaciones, y ya ultiman los detalles para el estreno de los de Vicente del Bosque. También es una de las estadios elegidos para albergar la Copa del Mundo de la FIFA de 2010. Durante la Copa Confederaciones, se jugarán en Rustemburgo tres partidos de la primera fase, dos del grupo A y uno del B, y el partido en el que se decidirán el tercer y cuatro lugar del torneo.