Los minutos iniciales matan al Azuqueca

22/09/2013 - 20:37 Optasports

El Socuéllamos demostró su gran pegada ante el Azuqueca y dejó claro que es un equipo con hechuras para mirar hacia las posiciones nobles de la tabla, pese a que se trata de un recién ascendido. Mensha puso las cosas claras cuando apenas llevaban cinco minutos de juego ante un Azuqueca luchador, que buscaba cambiar su mala racha de inicio de temporada, pero al que le superaron las circunstancias y el poderío atacante de un Socuéllamos que salió con la intención de demostrar su superioridad y que lo logró con el gol del nigeriano. Era el minuto cinco, pero es que antes el árbitro ya había anulado un tanto a los socuellaminos. A partir del 1-0, el equipo local no se conformó con su ventaja y siguió buscando la portería de Javi Alonso. Por su parte, el Azuqueca empezó a desquiciarse sobre el terreno de juego conforme avanzaban los minutos y, cuyo “suicidio”, se confirmó con la expulsión de Pascu por agredir a un contrario en una acción que confirmó el mal momento de los rojinegros. Para colmo de males, apenas cuatro minutos después, el Socuéllamos hacía diana. Santi Cabeza, con un saque de córner, ampliaba la ventaja para los blanquiazules en un gol olímpico largamente celebrado por el equipo y la afición local. Era el minuto 21 y el partido estaba prácticamente acabado. El 2-0 dio tranquilidad al equipo manchego. Pero éste Socuéllamos es un equipo ambicioso, que no se conforma con una ventaja que parecía más que cómoda (2-0 y su rival con uno menos). Así, los de Ángel García mantuvieron el control del balón. Las mejores jugadas del duelo estaban por llegar, mientras el Azuqueca apenas hacía aparición por las inmediaciones que defendía Ruíz Caba. La puntilla para los rojinegros llegó en el minuto 39. Santi Cabeza remataba una gran jugada de Mensha por la banda derecha, después de un robo de balón del propio nigeriano. Javi Bolo no había podido rematar, pero su compañero no iba a tener piedad de un rival herido. El 3-0 subía al luminoso, a pesar de las protestas de la zaga azudense pidiendo fuera de juego. Ahí se acabó definitivamente el partido. Los socuellaminos se dejaron llevar, mientras el Azuqueca tenía la posesión. Más balón, pero igual resultado. Los de Miguel López estuvieron espesos y apenas inquietaron la muralla defensiva de su rival. Tras el paso por vestuarios de ambos equipos y con el fuerte calor como condicionante, se puede decir que no existió la segunda mitad. El Socuéllamos se conformó con su ventaja y prefirió no hacer sangre a la contra ante un rival desguarnecido. Aún así, la derrota pudo ser más dolorosa. La segunda parte evidenció las carencias rojinegras a la hora de mirar a la portería defendida por Ruíz Caba. Y es que, la expulsión de Pascu fue clave para que la creatividad ofensiva visitante menguara de forma tan considerable. Con esta derrota, los hombres de Miguel López suman solo un punto de los 15 posibles en las cinco jornadas disputadas. Un comienzo nefasto que le obliga a estar en penúltima posición, gracias a que el Madridejos aún no a sumado ningún punto.