Luces y sombras: la Tercera FEB echa el telón para Recucym Bazu y Lujisa
Luces y sombras. Así ha sido el curso para los equipos guadalajareños en la Tercera FEB. Ambos han logrado la permanencia, pero mientras que el Lujisa ha quedado muy lejos de su reto inicial de meterse en el play-off final, el Recucym Bazu ha logrado conservar la categoría sin agobios.
La temporada en el grupo BB de la Tercera FEB echó el telón este fin de semana y, con ella, llega el momento de hacer balance para los representantes alcarreños: Lujisa Guadalajara y Recucym Bazu. Dos proyectos con realidades distintas.
En el caso de Lujisa Guadalajara (noveno, con un balance de 11-15), el técnico Marino Rodríguez ha tenido que gestionar una campaña marcada por los cambios. El entrenador se hizo cargo del equipo en el mes de enero, encontrándose “un grupo joven, con muchas ganas de trabajar”, una base que, según explica, ha sido clave para sostener al equipo en los momentos más delicados.
Rodríguez reconoce que la inexperiencia pasó factura en algunos tramos: “Tras la primera victoria, nos costaron tres derrotas consecutivas en los últimos segundos”. Sin embargo, lejos de descomponerse, el vestuario reaccionó con madurez: “En el peor momento, el equipo estuvo más unido que nunca y comprometido”.
Ese punto de inflexión permitió encadenar triunfos importantes –como los logrados ante Boadilla, Azuqueca y Canoe– y afrontar el tramo final con mayor tranquilidad. El objetivo de la permanencia quedó encarrilado con margen, lo que asegura la continuidad del proyecto en la categoría: será la undécima temporada del club en Tercera FEB.
En el análisis puramente deportivo, el técnico apunta dos debilidades claras: “El porcentaje en el tiro de tres y el elevado número de balones perdidos han sido nuestro caballo de batalla”. En contraposición, destaca el dominio del rebote y un ritmo de juego alto como señas de identidad: “Nos ha permitido competir prácticamente todos los partidos hasta el final”.
Además, uno de los aspectos más positivos ha sido la integración de la cantera, con hasta seis jugadores participando con el primer equipo, una línea de trabajo que el club pretende consolidar en el futuro.

El año de la consolidación para Recucym Bazu
Por su parte, en Recucym Bazu (décimo, con 10-16), el entrenador Luis Muñoz hace un balance claro: objetivo cumplido en un año que se preveía complicado desde el inicio. “Sabíamos que iba a ser un año difícil porque somos un equipo recién ascendido, y el objetivo era mantenernos. Estamos súper contentos porque lo hemos logrado”, explica.
El técnico pone en contexto el mérito de la permanencia alcarreña en una liga de enorme igualdad: “Había mucho talento y nivel, cualquiera podía ganar a cualquiera”. En ese escenario, el conjunto logró diez victorias, un registro que en otras temporadas habría supuesto una salvación holgada, pero que este año obligó a pelear prácticamente hasta el final.
Muñoz también destaca la capacidad del equipo para competir ante rivales de la zona alta: “Hemos ganado a equipos que han estado entre los cuatro primeros y hemos estado cerca de hacerlo con otros”, además de mostrarse sólidos ante rivales directos, un aspecto clave para asegurar la permanencia.
La campaña no estuvo exenta de dificultades, especialmente por los movimientos en la plantilla. “Hemos tenido muchos cambios, con jugadores que se han ido a categorías superiores o incluso a ligas en Sudamérica. Eso obliga a reestructurar el equipo continuamente”, reconoce. Aun así, el grupo respondió con compromiso: “Los jugadores han dado la cara en cada partido”.
Otro de los pilares del éxito ha sido el rendimiento como local: “En casa hemos sido muy fuertes; el pabellón y el público nos han dado mucho”. Esa fortaleza permitió sumar buena parte de las victorias que han sostenido al equipo durante el curso.
En comparación con otros equipos del grupo Muñoz insiste en la dureza de la competición: “Eso demuestra lo complicado que ha sido este grupo”.
Ambos clubes cierran una temporada exigente y comienzan sus nuevos proyectos.