Otra vez sale cruz para el Balonmano Guadalajara

28/09/2013 - 11:35 Gio Arait

La suerte abandonó una vez más al Guadalajara que, como su inicio liguero en Gijón, se trajo un gol en contra en un partido igualadísimo. El Huesca, por su parte, se vio auxiliado por la fortuna y, como su primer choque, ante el Villa de Aranda en el último segundo volvió a llevarse el gato al agua en un final que se decidió en una moneda al aire. Mala pata para los alcarreños, que invirtieron más energía que el saldo obtenido.
Comenzó bien el conjunto de Mateo Garralda que empezó con un 0-3 inicial gracias a su fluidez en ataque y a la efectividad del veteranísimo portero Diego Moyano. Le costó más de seis minutos marcar al conjunto aragonés. Tuvo que tirar desde seis metros para abrir la defensa visitante, que poco a poco perdería solidez. Antes del descanso, los pirenaicos le dieron la vuelta al marcador merced al lateral zurdo Marcelo y al buen hacer del central Espigol. Los visitantes bajaron sus prestaciones hasta el descanso con muchísimas lagunas en ataque ante un Huesca con una retaguardía muy férrea y que marcó diferencias al final de los primeros 30 minutos (11-7).

La segunda mitad tuvo el nombre de Kike Plaza, fue el mejor hombre sobre la pista. Mejoró en la segunda parte el Guadalajara, tanto en línea defensiva como en la ofensiva, hasta tal punto que los forasteros fueron limando diferencias hasta el minuto 55 cuando Parra conseguía el empate a 18. A partir de aquí, la lotería. Con la gente apretando de lo lindo y después de un sinfín de tiempos muertos. Con 19-18 en el electrónico, tuvo que ser Kike Plaza, que estaba siendo el mejor de los suyos, el que lanzara fuera un tiro franco, justo después de que Víctor Vigo, con todo para sí, se topara con Corrales. Espigol respondió estrellándose contra la madera alcarreña. En pleno atasco ofensivo, Fontenla empataría a 19 cuando tan solo quedaban medio minuto para la finalización. La última posesión era para Huesca y no la desaprovechó. El veterano Rochel marcaba el gol del triunfo, con el que se venía abajo el pabellón, en una jugada que finalizó desde los seis metros.

Al final, otra vez de vacío (20-19). No se vio recompensado el gran trabajo de Quique Plaza, ni el buen rendimiento tanto de Parra como del propio Fontela; en un encuentro donde predominaron las defensas, y donde ni los ataques ni los porteros (tan solo once paradas se contabilizaron entre los dos) brillaron con luz propia. Algo que si hizo Rochel para destrozar el partido del Guadalajara.