Rafael Nadal renuncia a Sttugart por estar “completamente extenuado”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

TENIS WIMBLEDON
Rafael Nadal lleva un año maratoniano. Ha jugado 11 torneos y su peor resultado fue en Dubai, cuando cayó en cuartos de final. Ha sido semifinalista en el Open de Australia e Indian Wells; perdió las finales de Miami y Chennai (primer torneo del año) y ha ganado en Montecarlo, Hamburgo, Barcelona (Godó), Roland Garros, Queen’s y Wimbledon.
Esto se traduce en 63 partidos disputados (más otros 12 de dobles) en medio año. Por todo esto, y aconsejado por su entrenador y por el doctor Ángel Ruiz Cotorro, el balear decidió ‘colgar’ la raqueta durante diez días. “Mis planes en el futuro inmediato son muy simples: sólo quiero descansar porque estoy agotado”, declaró el mallorquín.
Nadal no volverá a la competición hasta el 21 de julio, cuando encadene dos Masters Series en Toronto y Cincinnati antes de participar en los Juegos Olímpicos de Pekín. Después, vendrá el US Open (a partir del 25 de agosto) y el fin de curso. El objetivo para Nadal, es desbancar a Roger Federer. “Mi objetivo sigue siendo ser un jugador mejor, puede que mi meta en el futuro sea ser el nuevo número uno mundial”, comentó. El tenista español se acercó al suizo en su persecución por ser el mejor tenista del planeta. En la nueva lista de la ATP, el manacorense se sitúo a 545 puntos de Federer. Antes de la final, la distancia entre los dos era de 1.145 puntos. Entre las subidas más destacadas, hay que señalar que el escocés Andy Murray se mete en el Top 10 (9º) gracias a sus cuartos de final, donde fue eliminado por Nadal, y el ruso Marat Safin, ex número uno mundial que se había desplomado en la clasificación, escala 35 puntos, para colocarse en 40ª plaza, tras su semifinal contra Federer.
Dadvid Ferrer, por su parte, sube un puesto y se coloca cuarto, mientras que Feliciano López asciende hasta el puesto 22 después de llegar a cuartos. Aún más espectacular es la subida del alemán Rainer Schuettler, que gana 55 puestos para situarse 39º.

La mejor final
La encarnizada batalla en la que Rafa Nadal arrebató el domingo la corona de Wimbledon a Roger Federer fue “la mejor final de todos los tiempos” en el torneo londinense, según la prensa británica. El partido eclipsó, como demostraron las fotografías en la mayoría de las portadas, incluso a la final de 1980 entre John McEnroe y Bjorn Borg, y su resultado eleva a Nadal, a sus 22 años, a una nueva y deslumbrante esfera triunfal, según los diarios locales.