Rafael Nadal se impone a Roger Federer en la final más épica de la historia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: JOSÉ MARÍA GUIMARAENS. LONDRES
WIMBLEDON
Impresionante partido el que se vivió ayer en la gran final de Wimbledon, en el mítico All Englands Club. El español Rafael Nadal se hizo con su primer título en el torneo londinense tras imponerse al número uno del Mundo, el suizo Roger Federer, en cinco sets. Fue la final más larga de la historia en la prestigiosa competición británica. Casi cinco horas de juego, además de dos parones por culpa de la lluvia, acabaron con el triunfo del tenista manacorí por 6-4, 6-4, 6-7(5), 6-7(8) y 9-7.
Rafael Nadal se ha consagrado como campeón sobre la hierba de Wimbledon después de su quinta comparecencia en el torneo. En la final más larga de la historia de la competición (duró 4 horas y 48 minutos) se impuso a Roger Federer por 6-4, 6-4, 6-7 (5), 6-7 (8) y 9-7. Por el contrario, el balear ha segado de cuajo las aspiraciones de un Roger Federer, líder mundial, que aspiraba a lograr su sexta victoria consecutiva en el césped londinense. En todo caso, el partido entre los dos primeros del mundo puede ser considerado como un espectáculo de absoluta fantasía. Los dos tenistas brillaron a la máxima altura y ofrecieron una demostración de su envidiable dominio de todos y cada uno de los golpes que se utilizan para tratar de batir al adversario.

Como en el circo, uno y otro finalista, lograron aquello del . Los tiros cruzados, los paralelos, las bolas rasas hasta la exageración, con la dificultad de respuesta que ese recurso conlleva, cautivaron a los 15.000 aficionados que abarrotaron las gradas de la pista central.
El último jugador en hacer un doblete (victorias en el mismo año en Roland Garros y Wimbledon) fue el sueco Bjorn Borg en 1980. Ahora, al cabo de 28 años, se ha producido idéntica conquista por parte de Rafael Nadal, número dos de la clasificación mundial.
Una vez más, Nadal envolvió la pelota de tal manera que, con el efecto aplicado, consiguió enviarla a zonas verdaderamente comprometidas para el helvético. Despachó el primer set por 6-4 en 47 minutos. Le bastó romper el saque de Federer en el tercer juego. Hasta ese momento, el balear había alcanzado el mejor tono en sus golpes, salvo en lo que respecta al servicio. Su rival, por el contrario, no lograba contrarrestar el vertiginoso ritmo impuesto por el español.
En el segundo set, el panorama se presentó más prometedor que nunca para un Federer que llegó a tener 3-0 de ventaja y posteriormente 4-1. Lo tenía todo a su favor para intentar equilibrar el resultado. Sin embargo, apareció de nuevo el Nadal irresistible, el Nadal combativo, el que no da una bola por perdida y, uno tras otro, logró remontar hasta establecer el segundo 6-4 a su favor.
En el séptimo juego del tercer set Nadal desaprovechó su gran ocasión para la ruptura del servicio. Tenía el saque en su poder Federer y de pronto, tras la disputa de los tres primeros puntos, el suizo se vio con un amenazador 0-40, pero el de Manacor, lejos de resolver favorablemente la situación, no pudo impedir que el de Basilea se anotara el juego para situarse con ventaja de 4-3. Nadal igualó a cuatro y el suizo volvió a ponerse por delante con 5-4, momento en el que el juez de silla suspendió el partido ante la aparición de lluvia. Finalmente, el helvético se anotaría el parcial en el ‘tie break’.
Nadal tuvo dos ocasiones en el cuarto set, durante el desempate, para sentenciar el partido, pero no logró su objetivo. En ese cuarto set, décimo juego, llegó a tener un 0-30 con servicio de Federer y antes, en el tercer período, dejó volar un favorable 0-40 con saque del suizo.
En el quinto, ni la lluvia –se produjo un nuevo parón– ni la calidad del campeón pudieron con la fe inquebrantable de Nadal. El español superó una situación complicada con 4-3 y luego aguantó, con un físico impecable. El del suizo no lo era tanto y tuvo que ceder su servicio en el decimoquinto juego, casi sin luz. El decimosexto, dio la gloria al balear, y al tenis español 42 años después.
El tenista español se mostró “muy, muy contento” tras vencer la final del torneo de Wimbledon y reconoció que lo que sintió tras 4 horas y 46 minutos de partido “es imposible de describir”, calificando al evento sobre hierba como su “favorito”.