Reacción victoriosa del Rayet en Huesca
01/10/2010 - 09:45

Por: Redacción
BALONMANO- DIVISIÓN DE HONOR (AMPLIACIÓN)
En el duelo estelar de la primera jornada de la División de Honor Plata, el Rayet BM Guadalajara confirmó su condición de claro aspirante al ascenso con un polémico y trabajado triunfo en la pista de otro de los conjuntos que teóricamente están llamados a entrar en la pugna final por el ascenso a la liga Asobal, como es el Aragón Huesca. El sensacional 40% de aciertos del portero Jorge Oliva y los diez goles del pequeño gran jugador Sergio de la Salud fueron determinantes en la suerte de un partido igualado a todos sus niveles, en el que el conjunto aragonés se quejó del mal arbitraje de los vascos Bustamante y Álvarez. El duelo estuvo presidido por la igualdad, que reinó durante los 60 minutos sobre la cancha del Palacio de los Deportes de Huesca.
En el duelo estelar de la primera jornada de la División de Honor Plata, el Rayet BM Guadalajara confirmó su condición de claro aspirante al ascenso con un polémico y trabajado triunfo en la pista de otro de los conjuntos que teóricamente están llamados a entrar en la pugna final por el ascenso a la liga Asobal, como es el Aragón Huesca.
El sensacional 40% de aciertos del portero Jorge Oliva y los diez goles del pequeño gran jugador Sergio de la Salud fueron determinantes en la suerte de un partido igualado a todos sus niveles, en el que el conjunto aragonés se quejó del mal arbitraje de los vascos Bustamante y Álvarez. El duelo estuvo presidido por la igualdad, que reinó durante los 60 minutos sobre la cancha del Palacio de los Deportes de Huesca.
El equipo local sostenía todo el peso de su juego en la garra del turco Ivai Cano y el buen trabajo en el pivote de Raúl Bartolomé. Ambos bregaron durante todo el partido y se echaron el equipo a sus espaldas para tratar de imponerse a un Rayet muy compacto en todas sus líneas y muy seguro de sí mismo.
En el cuadro alcarreño hay que destacar al máximo goleador del encuentro con diez tantos, De La Salud, cuatro de ellos transformado desde la línea de siete metros. Tampoco pasó por alto el gran trabajo de Edu Reig, que frenó de manera brillante las acometidas del conjunto local.
El partido en sí estuvo marcado por la igualdad en el juego y los parciales. Hasta el 12-12 con el que se llegó al descanso no se vio ninguna brecha en el electrónico en un tira y afloja de ambos conjuntos en su afán por buscar los dos puntos.
Tras la reanudación, en la segunda mitad solo varió la tónica del choque cuando el Huesca se quedó en inferioridad numérica. Hasta seis exclusiones sufrió el equipo local, con un arbitraje muy discutido por el técnico vasco, que no dudó en cargar contra los señores Bustamante y Álvarez en la posterior rueda de prensa. Las polémicas decisiones también encendieron los ánimos de una grada que abandonó el pabellón resignada y desilusionada por la derrota de su equipo.
Fue en estos minutos cuando el equipo de Guadalajara supo templarse y marcar los tempos del partido a su antojo, jugando con mucha cabeza y buscando mejores posiciones de tiro que su rival.
Así, del 12-12, los locales se pusieron con un 17-13, momento en el que Fernando Bolea pidió tiempo muerto. La charla del técnico a sus jugadores dio resultado y se pasó rápidamente al 18-20.
Los locales, por su parte, se contagiaron del ambiente del graderío y marcharon a la desesperada en busca de una victoria heroica que no llegó a producirse.
Y en estos pequeños detalles se decidió un partido en el que el equipo que dirige Fernando Bolea se llevó un triunfo tan protestado por los locales como justo en sí, visto lo visto sobre la cancha de juego. Las sensacionales actuaciones de Oliva, De la Salud y Epeldegui llevaron a su equipo a la primera victoria de la temporada a domicilio.
En el bando contrario, Jorge Gómez, internacional español junior, hizo inútil su gran actuación, que no fue suficiente para estrenar con victoria a su equipo en temporada una categoría que acaba de ponerse en marcha.
El sensacional 40% de aciertos del portero Jorge Oliva y los diez goles del pequeño gran jugador Sergio de la Salud fueron determinantes en la suerte de un partido igualado a todos sus niveles, en el que el conjunto aragonés se quejó del mal arbitraje de los vascos Bustamante y Álvarez. El duelo estuvo presidido por la igualdad, que reinó durante los 60 minutos sobre la cancha del Palacio de los Deportes de Huesca.
El equipo local sostenía todo el peso de su juego en la garra del turco Ivai Cano y el buen trabajo en el pivote de Raúl Bartolomé. Ambos bregaron durante todo el partido y se echaron el equipo a sus espaldas para tratar de imponerse a un Rayet muy compacto en todas sus líneas y muy seguro de sí mismo.
En el cuadro alcarreño hay que destacar al máximo goleador del encuentro con diez tantos, De La Salud, cuatro de ellos transformado desde la línea de siete metros. Tampoco pasó por alto el gran trabajo de Edu Reig, que frenó de manera brillante las acometidas del conjunto local.
El partido en sí estuvo marcado por la igualdad en el juego y los parciales. Hasta el 12-12 con el que se llegó al descanso no se vio ninguna brecha en el electrónico en un tira y afloja de ambos conjuntos en su afán por buscar los dos puntos.
Tras la reanudación, en la segunda mitad solo varió la tónica del choque cuando el Huesca se quedó en inferioridad numérica. Hasta seis exclusiones sufrió el equipo local, con un arbitraje muy discutido por el técnico vasco, que no dudó en cargar contra los señores Bustamante y Álvarez en la posterior rueda de prensa. Las polémicas decisiones también encendieron los ánimos de una grada que abandonó el pabellón resignada y desilusionada por la derrota de su equipo.
Fue en estos minutos cuando el equipo de Guadalajara supo templarse y marcar los tempos del partido a su antojo, jugando con mucha cabeza y buscando mejores posiciones de tiro que su rival.
Así, del 12-12, los locales se pusieron con un 17-13, momento en el que Fernando Bolea pidió tiempo muerto. La charla del técnico a sus jugadores dio resultado y se pasó rápidamente al 18-20.
Los locales, por su parte, se contagiaron del ambiente del graderío y marcharon a la desesperada en busca de una victoria heroica que no llegó a producirse.
Y en estos pequeños detalles se decidió un partido en el que el equipo que dirige Fernando Bolea se llevó un triunfo tan protestado por los locales como justo en sí, visto lo visto sobre la cancha de juego. Las sensacionales actuaciones de Oliva, De la Salud y Epeldegui llevaron a su equipo a la primera victoria de la temporada a domicilio.
En el bando contrario, Jorge Gómez, internacional español junior, hizo inútil su gran actuación, que no fue suficiente para estrenar con victoria a su equipo en temporada una categoría que acaba de ponerse en marcha.