Rudy Fernández, ambición y carácter, camino de la NBA
01/10/2010 - 09:45
BALONCESTO COPA DEL REY
Ambición y carácter son dos de las principales virtudes del espectacular Rudy Fernández, que tras llevar al DKV Joventut a la conquista de la Copa del Rey y convertirse en el primer jugador de la historia con dos trofeos de MVP, desea despedirse del club de su vida también con la Liga ACB antes de dar el salto a la NBA.
El escolta mallorquín, ejemplo de garra y talento, quiere seguir ya los pasos de Pau Gasol, que también explotó en la Copa de 2001, conquistó el título liguero, y no esperó más para irse a Estados Unidos.
Rudy rechazó una oferta del Barça para continuar en el Joventut una temporada más con el objetivo de despedirse con un gran título y tiene ya abiertas, con 22 años, las puertas del club verdinegro y las de la NBA. Elegido en el 'draft´ (sorteo de novatos) de 2007 en primera ronda por Phoenix, que traspasó sus derechos a Portland, el puesto 24 estaba sin embargo muy lejos de sus pretensiones.
Tenía una cláusula de rescisión con el Joventut de tres millones de euros a la que no podía hacer frente, y decidió continuar en la ACB. El club catalán renovó su contrato, pero rebajó su cláusula a la mitad, y ahora le espera la Liga norteamericana.
El jugador de Palma de Mallorca está convencido de que ha llegado su momento, a pesar de que Aíto García Reneses preferiría que se quedase, al igual que consideraba que Gasol tenía que haber aguantado más en su Barça. Rudy pretende acallar a los críticos que opinan que le falta músculo para enfrentarse al poderío físico americano, a quienes creen que no debe marcharse sin experiencia suficiente en Europa, y a los que reclaman que debe frenar su ímpetu y dejar de simular en la pista, con un halo de soberbia que encrespa a rivales y aficionados. Lo que es indiscutible es su letal tiro exterior, su capacidad para romper defensas con su velocidad y penetraciones a canasta y su increíble capacidad de salto. No rehúsa nunca la responsabilidad, aunque en ocasiones se exceda jugándose todos los ataques. También ha mejorado defensivamente con Aíto, aunque necesita coger más kilos.
Ricky-Rudy, tal para cual
En el Joventut forma con el genial Ricky Rubio, un jugador que no parece de este mundo y cuya proyección no tiene límites, una de las sociedades más decisivas que se han conocido nunca en el baloncesto español.
Rudy rechazó una oferta del Barça para continuar en el Joventut una temporada más con el objetivo de despedirse con un gran título y tiene ya abiertas, con 22 años, las puertas del club verdinegro y las de la NBA. Elegido en el 'draft´ (sorteo de novatos) de 2007 en primera ronda por Phoenix, que traspasó sus derechos a Portland, el puesto 24 estaba sin embargo muy lejos de sus pretensiones.
Tenía una cláusula de rescisión con el Joventut de tres millones de euros a la que no podía hacer frente, y decidió continuar en la ACB. El club catalán renovó su contrato, pero rebajó su cláusula a la mitad, y ahora le espera la Liga norteamericana.
El jugador de Palma de Mallorca está convencido de que ha llegado su momento, a pesar de que Aíto García Reneses preferiría que se quedase, al igual que consideraba que Gasol tenía que haber aguantado más en su Barça. Rudy pretende acallar a los críticos que opinan que le falta músculo para enfrentarse al poderío físico americano, a quienes creen que no debe marcharse sin experiencia suficiente en Europa, y a los que reclaman que debe frenar su ímpetu y dejar de simular en la pista, con un halo de soberbia que encrespa a rivales y aficionados. Lo que es indiscutible es su letal tiro exterior, su capacidad para romper defensas con su velocidad y penetraciones a canasta y su increíble capacidad de salto. No rehúsa nunca la responsabilidad, aunque en ocasiones se exceda jugándose todos los ataques. También ha mejorado defensivamente con Aíto, aunque necesita coger más kilos.
Ricky-Rudy, tal para cual
En el Joventut forma con el genial Ricky Rubio, un jugador que no parece de este mundo y cuya proyección no tiene límites, una de las sociedades más decisivas que se han conocido nunca en el baloncesto español.