Rusia, escollo español antes de la final, tiene la semilla del Dinamo del 86 y la URSS del 88
01/10/2010 - 09:45
Con la biblia del fútbol en la mano no es tan sorprendente que la ahora denominada Rusia esté en semifinales de la Eurocopa. Ésta es su competición por excelencia.
Desde 1960 hasta ahora ha disputado el torneo bajo tres identidades distintas. Del 60 al 88 como URSS, en el 92 como CEI (Comunidad de Estados Independientes, o lo que es lo mismo la extinta URSS menos los estados bálticos) y desde 1996 ya bajo el nombre actual, Rusia, con dos experiencias poco exitosas en el 96 y enl 2004, ya que fue eliminada en la primera fase.
Entre 1960 y 1972 se disputaron cuatro ediciones de la Eurocopa y la selección con mejores resultados fue la URSS. A saber: campeón en el 60 (vence a Yugoslavia 2-1 en la prórroga), finalista en 1964 (pierde con España en el Bernabéu, 2-1), cuarta en 1968 y finalista en 1972 (pierde 3-0 con Alemania). Tuvieron que pasar casi veinte años para que el futbol soviético volviera a la élite futbolística, pero cuando lo hizo fue de la mano de una extraordinaria generación del gran Valery Lobanovsky.
Esta Rusia de Hiddink recuerda a la URSS de Lobanovsky del Mundial de México-86 y sobre todo de la Eurocopa 88, justo hace veinte años, donde llega a la final y pierde ante la Holanda de Michels con Marco Van Basten y su maravilloso segundo gol, como grandes protagonistas.
El fútbol ruso vuelve a resurgir. No es una casualidad que el CSKA de Moscú ganara la Copa de la UEFA hace tres años derrotando al Sporting en su propio José Alvalade (1-3) como tampoco se puede considerar sorpresa que el Zenith se haya paseado esta temporada por la misma competición ganada con brillantez en Manchester tras derrotar al Glasgow Rangers y haber dejado en la cuneta entre otros al Villarreal, Marsella, Leverkusen y Bayern Múnich. De ese Zenith hay cinco jugadores en la selección y todos los demás, salvo Saenko, juegan en equipos rusos.
Entre 1960 y 1972 se disputaron cuatro ediciones de la Eurocopa y la selección con mejores resultados fue la URSS. A saber: campeón en el 60 (vence a Yugoslavia 2-1 en la prórroga), finalista en 1964 (pierde con España en el Bernabéu, 2-1), cuarta en 1968 y finalista en 1972 (pierde 3-0 con Alemania). Tuvieron que pasar casi veinte años para que el futbol soviético volviera a la élite futbolística, pero cuando lo hizo fue de la mano de una extraordinaria generación del gran Valery Lobanovsky.
Esta Rusia de Hiddink recuerda a la URSS de Lobanovsky del Mundial de México-86 y sobre todo de la Eurocopa 88, justo hace veinte años, donde llega a la final y pierde ante la Holanda de Michels con Marco Van Basten y su maravilloso segundo gol, como grandes protagonistas.
El fútbol ruso vuelve a resurgir. No es una casualidad que el CSKA de Moscú ganara la Copa de la UEFA hace tres años derrotando al Sporting en su propio José Alvalade (1-3) como tampoco se puede considerar sorpresa que el Zenith se haya paseado esta temporada por la misma competición ganada con brillantez en Manchester tras derrotar al Glasgow Rangers y haber dejado en la cuneta entre otros al Villarreal, Marsella, Leverkusen y Bayern Múnich. De ese Zenith hay cinco jugadores en la selección y todos los demás, salvo Saenko, juegan en equipos rusos.