Santi Miguélez: “Quiero que la afición se sienta identificada conmigo por el esfuerzo”
Santi Miguélez apenas necesitó un instante para decidir. Un robo, un balón suelto y una portería que se abría delante de él. No lo pensó. “Cuanto menos pienses, a veces mucho mejor”, reconoce.
Un gol que valió tres puntos, pero que para el futbolista tuvo, sobre todo, el sabor del alivio.
“Lo viví con mucho alivio”, admite. El Dépor había ido de menos a más en el partido y, cuando llegó el tanto, ya estaba apretando al rival, presionando arriba y acumulando méritos para encontrar el camino de la victoria. “Sentía que estábamos siendo un poco superiores y que merecíamos ese gol”, explica.
La acción nació precisamente de esa presión. Miguélez aprovechó un error defensivo y, en cuanto vio el camino hacia la portería, tiró. “No me lo pensé”, recuerda. Después llegó la celebración y, con ella, una sensación compartida por todo el equipo. “Ese gol es como un alivio para el equipo también”, señala.
La victoria tenía además un valor especial después del golpe sufrido en la jornada anterior, cuando el Dépor dejó escapar, ante el Salamanca, un partido que tenía encarrilado. Esta vez, sin embargo, el equipo supo gestionar mucho mejor los minutos posteriores al gol. “Creo que lo pudimos gestionar muy bien”, apunta el delantero, satisfecho con la solvencia mostrada hasta el final.
El cambio de rumbo para Miguélez llegó en la pausa de hidratación, cuando Miguel Flaño aprovechó para introducir algunos ajustes. El objetivo era mejorar la presión, una de las claves del planteamiento del Guadalajara.
“Necesitábamos ciertas instrucciones o bajar un poco revoluciones”, explica. El Alcalá estaba demostrando calidad y buen trato de balón, pero el Dépor consiguió incomodarle más después de esos ajustes. Tras el descanso, el equipo dio un paso adelante. “Fue arriba, fue a presionar agresivo y creo que al final eso fue un poco la clave”, resume.
Y en ese fútbol de presión y esfuerzo también se siente cómodo Miguélez. El delantero, de 24 años, ha llegado este verano procedente del Real Unión y está descubriendo un club y una ciudad que le han sorprendido para bien. También una afición que, reconoce, no esperaba encontrar tan volcada.
“Yo sabía que había mucha afición y mucha gente involucrada en el club, pero me sorprendió para bien”, confiesa. El ambiente vivido en el Pedro Escartín, con cerca de 4.000 espectadores en la primera jornada y una respuesta igualmente positiva ante el Alcalá, le ha dejado huella.
Especialmente por la manera en la que la grada reaccionó después de la derrota inicial. “No hubo ninguna mala cara, todo lo contrario, caras de ánimo y palabras de ánimo”, recuerda. Después llegó la victoria y también el reconocimiento al trabajo del equipo. Para Miguélez, esa conexión es fundamental: “La gente tiene que estar dando, pero nosotros también tenemos que dar a la gente”.
Su llegada a Guadalajara
El atacante llegó a Guadalajara atraído por un proyecto que considera ambicioso y por el trabajo de Néstor Susaeta, cuya figura, asegura, fue importante a la hora de decidirse. “Sabía que era un equipo grande y que era un buen club”, explica. En sus primeras semanas, además, ha comprobado que el Dépor ha dado un paso adelante en todos los sentidos.
“Solo puedo tener palabras de agradecimiento al club”, señala. Destaca las condiciones de trabajo, el estadio y el grado de profesionalización que se ha encontrado. También valora especialmente la rápida adaptación de una plantilla prácticamente nueva. “Me sorprendió para bien”, reconoce.
El equipo todavía tiene margen para crecer. Miguélez lo sabe y confía en que la progresión sea evidente a medida que pasen las jornadas. “Cuando la gente va cogiendo confianza, más ritmo, más físico también, creo que esa sintonía se va a aumentar”, explica. Y con ella espera que llegue “una mejor cara, un mejor juego” y, sobre todo, resultados que permitan al Guadalajara pelear por la zona alta.
Objetivos personales
En lo personal, no se marca una cifra concreta de goles. Su objetivo es otro. “Disfrutar”, repite. Disfrutar de los partidos, del trabajo y de un equipo que le permita crecer. Los goles, entiende, llegarán como consecuencia. “Cuando uno está a gusto, cuando siente que está haciendo las cosas bien y el equipo también acompaña, creo que el resto llega”, sostiene.
Después de dos jornadas en casa, el partido aplazado contra el Real Madrid C obliga a parar. Una jornada de descanso que llega después de la primera victoria y que Miguélez considera positiva para el grupo, aunque después espera una semana exigente con dos partidos. El siguiente gran objetivo será Numancia. “Por los tres puntos”, sentencia.
Pero si hay algo que define al delantero más allá de su gol ante el Alcalá es aquello que espera que la afición diga de él cuando termine la temporada. No habla de estadísticas ni de una cifra de tantos. Habla de esfuerzo.
“Que me reconozcan el trabajo, más allá de los goles”, desea. Quiere que el aficionado se sienta identificado con su manera de competir, con “no dar un balón por perdido” y con la sensación de que representa “al escudo de verdad”. Ese es el mensaje que quiere dejar en Guadalajara. El del jugador que corre, pelea y trabaja por una camiseta. “Me quedo con eso, con el trabajo, porque al final creo que es la base de todo”, afirma. Y quizá no haya mejor manera de explicar al Santi Miguélez que apareció en el momento justo ante el Alcalá: sin pensarlo demasiado, aprovechando el error y empujando al Dépor hacia una victoria que necesitaba.