Seubert sirve en bandeja de plata la primera victoria gallarda en La Solana

14/11/2010 - 00:00 Laura Díez

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Hubo que esperar a la decimosegunda jornada de liga para ver, al fin, la primera victoria gallarda en su feudo. Y todo a pesar de la desapacible tarde que se vivió en La Solana, donde pareció que el tiempo atmosférico se apuntaba al emotivo estado de desánimo por la noticia del fallecimiento de Édgar Paris, quien fuera compañero de varios de los presentes en el campo. Y para recordarle, nada mejor que la dedicatoria de Seubert, que con tres goles abría el camino de las victorias locales por la puerta grande.
El jugador consiguió tres tantos ante el Torrijos, con una especial y emotiva dedicatoria
No merecía menos el Marchamalo, que ya en el primer tiempo avisaba de su necesidad y anhelo de marcar. Cerca del minuto 31 se vio la ocasión más clara del encuentro, en la que Seubert dio un pase para que Grande la empujara, pero en el último momento el defensa toledano se la robó de los pies. Le seguirían dos ocasiones más, en manos también de Seubert y Grande, que no terminaron de materializarse. La primera mitad terminó con un equipo local que perdió fuelle después de las ocasiones más claras, pero que mantenía el dominio del encuentro ante un Torrijos que apenas inquietaba la meta de Carlos. Tras el paso por vestuarios el equipo local volvió al terreno de juego, demasiado rápido por la niebla, con la clara intención de sentenciar un encuentro que de momento se les resistía. En el 49 avisaba Manolo con un centro endiablado que a punto estuvo de sorprender al meta torrijano, pero fue en el 57 cuando Seubert aprovechó un fallo de la defensa para rematar a bocajarro un balón que terminó empotrado en la red de Amaro. El gallardo corría a la banda para, mostrando una camiseta con la frase “Édgar, siempre con nosotros”, dedicar su tanto al ex jugador señalando al lluvioso cielo marchamalero. El 7 gallardo había abierto la cuenta pero los locales no se conformaban con la victoria por la mínima. Tras un disparo lejano de Corral sin peligro, Seubert volvía a aprovechar un rechace tras un disparo de Grande para subir el segundo al defectuoso luminoso de La Solana. A partir de ahí, todo fueron ocasiones para un Marchamalo que parecía jugar sólo sobre el césped. Aún quedaría el tercero y definitivo de Seubert, que en el 78 anotó de penalti tras una mano y expulsión de Núñez. Marchamalo lograba así su primera y necesaria victoria tras un partido limpio en que sólo hubo un equipo.