Son de otra galaxia

19/11/2011 - 21:29 Rubén Martínez

Källman, Parrondo, Entrerríos, Cañella, Dinart, Hombrados... son mucha tela. Son a todas luces algunos de los mejores jugadores de balonmano del planeta, están hechos de otra pasta y ayer visitaban Guadalajara con la elástica del Atlético de Madrid. Lo hacían casi dos décadas después de la última vez, aquella histórica tarde en la que el entonces Avirresa derrotaba al conjunto colchonero. Esta vez no. No hubo lugar para la épica, se cumplieron los pronósticos y el cuadro de Talant Dujshebaev se paseó por el majestuoso Palacio Multiusos. Poco que objetar y poca oposición posible por parte del Quabit.
Los rojiblancos, sabedores del buen momento anímico y de juego que atravesaban los guadalajareños, no dieron opción a la sorpresa. Desde el inicio, la intensidad defensiva imprimida por los madrileños fue apabullante. Con un hiperactivo Davis como hombre más adelantado estorbando en la elaboración, se le empezó a atragantar el ataque al equipo de Bolea. La falta de fluidez y precisión en la circulación de los locales, unida a la concentración visitante, posibilitaron reiterados y raudos contragolpes que desembocaron en las primeras ventajas. Además, un hombre con raíces alcarreñas, Joseja Hombrados empezó a mandar curiosamente sobre el juego. Sus intervenciones salvaguardaban la portería visitante. De igual modo, de sus certeras manos, se lanzaban una y otra vez, las contras que tanto daño hacían a los de casa. Sin pisar el acelerador, el Atleti se marchaba en el luminoso. Los alcarreños, presos de las dudas, se iban dejando ataques sin finalizar por el camino (2-5). Las pérdidas de balón eran aprovechadas ipso facto por los madrileños. Esta vez era Abalo el que se encargaba de finalizar el enésimo error local. La hemorragia no se detuvo. Era el momento para Davis, nuevo robo y 2-8 en el luminoso... y casi sin despeinarse.
 
Mejoría con De la Salud
Con este panorama y viendo que su equipo sufría especialmente cuando el Atlético de Madrid le hacía correr hacia atrás, Fernando Bolea dio entrada a Sergio de la Salud y Novica Rudovic. Pero ‘vuelta la burra al trigo’. Una nueva contra conducida por Abalo acababa en gol para el cuadro colchonero. El Atleti estaba fundiendo al Quabit con la velocidad y los robos. Entrerríos, desde ocho metros ponía el 2-10 en el marcador, una ventaja ya considerable sobre todo teniendo en cuenta que sólo habían transcurrido siete minutos. De la Salud puso fin a un rotundo parcial de 0-6 y Edu Reig, por dentro, supuso un rayo de esperanza para los alcarreños pero siempre aparecía algún jugador rojiblanco para aguar la fiesta. Unas veces Parrondo, desde la posición de extremo derecho, otras Lazarov –tuvo una actuación memorable en ataque–, o Cañellas y Dinart en labores defensivas. El caso es que no permitían al Quabit estrechar las diferencias. Mediada la primera mitad, surgió la conexión De la Salud-Rudovic, dos de los hombres con más talento. El catalán descongestionaba el juego y ofrecía variedad en ataque pero el problema estaba en el otro lado. El Atlético de Madrid mostraba unos porcentajes de acierto bestiales en ataque. Jorge Oliva, poco acertado, nada podía hacer ante la tromba que se le venía encima. La distancia era ya casi insalvable tras el primer cuarto de hora. Cañellas anotaba desde su casa, Lazarov apenas encontraba problemas y Källman, qué decir del noruego, como Pedro por su casa. Desde dentro, por fuera, en corto o en largo; por tierra, mar y aire, los colchoneros sometían a los arriacenses a un asedio constante. El descanso fue un alivio.
 
Buena segunda parte
Tras el paso por los vestuarios, lógicamente los de Dujshebaev bajaron el pistón. Fontenla y Parra anotaban dos goles seguidos por primera vez en todo el encuentro. El Alteti, dando síntomas de relajación, sí se mostraba algo más errático –por decir algo–. Jorge Gómez contribuyó a ello con alguna parada de mérito. Pese a todo la diferencia era abismal (12-27). Con todo, el amor propio del Quabit le llevó a tutear a su rival gracias a la aportación de Rudovic, con tres goles casi seguidos. Ello acercó al Quabit pero siempre por encima de la barrera de 15 goles. (15-30, 16,31...). A los madrileños les bastaba con madurar las jugadas para mantener a raya a los de Bolea e ir asegurando poco a poco el triunfo. Aún así no cesaron los locales. Lo más cerca que estuvieron del Atleti fue un 20-33 gracias en parte a un parcial de 3-0 con Garralda y Edu Reig como protagonistas principales. Los minutos se iban consumiendo. Los colchoneros se dejaban llevar, con la menta puesta ya en el partido del martes ante el Fraikin Granollers. El ímpetu hizo que los alcarreños mantuvieran el tipo. La segunda parte registró un 14-16 que hizo honor al esfuerzo y el coraje del Quabit. Al fin y al cabo era una derrota comprensible y esperada por todos. Rescatable, la formidable entrada registrada en el Multiusos, la mejor de la temporada, casi 2.000 personas que supieron valorar el esfuerzo de los suyos.
 

FICHA:

QUABIT BM GUADALAJARA: Oliva, Castella (1), Edu Reig (4), Basmalis (1), Epeldegui (0), Blazevic (4) y Valles (1) –equipo inicial–. También jugaron: Jorge Gómez, Parra (1), Fontenla (1), De la Rubia (1), De la Salud (3), Rudovic (4) y Garralda (2),

ATLÉTICO DE MADRID: Hombrados, Edu (1), Guardiola (5), Markussen (2), David Davis (1), Abalo (6) y Alberto Entrerríos (3) –equipo inicial–. También jugaron: Källman (2), Parrondo (5), Cañellas (4), Jurkiewicz (3), Dinar (1) y Lazarov (7).

ÁRBITRO: Raluy López y Sabroso Ramírez (Colegio Canario). Amonestados Edu Reig y Rudovic del Quabit BM Guadalajara y Guardiola, Davis y Jurkiewicz en el Atlético de Madrid.).

PARCIALES: 11-4, 2-6, 4-11. 5-14, 7-18 y 9-23 (descanso). 11-25, 12-27, 17-32, 21-34 y 23-39.

INCIDENCIAS: Décima jornada de Liga en Asobal disputado en el Palacio Multiusos. Alrededor de 1.800 espectadores.