Torrevieja-Quabit: como dos gotas de agua

15/04/2011 - 18:46 Jorge Sánchez

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Foto: Nueva Alcarria
El Quabit BM Guadalajara afronta la visita a Torrevieja consciente de haber hecho bien sus deberes ya que la salvación en Asobal es un hecho. Lo mismo sucede con su rival, el BM Torrevieja, que cuenta con tres puntos más que los alcarreños y su objetivo también está cumplido. Los de Fernando Bolea visitan a las 16 horas –retransmitido en directo por Nou 2– el Cecilio Gallego con la intención de “sacar algo positivo. Sería absurdo cerrar el garito a falta de un mes y ahora tenemos que disfrutar lo que queda terminando bien la temporada”, apunta el técnico maño, que ha fijado un nuevo objetivo personal a sus jugadores: “debemos sumar el mayor número de puntos posible y aunque no estemos al cien por cien concentrados debemos mostrar pelea y entrega por nuestro sponsor, la afición y por nosotros mismos. En el grupo existe la satisfacción de haber logrado el objetivo y eso nos hará jugar sin tensión”.
Será un duelo muy igualado ya que los dos equipos comparten el mismo espíritu batallador y combativo. “En los dos equipos no hay un jugador top-ten, pero todos aportan con oficio. Es un rival como nosotros”, indica el maño que destaca de los levantinos a gente como los hermanos argentinos Sebastián y Diego Simonet –ambos jugarán la próxima temporada en el Ivry francés–; el también argentino Federico Vieyra; el central Abraham Rochel; el danés de 2,05 metros Patrick Eilert; el pivote Borja Fernández y sobre todo, el efectivo extremo David Cuartero, que en su visita a Guadalajara marcó 14 goles –cinco de ellos desde los siete metros–. “Es un equipo con oficio y muy completo. Su poder radica en el colectivo, y además cuenta con un entrenador –Manolo Laguna– que se conoce todos los trucos del balonmano”, matiza Bolea. La única ausencia en los de Guadalajara, que ayer viajaban a Torrevieja donde hicieron noche, es la del lateral eslovaco, Stanislav Demovic, que continúa apartado del equipo. Además, por decisión técnica el maño dejó en Guadalajara a los jóvenes Slava Kisselev y César Beret.