Un fallo eléctrico en el polideportivo San José obliga a suspender el Rayet BM- Anaitasuna

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: JOSÉ L. ARCÁNGEL. GUADALAJARA
BALONMANO- DIVISIÓN DE HONOR PLATA
Un fallo en el sistema eléctrico del polideportivo San José dejó a los numerosos aficionados al balonmano de Guadalajara, quizá la mejor entrada de la temporada, sin disfrutar de un duelo que prometía espectáculo y emoción, que además contaba con el aliciente de ver si el Rayet BM podía hacerse con el coliderato, o bien si el Anaitasuna recortaba diferencias y se quedaba a un punto del ascenso directo, es decir, a un punto del Puerto Sagunto, que había perdido en Pozoblanco dándole más emoción al duelo entre alcarreños y navarros.
Las gradas estaban a rebosar con una afición animosa preparada para disfrutar. El palco, como en las grandes ocasiones, con Juan de Dios Román, presidente de la Federación Española de Balonmano; los vicepresidentes de Lábaro Toledo y Cuenca 2016 –equipos de Asobal– y el gerente del Alcobendas como autoridades destacadas. Sobre la cancha, dos de las plantillas más poderosas de la categoría que luchan por colarse en Asobal la próxima temporada. Todo estaba listo y nada podía fallar.
Comenzó el choque con el saque de centro del Rayet BM. Edu Reig fue el protagonista del primer lanzamiento, pero Armand Torrego repelió el balón, el que más tarde tuvo que recoger del fondo de las mallas después de una certero lanzamiento de Marco Gamuz en el extremo (1-0). En la siguiente jugada atacaba Anaita y Grau se la jugaba, pero el bloqueo defensivo evitó el gol navarro. Apenas había transcurrido un minuto de juego, la posesión era visitante y de repente se hizo la oscuridad en la cancha con 1:02 en el luminoso. Desconcierto entre los jugadores y tocaba esperar.

Impaciente espera
El San José estaba a oscuras. La expectación era máxima, nadie sabía qué iba a pasar. Pasaron los minutos y nada de nada. Entonces apareció el presidente del club alcarreño, Adolfo Aragonés, por el túnel de vestuarios indicando a los protagonistas que la cosa no pintaba bien. Los árbitros mandaban a los jugadores a los vestuarios unos 15 minutos. Todos se preguntaban en el pabellón qué estaba sucediendo y si era algo temporal o finalmente, como así sería, definitivo para suspender el choque.
Transcurridos esos 15 minutos de cortesía que otorgaron los colegiados madrileños, Hermoso del Amo y Miranda Bedate, los jugadores volvieron a la pista esperando que se hubiera solucionado el problema, pero no hubo suerte. Desde el club y a través de un megáfono de una de las peñas más animosas del pabellón, al no haber electricidad, se comunicaba que se ampliaba el plazo a 20 minutos más esperando a que llegara el electricista de guardia de la Diputación.
Una hora más tarde después del apagón se decidía la suspensión del choque y ahora habrá que buscar una fecha. Son dos las opciones. Se podría jugar el fin de semana del 3 y 4 de abril o el del 17 y 18 del mismo mes. Los clubes deberán ponerse de acuerdo y la Federación decidirá en los próximos días.

Reacciones de incredulidad
Una vez que había sido decretado el aplazamiento del encuentro no se hicieron esperar las reacciones entre los dirigentes alcarreños y el cuerpo técnico navarro. Especialmente duro fue el entrenador visitante, Juan Tomás Apecetxea, que reconoció que “después de muchos años en el balonmano nunca había visto una situación semejante, que sólo había vivido en el frontón de mi pueblo cuando se iba la luz y regresaba a los 15 minutos”.
Especialmente disgustado se mostró el presidente del Rayet Balonmano, Adolfo Aragonés, que se sentía “muy enfadado. Es una pena porque el pabellón estaba lleno, nos visitaba Anaitasuna, que es uno de los grandes clubes de balonmano y también teníamos en el palco a autoridades como Juan de Dios Román y amigos de otros clubes de Asobal”.
Ahora habrá que buscar otra fecha para “un partido tan especial, pero ha sido un accidente y esto supone unos gastos al club que no estaban previstos –arbitraje y desplazamiento de Anaitasuna”–. El propio dirigente reconoció que estos gastos rondarán los 4.000 euros. Durante algunos momentos se estudió esperar unas horas más para jugar el partido por la tarde, pero como comentaba Aragonés “era muy complicado jugar a las 14 horas porque los jugadores habían desayunado pronto y jugar tan tarde sería un riesgo. Y por la tarde, en otro pabellón, tampoco era viable. Lo mejor ha sido la suspensión. Desde la Federación nos comentaban que hiciéramos todo lo posible por jugar el partido, pero no ha sido posible”.
También tuvo palabras para una afición a la que “sólo puedo pedirle disculpas y darle las gracias por acudir a la llamada del balonmano. Nadie tiene la culpa de este accidente”.
En cuanto a las fechas que se barajan para jugar el encuentro explicó que “hablaré con Fernando para ver qué fecha proponemos, pero no habrá problema porque la relación con Anaitasuna es muy buena”.
Para Apecetxea, entrenador visitante, la suspensión “es buena porque a las 14.30 horas no se podía jugar ya que los chicos habían desayunado pronto y el cuerpo ya no está en las mejores condiciones. Fernando y yo nos hemos puesto de acuerdo y hemos decidido no jugar”. También reconoció que “ es un partido clave para luchar por el ascenso directo, el que ganara tenía muchas opciones”.
En cuanto a las posibilidades de jugar más adelante el partido comentó: “Estudiaremos las fechas para jugar el partido, pero quizá lo mejor sea el fin de semana del 17 y 18 de abril, que hay una concentración de la selección junior, aunque nosotros solemos tener a un jugador (Javier Humet) en esas concentraciones”.
Así acabó lo que pudo ser un partido en que el Rayet BM hubiera podido empatar con el líder, el Puerto Sagunto.