Víctoria agónica del Rayet Guadalajara frente al Tíjola

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Gecasport
Baloncesto. Liga Leb Bronce
El Rayet Guadalajara tuvo que ‘sudar la gota gorda’ para vencer en la pista del último clasificado de la categoría, el Grupo Promobys Tijola, con un apretado (98-102). Fue un encuentro en el que los locales jugaron posiblemente el mejor partido de la temporada, en el que tuvieron ‘contra las cuerdas’ a un conjunto alcarreño que sacó la casta y la calidad de sus hombres en los últimos instantes del choque para llevarse una victoria ‘in extremis’ que les permite seguir metiendo presión a los equipos que ocupan las primeras posiciones
El Rayet Guadalajara tuvo que ‘sudar la gota gorda’ para vencer en la pista del último clasificado de la categoría, el Grupo Promobys Tijola, con un apretado (98-102). Fue un encuentro en el que los locales jugaron posiblemente el mejor partido de la temporada, en el que tuvieron ‘contra las cuerdas’ a un conjunto alcarreño que sacó la casta y la calidad de sus hombres en los últimos instantes del choque para llevarse una victoria ‘in extremis’ que les permite seguir metiendo presión a los equipos que ocupan las primeras posiciones.
El Rayet afrontaba un encuentro en el que sólo le valía un resultado: ganar. Los alcarreños, en dura lucha por ocupar el liderato de la LEB Bronce, se medían a un equipo agonizante, que encaraba la jornada como ‘farolillo rojo’ de la competición y que agota las últimas oportunidades para intentar salvar la categoría y no caer al pozo de la Liga EBA.
Lo cierto es que, tras la sensacional victoria de la semana pasada ante el Ciudad Torrealta, los visitantes no podían desandar el camino realizado y el entrenador, Joaquín Prado, se encargó durante toda la semana de intentar ‘ponerle las pilas’ a sus jugadores, intentando ahuyentar cualquier indicio de relajación.
De hecho, en los primeros minutos del encuentro ya se vio claramente que la empresa no iba a ser sencilla para los visitantes, que no fueron capaces de imponer su mayor calidad técnica ante el empuje y las ganas que mostraron los almerienses. El resultado oscilaba y la anotación era alta (31-29, al final del primer periodo), lo que daba cuenta de la relajación defensiva con la que ambos equipos estaban afrontando el encuentro dejándolo todo en manos de un juego loco y un intercambio de canastas del que no se podía vislumbrar un ganador claro.
El primer cuarto fue espectacular, con un parcial de 2-10 para los visitantes, que parecían querer romper el partido, pero con la posterior reacción de los locales, de la mano de Hadley (14 puntos) y un ritmo frenético hasta el punto de anotar 31 tantos el cuadro tijoleño. Aunque, a priori, el cariz que estaba tomando el encuentro no favorecía a otro equipo que no fuera el Rayet Guadalajara, con jugadores más desequilibrantes, capaces de romper el partido.
El segundo periodo no clarificó mucho las cosas, pero sí sirvió para meter el miedo en el cuerpo a los pupilos de Joaquín Prado, que se veían incapaces de doblegar al colista de la categoría, a la vez que los locales, que mantenían a raya al Rayet con un juego vistoso y agresivo, sorprendían a la débil defensa que estaba poniendo en liza el cuadro alcarreño. Y es que, cuando la bocina anunciaba la llegada del descanso, el Tíjola había conseguido anotar ‘la friolera’ de 55 puntos a la vez que mejoraba sus prestaciones en el rebote y en el bloqueo.

Reacción visitante
En el tercer período, el equipo almeriense volvió a salir muy metido en el encuentro jugando con una gran intensidad, aumentando incluso sus diferencias y con Drafts, Pedraza y Petric como principales exponentes. Sin embargo, el poderío de Guadalajara, a base de triples y rebotes ofensivos, colocó el marcador en 73-70 a alta de dos minutos, obligando al tiempo muerto local. Al final, con un triple de Roberto Núñez sobre la bocina, empate a 75 a falta de los diez últimos minutos. Máxima emoción imposible.
En el cuarto período se confirmó la tendencia del final del tercero, con un Tíjola mucho menos efectivo en ataque y con muchas dificultades para parar los triples de su rival y el juego interior de Jonhson –29 puntos–, además de sufrir en el rebote. En los últimos minutos, una nueva reacción loca hizo sufrir al Rayet, que sin embargo ganó por 98-102.