Victoria gallarda para salir del farolillo rojo

28/10/2012 - 21:50 Jaime Valladolid


La sorpresa saltó en La Solana con la victoria del Marchamalo frente al Talavera. Después de una racha de derrotas inmerecidas, el conjunto gallardo necesitaba los tres puntos como agua de mayo. ¡Y vaya si llegaron! Con las lesiones de Albarrán, Puma e Israel, Emilio López tuvo que tirar de algunos jugadores no habituales, como Tito o Diego, que dieron la talla en defensa. A los verdillos les costó bastante entrar en el partido y fue la escuadra talaverana la que se hizo con el control del esférico.

En el minuto 11 llegó el primer aviso serio de los visitantes. Rubén Moreno recogía el balón dentro del área para servírsela en bandeja a Rubén Ruiz. Su disparo fue atajado a bocajarro por Nacho, que envió el esférico a córner. El primer acercamiento del Marchamalo emanó de las botas de Nene, que mandó un centro medido a la cabeza de Manolo. Su remate, muy flojito, se marchó a la izquierda de la meta defendida por Ángel Luis. En el 28, un libre directo lanzado por el capi Bayarri puso nuevamente a prueba los reflejos de Nacho, que se lució con una gran estirada para enviar el esférico a saque de esquina.

A diez para el final de la primera mitad, un gran pase de Manolo no fue aprovechado por Daoiz, que solo ante el portero no supo definir. El cancerbero talaverano le ganó la partida. En el minuto 42, Daoiz y Manolo se intercambiaron los papeles. El mayor de los hermanos De la Plata se sacó una asistencia de la chistera que dejó a Manolo solito ante el guardameta toledano. El diez verdillo no lo dudó: colocadita junto al palo. Con suspense, pero la bola acabó en el fondo de las mallas.

Dominio gallardo
En la segunda parte sólo hubo un equipo, el Marchamalo, que se hizo dueño y señor del balón ante un conjunto sin ideas que entregó la cuchara. Los gallardos pudieron ampliar la ventaja en el minuto 63, pero el esférico peinado en el primer palo por Daoiz no encontró rematador en el segundo palo. Diez después fue el Talavera el que tuvo la más clara para conseguir el empate.

Nacho, que hasta el momento había sido el mejor, se comió una falta lateral. Sin embargo, Loaisa no aprovechó la oportunidad y su cabezazo se marchó fuera. Lo mismo le ocurrió a Rober en el 75, que incomprensiblemente mandó a las nubes un centro de Rony desde la izquierda. Precisamente serían estos jugadores los protagonistas del tanto de la tranquilidad. Rober, en una magnífica jugada personal se marchó de su par y se sacó un duro disparo que despejó Ángel Luis como pudo. El rechace lo recogió Rony, que no perdonó y sentenció el choque.