Voeckler, del Bbox Bouygues, le da el primer triunfo de etapa a los aventureros
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
CICLISMO TOUR DE FRANCIA
El galo fue el más fuerte tras una escapada en la que participaron seis ciclistas
El ciclista francés (Bbox Bouygues Telecom) se impuso ayer en la quinta etapa del Tour de Francia, disputada entre las localidades de Le Cap dAgde y Perpignan sobre 196,5 kilómetros y que dejó un día más al suizo Fabian Cancellara (Saxo Bank) como líder.
El galo, de 29 años, logró la primera victoria de su país en su carrera y la primera de los denominados aventureros, esa estirpe de corredores que pelea contra el destino en jornadas donde la voracidad de los velocistas apenas deja margen de maniobra. Pocas veces salen vencedores, pero le dan espectáculo a las grandes carreras y su pundonor es siempre un ejemplo ganen o pierdan.
Pero Voeckler fue el más valiente y el menos inconformista del grupo de seis escapados que se formó durante el día y que como es habitual contó con el beneplácito del pelotón, cuya reacción, encabezada por el Columbia-HTC y el Garmin-Slipstream, fue en esta ocasión tardía. De este modo, el equipo estadounidense no logró que el británico Mark Cavendish sumase su tercer éxito en la ronda.
El ciclista francés, buen rodador, compartió protagonismo con su compatriota Anthony Geslin (Française des Jeux), el bielorruso Yauheni Hutarovic (FDJ), el polaco Marcin Sapa (Lampre), el ruso Mikhail Ignatiev (Katusha) y el holandés Albert Timmer (Skil).
Este grupo logró llegar a falta de cinco kilómetros con un minuto de renta sobre el pelotón y cuando parecía que la extrema vigilancia entre los fugados iba a condenarles, primero Ignatiev, y posteriormente Voeckler, probaron fortuna en solitario. El del Bbox arrancó con fuerza y nadie acertó a seguirle, sumando un éxito de relevancia.
Sin margen para el despiste
Por otro lado, la jornada de ayer no fue del todo tranquila para todos los favoritos y demostró que en el Tour de Francia no hay margen para el despiste, sobre todo en la primera semana. Así, advertidos de lo sucedido el pasado lunes con el abanico, estuvieron en esta ocasión mucho más atentos.
Nuevamente se produjo un corte, como había sucedido entonces, pero en esta ocasión todos los aspirantes reaccionaron con rapidez. Todos a excepción del ruso Denis Menchov (Rabobank), que parece no estar tan fino como en el pasado Giro de Italia, y que se quedó descolgado para posteriormente conseguir enlazar.
Mal día para Rabobank
De no haberlo hecho, se habría despedido de sus opciones de estar arriba y el Rabobank habría firmado un día desastroso ya que la formación holandesa se topó con la desgracia con la caída de su otro corredor importante, Robert Gesink, que llegó muy dolorido a la meta de Perpignan a más de diez minutos y cuya continuidad en la carrera ciclista más importante del mundo está en seria duda.
Pero Voeckler fue el más valiente y el menos inconformista del grupo de seis escapados que se formó durante el día y que como es habitual contó con el beneplácito del pelotón, cuya reacción, encabezada por el Columbia-HTC y el Garmin-Slipstream, fue en esta ocasión tardía. De este modo, el equipo estadounidense no logró que el británico Mark Cavendish sumase su tercer éxito en la ronda.
El ciclista francés, buen rodador, compartió protagonismo con su compatriota Anthony Geslin (Française des Jeux), el bielorruso Yauheni Hutarovic (FDJ), el polaco Marcin Sapa (Lampre), el ruso Mikhail Ignatiev (Katusha) y el holandés Albert Timmer (Skil).
Este grupo logró llegar a falta de cinco kilómetros con un minuto de renta sobre el pelotón y cuando parecía que la extrema vigilancia entre los fugados iba a condenarles, primero Ignatiev, y posteriormente Voeckler, probaron fortuna en solitario. El del Bbox arrancó con fuerza y nadie acertó a seguirle, sumando un éxito de relevancia.
Sin margen para el despiste
Por otro lado, la jornada de ayer no fue del todo tranquila para todos los favoritos y demostró que en el Tour de Francia no hay margen para el despiste, sobre todo en la primera semana. Así, advertidos de lo sucedido el pasado lunes con el abanico, estuvieron en esta ocasión mucho más atentos.
Nuevamente se produjo un corte, como había sucedido entonces, pero en esta ocasión todos los aspirantes reaccionaron con rapidez. Todos a excepción del ruso Denis Menchov (Rabobank), que parece no estar tan fino como en el pasado Giro de Italia, y que se quedó descolgado para posteriormente conseguir enlazar.
Mal día para Rabobank
De no haberlo hecho, se habría despedido de sus opciones de estar arriba y el Rabobank habría firmado un día desastroso ya que la formación holandesa se topó con la desgracia con la caída de su otro corredor importante, Robert Gesink, que llegó muy dolorido a la meta de Perpignan a más de diez minutos y cuya continuidad en la carrera ciclista más importante del mundo está en seria duda.