Bouba Barry y Sergi Segura, dos refuerzos para la banda izquierda de un Guadalajara ambicioso

11/08/2026 - 16:21 Alberto Moreno Pérez

La presentación de Bouba Barry y Sergi Segura dejó dos perfiles muy diferentes, pero unidos por un mismo objetivo: ayudar al Deportivo Guadalajara a pelear por todo en su regreso a la Primera RFEF.

El Deportivo Guadalajara sigue dando forma a su nuevo proyecto con la incorporación de jugadores llamados a tener un papel importante en la temporada 2026/27. En la presentación de Bouba Barry y Sergi Segura, el director técnico del conjunto morado, Néstor Susaeta, valoró las características de ambos futbolistas y, especialmente, la ilusión que genera contar con dos perfiles que pueden aportar mucho al equipo.

Susaeta definió a Bouba Barry como un extremo capaz de desenvolverse en ambas bandas, rápido, veloz y con capacidad para el uno contra uno. “Tiene capacidad de desequilibrio y mucho descaro”, señaló el director técnico, convencido de que el jugador guineano será “muy importante” para el equipo. En el caso de Sergi Segura, sus palabras fueron todavía más contundentes. Susaeta reconoció que su regreso ha sido “una de las grandes alegrías de este verano” y destacó su liderazgo, su calidad humana y su compromiso con el proyecto.

“En esta posición era Sergi o Sergi”, explicó Susaeta al recordar las negociaciones para conseguir su regreso. El director técnico admitió que era una operación complicada después del ascenso del jugador a Segunda División, pero aseguró que desde el primer momento encontró una gran predisposición. Además de su aportación futbolística, considera que su llegada supone “un golpe de efecto” para el vestuario.

Segura, por su parte, explicó que una de las claves para aceptar el regreso fue precisamente la llamada de Susaeta. Tras dos años fuera de Guadalajara, el futbolista reconoció que tenía ganas de volver a una ciudad y a un club con el que mantiene un vínculo especial. “Siempre había seguido al equipo”, explicó, recordando que en anteriores ocasiones su regreso no había podido concretarse.

El jugador aseguró que los dos años lejos de Guadalajara le han servido para crecer tanto en el plano personal como futbolístico. “Me han hecho más fuerte, mejor persona y mejor futbolista”, afirmó. Ahora pretende poner toda esa experiencia al servicio del Deportivo Guadalajara. Su compromiso con el club va más allá de esta temporada: “He seguido ligado al club siempre, desde que salí y así lo voy a estar hasta que me retire y hasta que me muera”, señaló.

Segura también quiso lanzar un mensaje a la afición. Su objetivo es que el equipo vuelva a generar ilusión y que los seguidores recuperen las ganas de acudir al Pedro Escartín después de una temporada especialmente complicada. “Creo que es momento de darle una alegría y que disfruten con el equipo”, afirmó.

El futbolista es consciente, además, de las expectativas que genera su regreso. Sin embargo, asegura que la presión que pueda ejercer la afición no supera la que él mismo se impone. “Más presión que yo a nivel personal no se mete nadie”, aseguró. Su receta pasa por mantenerse tranquilo, trabajar y demostrar sobre el terreno de juego el futbolista que es.

 

Por su parte, Bouba Barry llega a Guadalajara con ambición y con ganas de aprovechar la oportunidad. El extremo explicó que el proyecto morado fue determinante para aceptar la propuesta. Le convenció la idea de un club “que quiere siempre crecer” y que aspira a regresar al lugar que considera que le corresponde.

Barry se mostró confiado en sus posibilidades pese a la competencia existente en las posiciones de banda. “Con trabajo, sacrificio y compromiso” considera que puede hacerse un hueco en el once. Sus primeras sensaciones también son positivas después de los partidos de pretemporada. “Cada día vamos creciendo como equipo y estamos haciendo las cosas bien”, apuntó.

El guineano no escondió su objetivo individual y colectivo: “Sin duda, ascender”. Y, si puede ser, acompañar ese objetivo con goles. “Si me caen unos dos, no me quejo”, bromeó.

Sergi Segura comparte esa ambición. Considera que Susaeta ha construido una plantilla “para estar arriba”, aunque recuerda que los nombres no garantizan los resultados. “Puedes tener muy buen equipo, muy buenos nombres, pero si luego en el césped no das lo que tienes que dar no vas a estar donde tienes que estar”, explicó.

La combinación entre la velocidad y el descaro de Barry y la experiencia, liderazgo y conocimiento del club de Segura representa dos de las apuestas del Guadalajara para afrontar una temporada en la que el objetivo está claro: competir por estar en lo más alto y devolver la ilusión a las gradas del Pedro Escartín.