Torrijos amarga el estreno del Promesas en el último suspiro
El conjunto morado compitió de tú a tú, pero no encontró la claridad necesaria en ataque.
El Guadalajara Promesas se quedó sin premio en su estreno liguero en el Jerónimo de la Morena. El filial morado, que compitió de tú a tú con el CD Torrijos durante los noventa minutos, terminó pagando su falta de profundidad en un encuentro cerrado y con pocas ocasiones. Cuando el empate parecía inevitable, un remate de cabeza tras un saque de esquina, ya en el último suspiro del descuento, decantó el partido del lado visitante.
Se abrió el telón de la temporada en el Jerónimo de la Morena con dos equipos todavía en busca de su mejor versión. El Promesas salió con ganas, aunque también con cierta prudencia, sin asumir demasiados riesgos en sus primeros ataques. El Torrijos, por su parte, optó por un planteamiento más defensivo, dando lugar a un inicio de partido con poco ritmo y escasas acciones de peligro.
Los locales fueron, no obstante, los primeros en dar un paso al frente. Con el paso de los minutos, el Promesas fue ajustándose mejor al juego de su rival, mejorando su coordinación y mostrando mayor seguridad en el trabajo defensivo. El encuentro, sin embargo, seguía instalado en la igualdad, sin que ninguno de los dos equipos lograra hacerse con el dominio.
La primera ocasión realmente destacable llegó en el minuto 23. Anes encontró a Guille con una buena asistencia y el atacante morado dispuso de una oportunidad prometedora para inaugurar el marcador, pero se encontró con la intervención del guardameta visitante. Era la mejor muestra hasta entonces de un Promesas que intentaba asumir algo más de protagonismo ofensivo.
Después de la pausa de hidratación, el Torrijos comenzó a soltarse. El conjunto visitante conectó mejor con su faceta ofensiva y empezó a acercarse con mayor peligro al área morada. En una de esas acciones estuvo cerca de adelantarse, pero Buedo apareció en el momento preciso para despejar el balón y evitar una ocasión clara.
El defensor local adquirió protagonismo en los minutos de mayor sufrimiento para el Promesas, multiplicándose en labores defensivas y firmando varios despejes importantes junto al guardameta.
El Torrijos llegó incluso a encontrar la red poco después, aunque la celebración quedó rápidamente anulada por posición de fuera de juego. El tanto no subió al marcador, pero sirvió para dejar claro que el conjunto visitante había cambiado su actitud y que el Promesas debía elevar sus prestaciones si quería evitar que el partido se le escapara.
No hubo tiempo para más antes del descanso. Los dos equipos se marcharon a vestuarios con el 0-0 en el marcador y con todo por decidir.
La segunda mitad no cambió demasiado el escenario. El Promesas regresó con una energía similar a la del comienzo, pero siguió faltándole decisión en los metros finales. El balón circulaba de un lado a otro sin que ninguno de los dos contendientes consiguiera imprimir la velocidad necesaria para romper la igualdad.
Pasaban los minutos y el encuentro parecía condenado a decidirse por un detalle. No había un dominador claro ni tampoco ocasiones suficientes como para pensar que alguno de los dos equipos pudiera resolver el choque con autoridad. El ritmo continuaba siendo bajo y las defensas se imponían a los ataques.
Cuando el partido encaraba ya el final del descuento, un saque de esquina del Torrijos terminó en un remate de cabeza que acabó en el fondo de la portería. El 0-1 cayó como un jarro de agua fría sobre el Jerónimo de la Morena y dejó al Promesas sin margen de reacción.
El conjunto visitante encontró así el premio en la última jugada de un encuentro en el que ambos equipos habían mostrado una notable igualdad. El Guadalajara Promesas se marcha de su estreno con la sensación de haber competido, pero también con la asignatura pendiente de ganar presencia y determinación en ataque.
El fútbol, esta vez, fue especialmente cruel con el filial morado: noventa minutos de igualdad y un solo detalle, en el último instante, bastaron para perder los tres puntos.








