Charly acerca los ‘play-off’

21/04/2013 - 18:11 A.G.Hernández

La balanza venció a favor de los locales. Fue en una jugada, a priori, sin ningún peligro. Un saque de banda botado por Fuentenebro para Esaú. Uno de tantos en un partido igualado. El ariete rojinegro giró completamente su cuello y puso la pelota en la frontal del área visitante. Como muchas otras veces. Sin embargo, en el minuto 78, Charly acudió a la llamada. Era su momento. El momento de conseguir el gol de la victoria y acercar al Azuqueca al play-off de ascenso a Segunda División B. Y lo hizo. Sin más. La enchufó en la escuadra derecha de la portería defendida por Toni Bernal. Si tienen ocasión de verlo repetido, háganlo. Impresionante.
Antes de que Charly levantara a la grada, el partido había dado poco de sí. El miedo a perder incidía tanto en el Hellín como en el Azuqueca. No es para menos. Las cuatro primeras plazas del Grupo XVIII están en juego. Así las cosas, la igualdad fue la tónica del choque.

Los de Yoyo Ocaña tenía aprendida la lección: neutralizar las transiciones y la velocidad de los locales. Así las cosas, el único arma válido para los rojinegros era la estrategia. La primera clara nació de las botas de Pascu. Una falta templadita a la que ni Pancorbo ni Esaú llegan para rematar. Poco más ocurrió en una primera mitad donde se vieron más los banderines de los linieres invalidando jugadas que disparos a portería.

En la reanudación, el encuentro volvió por sus fueros con la diferencia de que, poco a poco, daba la sensación de que el Hellín conseguía echar del partido a los de Miguel López. Los visitantes se estaban imponiendo en el centro del campo. Los carrileros, Fuentenebro y Mañanas, no conseguían percutir en la defensa hellinera. Fue entonces cuando el técnico azudense decidió cambiar el guión del partido. López dejó atrás el habitual 5-4-1 del San Miguel y apostó por el clásico 4-4-2 con la entrada de Charly por Mañanas. El entrenador azudense vio clara la necesidad de volver a recuperar la medular.

A raíz del cambio, la dinámica cambió ligeramente. El Azuqueca volvía a inquietar las inmediaciones del área visitante, aunque con el balón parado como única bandera. Y es que, Esaú remató al palo un exquisito centro de Pascu. Cinco minutos más tarde, era el propio Pascu el que lo intentaba sin suerte en un libre directo.

Dos pequeños sustos que precedieron al golazo de Charly. Con el 1-0 y a falta de 12 minutos, el choque se rompió. El Hellín se fue arriba, mientras los rojinegros esperaban la contra que sentenciara el partido. Hasta tres contragolpes desperdiciaron los hombres de Miguel López. El primero en botas de Pascu. Sublime entre tres defensas azulones, pero imperfecto en el remate. Los dos siguientes tienen como protagonista a Esaú. En ambas ocasiones, dos jugadas de tiralíneas del Azuqueca que dejan al delantero sólo ante el guardameta del Hellín. En las dos oportunidades, Toni Bernal ganó la batalla a la torre rojinegra.

Luego vinieron los cuatro minutos del descuento. Nervios para locales, prisas para visitantes. 240 segundos que se saldaron con Toni Bernal apelando a la épica en el área del Azuqueca. Pero el sábado pasado en el San Miguel la gloria estaba del lado local junto a Charly y su brillante testarazo.