El BM Guadalajara femenino firma una temporada histórica y roza el ascenso a División de Honor Plata

12/06/2026 - 10:28 Alberto Moreno Pérez

El equipo femenino del BM Guadalajara ha cerrado una temporada para el recuerdo. En su estreno en Primera Nacional, el conjunto alcarreño no solo logró consolidarse en la categoría, sino que superó todas las expectativas al clasificarse para la fase de ascenso a División de Honor Plata, la segunda categoría del balonmano femenino español.

A principios de temporada, nadie en el BM Guadalajara femenino hablaba de fases de ascenso ni de pelear por llegar a División de Honor Plata. El objetivo era mucho más sencillo y, a la vez, mucho más importante: consolidarse en Primera Nacional y seguir construyendo un proyecto que llevaba tiempo creciendo desde abajo.

Meses después, el equipo ha terminado firmando una de las mejores temporadas de su historia reciente. Cuartas en la liga, clasificadas para la fase de ascenso y compitiendo de tú a tú con algunos de los mejores equipos de la categoría. Un recorrido que ha sorprendido incluso a quienes mejor conocen al grupo.

"Era nuestro debut en Primera Nacional", recuerda la entrenadora, Rocío Roldán y añade que "hace dos años el equipo estuvo en esa categoría, pero el proyecto femenino todavía no estaba tan desarrollado. Cuando cogí el equipo la temporada pasada, la idea era trabajar con las chicas que teníamos y con las que fueran llegando desde la cantera".

Esa apuesta por las jóvenes jugadoras ha acabado siendo una de las grandes fortalezas del equipo. La pasada campaña ni siquiera hubo conjunto juvenil y varias de esas chicas tuvieron que dar el salto directamente al sénior. Lejos de acusarlo, respondieron con madurez y terminaron convirtiéndose en una pieza fundamental del crecimiento del grupo.

"Este año hemos juntado a las sénior con las juveniles que han venido ayudando y hemos conseguido una temporada que, sinceramente, estaba por encima de nuestras expectativas", reconoce la entrenadora.

La aventura culminó en Vigo, donde el BM Guadalajara disputó la fase de ascenso a División de Honor Plata. Allí, bajo la dirección de Miguel Silgado, el equipo ganó dos de los tres encuentros disputados y solo cedió ante el conjunto anfitrión, que acabaría logrando el ascenso.

Más allá de los resultados, Roldán se queda con lo que supuso la experiencia para la plantilla: "Muchas de las jugadoras nunca habían competido a nivel nacional. Fue una experiencia de muchísimo aprendizaje". No es casualidad que una de las noticias más positivas del fin de semana fuera que el premio a la mejor jugadora del sector recayera en una integrante juvenil del conjunto alcarreño.

La entrenadora admite que el equipo llegó a Vigo sin la presión de tener que ascender. "El último partido se complicó bastante y realmente no teníamos en mente ganar el sector. Además, Vigo era un rival muy fuerte, jugaba en casa y había apostado mucho por conseguir el ascenso. Aun así, competimos bien y nos llevamos una experiencia muy valiosa".

Lo cierto es que hace apenas unos meses el panorama era muy diferente. El objetivo inicial pasaba simplemente por asegurar la permanencia en una categoría desconocida para gran parte de la plantilla.

"Éramos un equipo muy corto y era nuestro primer año en Primera Nacional, así que la meta era mantenernos", explica Roldán.

Sin embargo, el equipo fue creciendo semana tras semana. Durante buena parte del campeonato ocupó posiciones de privilegio y llegó a ser segundo clasificado. Finalmente terminó cuarto, un resultado que supera con creces las previsiones iniciales.

"Viendo cómo se desarrollaba la competición empezamos a pensar que quizá podíamos meternos en una fase de ascenso, pero aun así las cosas han salido mejor de lo que imaginábamos", señala.

No todo fue un camino de rosas. Hubo un momento de la temporada en el que las lesiones golpearon con fuerza al equipo y obligaron a rehacer planes sobre la marcha.

"Fue seguramente lo peor del año", reconoce la entrenadora. "Tuvimos varias bajas importantes y pasamos de estar segundas a caer hasta la cuarta posición. Fue un golpe duro porque nos desenganchó de los dos primeros puestos".

Pero si algo ha demostrado este grupo durante la temporada ha sido su capacidad para reaccionar ante las dificultades. "Lo mejor fue ver cómo respondió el equipo. Las juveniles dieron un paso adelante y varias sénior asumieron más responsabilidad. Ahí se vio realmente la fortaleza del grupo". Entre esos momentos que quedan para el recuerdo, Roldán destaca el empate conseguido en el Santamaría ante Getafe, uno de los rivales más exigentes de la competición.

Detrás de estos resultados hay también una filosofía de trabajo que la entrenadora ha tratado de implantar desde su llegada al club. Una idea basada en la formación, pero también en la exigencia competitiva.

"Queríamos que las familias entendieran que nuestros equipos no solo vienen a jugar al balonmano. Queremos competir, sacar rendimiento a las jugadoras y ayudarles a crecer. Eso implica compromiso, disciplina y dar un poco más que los entrenamientos obligatorios".

Tres años después de aterrizar en Guadalajara, Roldán siente que el proyecto empieza a dar sus frutos. La cantera responde, las jóvenes llaman a la puerta del primer equipo y la sección femenina se ha ganado un respeto que hace no tanto parecía lejano.

Ahora toca mirar al futuro. Un futuro que dependerá en gran medida de la continuidad de varias jugadoras sénior y de la capacidad para seguir incorporando talento joven.

"Estamos todavía formando el equipo de los próximos años. Si conseguimos mantener una base de once o doce sénior y seguir sumando juveniles, la idea es continuar creciendo y compitiendo al mejor nivel posible", explica.

Sin prisas, pero sin renunciar a nada. Porque esta temporada ha demostrado que el BM Guadalajara femenino ya no es solo un proyecto de futuro. Es también una realidad deportiva que empieza a hacerse un hueco entre los mejores equipos de la categoría.