El Balonmano Guadalajara apela al apoyo de la ciudad para volver a soñar con Asobal
Alberto Quemada, vicepresidente del club, presenta un proyecto 2026/2027 marcado por la prudencia económica, la apuesta por la cantera y el reto de competir por el ascenso desde la División de Honor Plata.
El Sanicentro Balonmano Guadalajara afronta una nueva etapa tras consumarse el descenso de la Liga Asobal. El club alcarreño ya trabaja en la planificación de la temporada 2026/2027 con una plantilla renovada, un presupuesto más ajustado y un mensaje claro a instituciones, empresas y aficionados: la supervivencia del proyecto en la élite futura dependerá del respaldo que reciba la entidad.
Así lo explicó el vicepresidente del club, Alberto Quemada, durante la presentación del nuevo proyecto deportivo.
Quemada comenzó haciendo balance de una campaña marcada por las adversidades. El directivo quiso destacar el esfuerzo realizado por jugadores y cuerpo técnico en una temporada en la que el equipo sufrió hasta once lesiones de media y larga duración dentro de una plantilla de apenas dieciséis efectivos. "A pesar de todas las dificultades, los jugadores han dado la cara hasta el final, haciendo esfuerzos incluso por encima de sus posibilidades físicas", señaló.
El vicepresidente lamentó que la situación económica del club impidiera acudir al mercado para reforzar la plantilla durante la segunda vuelta, una posibilidad que sí tuvieron otros rivales directos por la permanencia.
Siete bajas y cinco incorporaciones
De cara al nuevo curso, el Balonmano Guadalajara sufrirá siete salidas. Según explicó Quemada, todos los jugadores recibieron ofertas de renovación, pero acabaron aceptando propuestas deportivas y económicas superiores, algunas de ellas en equipos de Asobal e incluso en ligas extranjeras.
Para suplir esas ausencias, la entidad ya ha cerrado la incorporación de cuatro jugadores: el portero Ramón Fuentes, los pivotes Julen Urruzola y Niko Malivojević y el lateral derecho David Torrejón. A ellos se sumará en los próximos días un extremo izquierdo cuyo fichaje está pendiente únicamente de la firma. Además, el club está pendiente de la renovación de José Luis Román y promociona al primer equipo al canterano Adrián Duque, que pasará a formar parte de la plantilla profesional a todos los efectos.
Una plantilla equilibrada, pero con limitaciones
El vicepresidente considera que el equipo ha conseguido confeccionar una plantilla "bastante equilibrada" para competir en División de Honor Plata. Sin embargo, también reconoció las dificultades que encontrará el conjunto morado ante el crecimiento económico de la categoría.
El presupuesto del club rondará los 550.000 euros, aproximadamente un 20% menos que la pasada temporada en Asobal. Una cifra que, según explicó, situará al Guadalajara entre el sexto y séptimo presupuesto de la categoría.
"Hay equipos que están cerca del millón de euros y otros que superan los 800.000. Competir contra ellos será complicado", admitió.
La dirección deportiva ha apostado por mantener un núcleo de jugadores con experiencia en Asobal, convencida de que esa veteranía puede resultar decisiva en una competición especialmente exigente.
La cantera, una prioridad estratégica
Uno de los pilares del proyecto será el fortalecimiento de la cantera. El club pretende mejorar los procesos formativos en categorías cadete y juvenil con el objetivo de incrementar la presencia de jugadores formados en Guadalajara dentro de la primera plantilla.
Esta temporada ya habrá dos ejemplos claros de esa apuesta con Jorge Blanco y Adrián Duque, aunque la intención es convertir esos casos en una dinámica habitual.
"Tenemos que conseguir que todos los años algún jugador de la cantera suba al primer equipo", defendió Quemada.
Un llamamiento a empresas e instituciones
Más allá de lo deportivo, el vicepresidente mostró su preocupación por la situación económica de la entidad. Aunque valoró el respaldo recibido por Ayuntamiento, Junta de Comunidades y Diputación Provincial, insistió en la necesidad de incrementar los ingresos procedentes del patrocinio privado.
Según explicó, Guadalajara cuenta con un tejido empresarial suficientemente potente para sostener un proyecto deportivo de mayor dimensión, pero reconoció que el club tampoco ha sabido llegar a todas esas empresas. "Necesitamos que los patrocinadores den un paso adelante. Si queremos volver a Asobal, tenemos que hacer cosas distintas y conseguir muchos más apoyos", afirmó.
La entidad trabaja ya en nuevas fórmulas de colaboración, incluyendo mini patrocinios y campañas específicas para captar empresas vinculadas al club a través de familias y aficionados.
Otro de los mensajes estuvo dirigido a la masa social. El Balonmano Guadalajara mantendrá los precios de los abonos pese al descenso de categoría. Quemada recordó que el carnet general costaba 120 euros la pasada temporada, el más barato de toda Asobal, muy por debajo de la media nacional.
Sin embargo, los ingresos por abonados apenas alcanzan los 50.000 euros, una cifra muy alejada de la que manejan clubes como el BM Cuenca o el Caserío Ciudad Real.
"Tenemos que valorar lo que tenemos. Si queremos seguir disfrutando de balonmano de máximo nivel en Guadalajara, tenemos que sostenerlo entre todos", afirmó.
Como ejemplo, citó la escasa respuesta obtenida en el partido disputado frente al FC Barcelona, posterior campeón de Europa, cuando la entidad solicitó una aportación extraordinaria de cinco euros a sus socios.
¿Objetivo ascenso?
Aunque el deseo del club es regresar cuanto antes a la máxima categoría, Quemada prefirió rebajar expectativas. "Estar arriba sí es posible, pero para ascender necesitaremos que nos respeten las lesiones y competir al máximo nivel toda la temporada", aseguró.
El dirigente considera que existen al menos cuatro o cinco equipos con mayor potencial económico y deportivo, por lo que el ascenso directo no puede plantearse como una obligación.
El mensaje final fue claro: el Balonmano Guadalajara mantiene intacta su ambición, pero también es consciente de que el futuro exige una mayor implicación de toda la ciudad.
"Lo que hemos conseguido durante casi veinte años no está garantizado. Si queremos volver a Asobal y mantenernos allí, necesitamos el apoyo de instituciones, empresas y aficionados. De lo contrario, será muy difícil recuperar el terreno perdido", concluyó Alberto Quemada.