El Dépor apela al orgullo y al factor Escartín para seguir soñando con la permanencia
El Pedro Escartín volverá a latir este domingo como en las grandes tardes. A las 18.15 horas, el Deportivo Guadalajara se juega mucho más que tres puntos ante el Pontevedra CF: se juega seguir creyendo y seguir vivo en esa pelea por la salvación.
La semana no ha sido una más en el vestuario morado, sobre todo por la lesión de Salifo. “Es un palo grande para todos”, reconocía en la previa el entrenador morado, Juanvi Peinado. No hacía falta adornarlo más. En el fútbol, como fuera de él, hay momentos que te encogen el alma. Pero también ahí se mide a los equipos. En cómo responden. En cómo se levantan. El Deportivo Guadalajara quiere hacerlo este domingo, también por él, por un compañero que ahora mira el partido desde otro sitio, pensando en una operación y en volver cuanto antes. “Ojalá podamos dedicarle la victoria”, decía su entrenador. Y sonaba a algo más que una frase hecha.
Porque no hay margen. Porque el calendario aprieta y cada jornada pesa el doble. “Son oportunidades únicas”, insiste Peinado. Y lo son. El Dépor está a tres puntos de la salvación y el tiempo corre. Ya no valen las medias tintas.
Enfrente, además, no estará cualquiera. El Pontevedra llega al Escartín como uno de los equipos más sólidos del grupo, instalado en puestos de ‘playoff’ y con argumentos de sobra para aspirar a todo. Un rival “muy bien trabajado”, en palabras del técnico morado. Un equipo incómodo, de los que exigen concentración máxima durante noventa minutos.
Pero hay algo que no entiende de clasificaciones ni de dinámicas. El orgullo. Y de eso, en Guadalajara, saben un rato. “A un partido podemos con cualquiera”, lanza Peinado. Y no suena a desafío vacío, sino a convicción.
También quiso el técnico cerrar cualquier ruido externo, especialmente el arbitral. Sin excusas. Sin distracciones. “No depende de nosotros”, vino a decir. Y en esa frase hay toda una declaración de intenciones: centrarse en lo propio y no perder energía donde no toca.
El domingo, el Escartín tendrá mucho que decir. La afición, que nunca falla cuando más se la necesita, volverá a empujar. Habrá además un guiño a la cantera, a ese futuro que también forma parte del presente del club. Y sobre el césped, un equipo que sabe lo que se juega.